15 formas de mantener sano tu sistema nervioso

Llevar una dieta equilibrada, practicar ejercicios, dormir bien, escuchar música, cultivar amistades y los paseos bajo el sol ayudan a fortalecer el sistema nervioso
15 formas de mantener sano tu sistema nervioso
Karla Henríquez

Revisado y aprobado por la médica Karla Henríquez.

Última actualización: 15 junio, 2022

¿Sabías que hay maneras naturales de mantener sano tu sistema nervioso? Esto repercute en gran medida en nuestra calidad de vida, nuestra rutina y nuestras relaciones, ya que nos permite actuar siempre con serenidad, para afrontar las dificultades habituales sin que nos causen un gran estrés o impacto emocional.

Cómo mantener sano tu sistema nervioso

Hoy descubriremos cómo a través de la alimentación y determinados hábitos puedes mantener sano tu sistema nervioso sin mayores complicaciones.

1. Alimentación equilibrada

La alimentación que nos ayuda a regular el sistema nervioso es aquella que no ha sido procesada, es decir, cuanto más natural, mejor.

El motivo está en que cuanto más tratado ha sido un alimento, menos energía vital tiene y menos nutrientes nos aporta.

Además, debido a determinados alimentos procesados, logran penetrar en nuestro organismo algunas bacterias que afectan a nuestro sistema nervioso tal y como indica este estudio.

En cambio, una simple manzana recién cogida del árbol nos aportaría todo lo que necesitamos para mejorar nuestro estado de ánimo.

Manzana

Alimentos para mantener sano tu sistema nervioso:

  • Frutas y verduras: la mitad de ellas deberíamos consumirlas crudas o en jugos y batidos.
  • Legumbres.
  • Huevo.
  • Cereales integrales: avena, mijo, quinoa, arroz, etc.
  • Bebidas vegetales.
  • Frutos secos sin freír ni salar.
  • Frutas secas sin azúcar.
  • Semillas germinadas.
  • Algas.
  • Setas.

La carne y el pescado, siempre que sean de calidad, se han de comer de acuerdo a las necesidades nutricionales de cada persona. Es importante combinar la proteína vegetal con la animal, para no abusar de esta última.

2. Suplementos para el sistema nervioso

Hay algunos suplementos que nos pueden ayudar en las temporadas que nos sintamos nerviosos, que no descansemos bien o estemos viviendo momentos complicados. Podemos tomarlos de uno a tres meses y luego descansar, o bien tomar otro. Recuerda siempre consultar con tu médico previamente.

  • Levadura de cerveza.
  • Germen de trigo.
  • Polen.
  • Magnesio.
  • Espirulina.

3. Sueño reparador

Dormir bien es fundamental para que el organismo se recupere y nos levantemos con energía y buen ánimo. Para ello debemos evitar todo aquello que dificulte o impida el sueño y acostumbrarnos a estos buenos hábitos:

  • Cenar antes de las 8 de la tarde y siempre alimentos ligeros, de fácil digestión.
  • No tomar estimulantes en la cena, como bebidas de cola, azúcar blanco, café o alcohol.
  • Evitar la fruta por la noche, excepto la pera, la manzana, la papaya o la piña.
  • Realizar alguna actividad relajante antes de acostarnos, como leer, escuchar música clásica, hacer estiramientos o meditación.
  • No acostarnos pensando en las preocupaciones del día, sino visualizar imágenes relajantes y con pensamientos positivos.
  • Intentar llevar unos horarios parecidos cada día y no acostarnos más tarde de las 11 de la noche, siempre que sea posible.
Sueño reparador

4. Bienestar emocional

El cerebro es un órgano de una plasticidad prodigiosa, de modo que se adapta a las situaciones y al entorno con facilidad. Aun adultos generamos nuevas neuronas y conexiones que se modifican con las experiencias.

Procura entonces crear condiciones en las que predomine la armonía y la paz. Evita las relaciones complicadas o desagradables y elige el optimismo.

Es fácil decirlo, difícil es practicarlo. Por ello es importante ejercitarse en técnicas de relajación, de crecimiento personal y control de las emociones.

La vida cotidiana en su complejidad acaso se empeñe en parecernos hostil. Nos toca esforzarnos para ver el vaso medio lleno y, en las dificultades, la luz al final del túnel.

5. Evita las relaciones tóxicas

Punto aparte merece esta recomendación. Las relaciones tóxicas están marcadas por la inmadurez emocional, la inconsciencia de la identidad y la individualidad propia y de la pareja, la incomunicación y la poca claridad en las reglas y límites.

