Parestesia: causas y prevención

La parestesia es la sensación que sentimos cuando se nos queda una extremidad dormida. En algunos casos puede resultar insoportable.
Parestesia: causas y prevención
José Gerardo Rosciano Paganelli

Revisado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 13 mayo, 2021.

Escrito por Andrea Flores, 23 enero, 2018

Última actualización: 13 mayo, 2021

A veces, cuando pasamos mucho tiempo en una misma postura o cuando no tenemos una postura que sea verdaderamente cómoda, luego al movernos notamos una sensación que, por lo general, denominamos “hormigueo”. ¿Sabes qué otro nombre puede tener? Parestesia, y a continuación te contaremos más al respecto.

En efecto, la parestesia es la sensación de hormigueo que podemos experimentar en ciertas regiones del cuerpo. Es más habitual que aparezca en las extremidades, sobre todo en las manos y en los pies. Por lo general, no causa dolor sino que se describe como un hormigueo o adormecimiento en la zona. Además, suele se pasajera.

Causas de parestesia

En la mayoría de los casos, esta sensación está causada por el aumento de presión sobre los nervios cercanos. Tras unos minutos, se recupera el control sobre la zona afectada y el individuo regresa a la normalidad. Sin embargo, existen numerosas enfermedades que influyen en la aparición de la parestesia, como indica un artículo publicado en la revista Elsevier.

En los siguientes casos, la parestesia tiene una mayor duración e incluso puede producir dolor en las zonas afectadas.

Diabetes

Las complicaciones agudas y crónicas de la diabetes son muchas.

La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa en sangre se encuentran elevados. Puede deberse a que la cantidad de insulina sea insuficiente o a que las células presenten resistencia frente a la acción de esta hormona.

Cualquier alteración en el páncreas endocrino, el encargado de sintetizar la insulina, supone alteraciones en el control de la glucemia.

Déficit de algunos nutrientes

En la mayoría de los casos, la causa es el déficit de la vitamina B12, pero también puede llegar a producirse parestesia por deshidratación. En estos casos, es frecuente el mareo y la sensación de debilidad.

Alteraciones en el funcionamiento de la tiroides

Destacamos el hipertiroidismo como principal responsable de la parestesia. En esta patología, se produce un aumento de la producción de la hormona tiroidea. El resultado son alteraciones típicas de un metabolismo acelerado, como el temblor o la taquicardia.

Enfermedades de carácter autoinmune

Algunos ejemplos son la artritis reumatoide y el lupus eritematoso. Durante la artritis se inflaman las articulaciones, produciendo un intenso dolor en el paciente. En el caso del lupus, el sistema inmunitario daña a todo el organismo.

Esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad neurológica que progresa afectando a varias regiones del organismo. Esta situación dificulta el habla y la locomoción, y puede causar parestesias.

Encefalitis

Encefalitis viral.

La encefalitis es la inflamación del encéfalo, formado por el cerebro, el cerebelo y el bulbo raquídeo. Normalmente la causa es infecciosa y requiere tratamiento urgente.

Presencia de tumor

La presencia de un tumor en alguna zona dentro del sistema nervioso central (SNC) también puede ser una causa de parestesia.

Ataque isquémico transitorio

Durante un pequeño periodo de tiempo, se interrumpe el riego sanguíneo del cerebro. Si se trata a tiempo, lo habitual es que los síntomas desaparezcan a los pocos días, pero puede producir daños irreversibles en el SNC.

Otras patologías relacionadas con el SNC

Podemos citar el síndrome del túnel carpiano, en el que se produce una presión excesiva sobre el nervio carpiano, situado en el antebrazo. Por tanto, provoca debilidad en la mano y la sensación de parestesia.

Ciertas patologías a nivel cardiovascular

Si aumenta la presión de los vasos sobre ciertas regiones del encéfalo se pueden causar daños irreversibles.

Hábitos insalubres

Incluimos el tabaquismo, el alcoholismo y el consumo de drogas u otras sustancias tóxicas.

Intoxicaciones

Normalmente están relacionadas con el envenenamiento por metales pesados o por arsénico.

Tratamiento de la parestesia

Normalmente, la parestesia desaparece a los pocos minutos porque cesa la presión ejercida sobre el nervio en cuestión. En esos casos no necesita tratamiento. Sin embargo, si la parestesia actúa como síntoma de una de las patologías citadas, el tratamiento depende de la afección; es decir, es necesario tratar la causa subyacente para que la parestesia remita.

Algunas alteraciones como el déficit de ciertos nutrientes o determinados hábitos insalubres pueden remediarse con cierta facilidad. No obstante, otros factores requieren un control médico más específico y regurosos. Entonces, se pueden prescribir algunos medicamentos y técnicas para tratar la enfermedad responsable de la parestesia.

Por otro lado, si el dolor persiste el equipo médico puede recomendar el uso de analgésicos para aliviar la molestia.

Prevención de la parestesia

Para mejorar el suelo pélvico existen varios ejercicios.
Existen varias modalidades para este tipo de ejercicios.

El conjunto de patologías que pueden derivar en la presencia de esta molestia es muy amplio. No obstante, existen algunos factores que podemos evitar fácilmente.

Un estilo de vida saludable y el ejercicio físico moderado pueden ayudar a reducir el riesgo de sufrir parestesia. Sin embargo, otras patologías, por ejemplo las enfermedades neurológicas, no tienen una prevención determinante.

Por otra parte, la detección precoz puede salvar la vida del paciente y mejorar su calidad de vida desde el momento del diagnóstico.



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