4 tipos de miedo en el deporte y sus características

Los miedos son obstáculos frecuentes en el deporte. A pesar de que la fuente de los miedos es muy variada, lo cierto es que se puede establecer unos miedos prototípicos. En este artículo vemos cuáles son.
4 tipos de miedo en el deporte y sus características
Gloria Redondo Rincon

Escrito y verificado por la psicóloga deportiva Gloria Redondo Rincon.

Última actualización: 01 noviembre, 2022

En el deporte existen diferentes tipos de miedo y cada uno cuenta  con características particulares. A pesar de que normalmente se pone la etiqueta de “miedo” a casi cualquier emoción negativa, lo cierto es que el abanico de temores es muy amplio.

En líneas generales, se llama miedo a la preocupación o la expectativa de que ocurra un peligro concreto en el futuro inmediato. En el deporte se puede tener miedo a muchas cosas diferentes como una lesión, decepcionar al entrenador, perder un patrocinador, entre muchos otros. En cualquier caso, la forma de sentirse y expresarse será diferente.

Lo que sí se puede establecer de base común para cualquier miedo es que bloquean y limitan un óptimo rendimiento del deportista. Es normal sentir miedo en una situación desconocida, pero rápidamente los miedos se apoderan de uno mismo y lo hacen preso. Para evitar que los miedos jueguen una mala pasada lo primero es conocerlos. Por ello, a continuación hablaremos de los tipos de miedo en el deporte y abordaremos sus características.

1. Miedo a recaer de una lesión

Futbolista tomando su rodilla tras sufrir una lesión grave
Recuperarse mentalmente de una lesión grave requiere de muchos factores.

Una lesión es sin duda uno de los acontecimientos más estresantes que puede sufrir un deportista. Supone la interrupción con la continuidad no solo de su carrera deportiva, sino de su vida personal. A pesar de ser un estado temporal, el cual tiene un principio, pero también cuenta con una recuperación y un final. Es habitual que muchos deportistas le cojan miedo a ciertas situaciones o movimientos con el fin de evitar una lesión.

Sin embargo, vivir con la alerta continua y estar excesivamente pendiente de uno mismo con el fin de evitar una lesión tiene consecuencias negativas. En primer lugar hace que el deportista fuerce determinados movimientos o cambie la técnica. El no realizar el gesto completo o modificarlo por el miedo aumenta por sí mismo el riesgo de padecer una lesión.

Por otro lado, el desviar la atención y dirigirla en exceso a uno mismo también incrementa la probabilidad de lesionarse, ya que en esos casos se reduce la capacidad de darse cuenta de imprevistos que puedan suceder en el entorno.

2. Miedo a no cumplir las expectativas de los demás

El miedo en el deporte también puede venir por un peligro que se anticipa no tanto en el plano físico, sino en relación a lo mental. Las creencias y expectativas son una importante fuente de emociones negativas. Pero como no se pueden observar, la única forma de acceder a ellas es que el deportista se decida a contarlas.

Una fuente de miedos que se da con bastante frecuencia en el deporte es el temor a no cumplir lo que los demás esperan. Es decir, no acomodarse a las expectativas de los padres, entrenador o compañeros. Muchas de estas expectativas se transmiten de forma verbal, y el deportista es consciente de ellas; mientras que otras son construcciones que hace el deportista de lo que los demás esperan que haga.

En cualquier caso, este miedo puede convertirse en importantes rumiaciones y perjudicar el rendimiento deportivo. Por ello, la mejor forma de reducir este tipo de temor es abrir espacios de comunicación con el atleta, y que en esos espacios pueda expresar y reflexionar acerca de lo que piensa.

3. Miedo a no saber gestionar los nervios

Otra fuente importante de miedo tiene que ver con no saber gestionar los nervios o perder el control en un momento clave. Este miedo al miedo parece un concepto extraño, pero lo cierto es que es más común de lo que la gente cree.

El miedo al miedo es un estado en el que la persona no teme a algo en concreto, sino que la preocupación está flotando distribuyéndose por varios asuntos de la vida cotidiana.

Este miedo es verdaderamente difícil de tratar, pues no se puede asociar a un objeto o situación en concreto. En su lugar, se siente como un estado de intranquilidad continuo. En la mayoría de los casos este miedo se alimenta de una fuerte autoexigencia por parte del deportista.

Deportista frustrado por la autoexigencia
La autoexigencia mal gestionada es un obstáculo para cualquier deportista.

4. Miedo a ser inferior respecto a los demás

Hasta aquí se han abordado miedos que tiene el deportista con relación a sí mismo. No obstante, hay un tipo de miedo que no solo tiene que ver con las creencias de cada uno, sino con la comparación con los demás. Este miedo es el temor a ser inferior respecto a los iguales.

En este sentido hay que tener en cuenta que cada uno tenemos un ritmo de progreso diferente. Además, cada persona es única, con sus virtudes y defectos, por lo que las comparaciones entre personas carecen de sentido.

Libérate de los miedos para dar la mejor versión de ti mismo

Como se dijo anteriormente, los miedos son un reacción básica e instintiva de la especie humana. Por otro lado, también es cierto que los miedos sin controlar son una amenaza seria para la salud y el rendimiento deportivo.

Superar el miedo pasa por aclarar falsos mitos. Tal y como afirma la Revista Índice, se tiene la creencia de que los deportistas son personas valientes con una voluntad de hierro. Este puede ser el caso, pero no hay que olvidar que por encima de todo son personas con sus temores y preocupaciones. 

Con todo esto, si eres deportista revisa tus miedos y empieza por trabajarlos. Verás que a partir de ese momento se hacen más pequeños de lo que son en realidad.

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Aunque parezca que el miedo es un lastre en el deporte lo cierto es que como cualquier emoción sirve para algo relacionado con el bienestar.



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  • Ostolaza, M. F. (2019). El miedo, la otra cara del deporte de élite. ÍNDICE, 98.