Vitaminas y suplementos que puedes tomar contra la EM

Las vitaminas y los suplementos en la EM no han mostrado generar mejoría de la enfermedad. Sin embargo, algunos estudios proponen su ayuda para disminuir el riesgo de padecerla.
Vitaminas y suplementos que puedes tomar contra la EM
Maryel Alvarado Nieto

Escrito y verificado por la médica Maryel Alvarado Nieto.

Última actualización: 04 junio, 2022

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad inflamatoria y degenerativa que afecta al sistema nervioso central (SNC). De momento no existe una cura, pero algunos expertos proponen el uso de vitaminas y suplementos en la EM, ya que esto podría mejorar la calidad de vida de los pacientes.

En esta patología crónica se afecta la capa de mielina de las neuronas, por lo que se ve comprometida la transmisión nerviosa. Los síntomas son el resultado de las fibras lesionadas e incluyen alteraciones motoras, visuales, cognitivas y emocionales. Las manifestaciones físicas aparecen en brotes. Esto conlleva un daño progresivo, causando discapacidad.

¿Está la exposición solar asociada a la EM?

Se observa que la prevalencia de la esclerosis múltiple varía con la latitud geográfica. De hecho, se ha dividido a la población mundial en 3 zonas distintas de riesgo alto, medio y bajo. Estas zonas están determinadas por la proximidad al Ecuador.

De modo que las latitudes más distantes al Ecuador son las que presentan mayor prevalencia. Se cree que este fenómeno es causado por la menor exposición a la luz solar en estas áreas. Esta hipótesis explica que la poca cantidad de rayos ultravioleta (UV) produce un déficit de vitamina D y este aumenta el riesgo de EM.

No obstante, hay resultados dispares en las investigaciones, ya que no todos los pacientes con esclerosis múltiple tienen bajos niveles de vitamina D. De hecho, puede existir un déficit en personas consideradas sanas, sin que esto implique un riesgo aumentado para padecer EM.

La mayor prevalencia se observa en países en vías de desarrollo, en donde los estudios diagnósticos son limitados.
Exposición al sol y esclerosis múltiple.
Las zonas geográficas con menos horas diarias de luz solar presentan mayor prevalencia de algunas patologías.

Vitamina D y esclerosis múltiple

La vitamina D está involucrada en muchas funciones. A veces, su déficit se relaciona con alteraciones musculoesqueléticas. Sin embargo, en la actualidad se han encontrado receptores nucleares de vitamina D en diversas células. Este hallazgo corrobora su implicancia en otros ámbitos corporales.

Uno de esos sitios donde hay receptores de vitamina D es el sistema nervioso central. Por ello se considera que esta molécula tiene efectos a este nivel.

Del mismo modo, se han asociado funciones en la regulación del sistema inmunitario por parte de la vitamina D. Y la esclerosis múltiple posee un componente autoinmune que es el que desencadena el proceso inflamatorio causante del daño en la mielina.

Por esta razón, algunas investigaciones recomiendan suplementar con vitamina D a los pacientes con esclerosis múltiple. Aunque de momento no se ha clarificado la dosis más aconsejable, ya que ni siquiera existe un consenso sobre cuál es la concentración sanguínea ideal en la población general.

¿Puede la vitamina D disminuir el riesgo de esclerosis múltiple?

Por otro lado, se propone que en las embarazadas, el déficit de vitamina D para la vida intrauterina estaría relacionado con un aumento del riesgo de EM para el feto. Por ello, incluir a la vitamina D dentro de los suplementos utilizados durante la gestación, como medida preventiva, sería algo a considerar en las guías de seguimiento de las mujeres gestantes.

Ácidos grasos y EM

Del mismo modo que con la vitamina D, se busca determinar el efecto de los ácidos grasos poliinsaturados, como el omega 3, en la progresión de la enfermedad. Estos compuestos están relacionados con diversas funciones, entre las que se encuentran la neuroprotección y la inmunomodulación.

Debido a ello, su suplementación podría tener utilidad en las enfermedades neurodegenerativas.

No obstante, la información actual al respecto es limitada, requiriéndose más estudios a largo plazo. La finalidad es poder esclarecer dichos efectos protectores.

Las dietas ricas en pescados azules, que son la principal fuente de omega 3, se han recomendado de forma amplia en la población general. Las razones son los beneficios que tienen sobre la salud en diversos sistemas del cuerpo humano. Por ello es preferible incluir estos alimentos en la dieta antes que recurrir a suplementos nutricionales que los contengan.



Otros suplementos utilizados en la EM

Asimismo, algunas investigaciones intentan relacionar otras vitaminas y suplementos con la EM. Sin embargo, la información sobre los mismos es escasa y, en ocasiones, se vuelve contradictoria, dificultando la labor de encontrar una terapia alternativa que muestre beneficios.

La cobalamina y el ácido fólico en la esclerosis múltiple

Un ejemplo de esto se observa con la vitamina B12 o cobalamina y con el ácido fólico o folato, cuyos déficits se relacionan con una alteración en el metabolismo de las proteínas. La mielina en su estructura posee a la proteína básica de mielina (PBM), que depende de procesos químicos en los que la cobalamina y los folatos están involucrados.

Por esta razón, una hipovitaminosis B12 o una baja concentración de ácido fólico podrían acentuar el proceso inflamatorio característico de la EM. Y con ello, estas deficiencias formarían parte del problema. La solución que se propone es suplementar a estos pacientes con vitamina B12 y ácido fólico.

Sin embargo, no se ha establecido ninguna asociación entre el daño neuronal y los niveles bajos de estos componentes. Así como tampoco se ha logrado demostrar que la suplementación con cobalamina y folato tenga algún beneficio en la evolución de la EM.

Suplementación de vitamina B12 en EM.
Mientras no existan datos más claros, no es necesario suplementar con vitamina B12 a los pacientes con EM.


El zinc en la esclerosis múltiple

Un mineral bastante estudiado en la EM es el zinc, que participa en la respuesta inmunitaria y en los procesos inflamatorios. De hecho, existen algunos reportes de niveles más bajos del mineral en pacientes con esclerosis múltiple, pero estos valores no representan una disminución significativa con respecto a la población general.

¿Es bueno consumir vitaminas y suplementos en la EM?

Se han obtenido resultados dudosos en investigaciones que pretenden recomendar una dieta alta en fibra o el consumo de probióticos, por ejemplo. Por estas razones, los suplementos nutricionales siguen siendo un tema de controversia en la esclerosis múltiple, ya que una alimentación saludable es indispensable para cualquier patología, pero en esta patología no son claros los beneficios.

Al no contar con un origen esclarecido para la EM, se hace difícil hallar un tratamiento definitivo. Más aún si se trata de una terapéutica alternativa basada en vitaminas y suplementos. Estos podrían significar una mejora, pero no abarcarían el problema por completo.

Se requieren más estudios, en especial si se pretende recomendar el consumo de sustancias que no han demostrado un beneficio real en los pacientes. De momento, tomar vitaminas y suplementos en la EM debería estar bajo la observación de personal capacitado, ya que esto le proporcionará información confiable al paciente, manteniendo expectativas reales.

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