Alejar los miedos, los celos, las angustias o el pretender ejercer dominio sobre el otro, es parte de la asunción de una vida en pareja armónica, construida sobre la base del respeto y la confianza. Es el equilibrio entre la libertad y la necesidad, la cercanía y la distancia. No solo física, por cierto, esa que por diversas circunstancias laborales o profesionales llega a ocurrir, sino esa distancia interior que se traduce en meditación y diálogo con nosotros mismos.

Por eso son indelegables tres momentos:

  • La intimidad, compartir sentimientos y confiar.
  • La pasión, el estado intenso de deseo de unión con el otro.
  • El compromiso, la decisión de amar hoy y siempre.

6. Compra de manera razonable

El modelo de sociedad que se ha impuesto establece niveles de consumo jerárquicos, que tienden a obligar a las personas a exceder sus capacidades. Para mantener sano tu sistema nervioso trata de detectar el germen de estas presiones y desactiva su llamado irracional.

No es fácil porque entorno, familiares y amigos parecen estár allí -muchas veces de manera inconsciente- para recordarte que parte de tu ser se construye con el tener y que, para tener, preciso es consumir. Liberarse de estos reclamos exige voluntad y crecimiento interior.

No localizar el placer en el comprar ni gastar el tiempo en los centros comerciales como si se tratara de un parque de diversiones, redirige la mirada hacia la naturaleza, a los amigos, a los bienes culturales, el arte y la belleza. Procura aquello que necesite de tu sensibilidad para brillar, y los días serán más plenos y serenos.

7. Ejercicio

El ejercicio es un gran armonizador del sistema nervioso. Sus efectos positivos son inmediatos, ya que el día que realizamos ejercicio podemos sentir cómo beneficia a nuestro estado de ánimo, a nuestra energía e incluso a nuestro descanso nocturno.

  • Si durante el día tenemos una rutina muy sedentaria elegiremos con preferencia ejercicios de tipo cardiovascular, con una intensidad adaptada a cada persona.
  • En cambio, si durante el día hemos realizado ejercicio físico, optaremos por deportes más relajantes y estiramientos, como yoga, taichí, pilates, etc.

Una opción que combina bien los dos aspectos es la natación. Si vivimos cerca de un entorno natural también podemos salir a caminar, al menos, media hora cada día.

El mejor momento del día para realizar ejercicio depende de cada persona, de su rutina y sus necesidades.

8. Observar la tensión arterial

No olvidemos que el estrés es un estimulante del sistema nervioso y las personas hipertensas lo padecen con más frecuencia. Además, el estrés no solo suele aumentar la presión arterial sino propiciar el aumento del consumo de alcohol y lípidos.

Para una vida sana se recomienda una dieta baja en hidratos de carbono, grasas y sal, y actividad física regular. Lo esencial: un cambio en el estilo de vida y evitar el sedentarismo.

9. Atender las infecciones crónicas

La acción prolongada de un agente infeccioso provoca inflamación crónica, la cual deriva de un proceso bioquímico producto de factores endógenos o exógenos. Descuidar la presencia, la intensidad, la duración de dichos factores, se encontrará en la base de enfermedades como el Alzheimer, el cáncer, la arterioesclerosis y la diabetes.

En tal sentido, unos pocos minutos de estrés puede mejorar la función inmune, pero el efecto prolongado tiene “efectos deteriorantes, que pueden conducir incluso a la pérdida de la integridad inmune”.

Toca pues, renunuciar hasta donde sea posible a los eventos estresantes, y como te hemos venido comentando, hacer deporte, plantearte como objetivo mejorar las relaciones sociales, comer sano y descansar.

10. Escuchar música

La música es fuente de placer, promueve emociones positivas y sentimientos de satisfacción. Amplía las relaciones sociales, promueve un clima positivo y anima a alcanzar logros.

La extraordinaria plasticidad neuronal se da en músicos como también en quien la escucha, al aumentar las conexiones, la sensibilidad auditiva e incluso mejora el lenguaje y las capacidades cognitivas.

11. Contacto con la naturaleza

Uno de los motivos por los que en la actualidad hay tantas personas que sufren estrés, ansiedad y otros desórdenes nerviosos es porque hemos perdido el contacto con la naturaleza.

La vida en las ciudades nos ha alejado de elementos tan equilibrantes como el color verde de la vegetación, el azul del mar y del cielo, el olor de la lluvia sobre la tierra mojada, el agua pura y viva de los manantiales, ríos y playas, etc.

Hay quien recuerda estos detalles como bellos momentos de la infancia, en general, sintiendo una gran paz.

Debemos recuperar este contacto, al menos, los fines de semana. Podemos organizar excursiones, meriendas o escapadas, perder los malos hábitos y descalzarnos para caminar sobre la arena o la hierba, contemplar un amanecer o un anochecer, etc.

Estos remedios son una terapia infalible para cualquier alteración nerviosa, y además los necesitaremos cada vez más a medida que los realicemos. ¿Qué esperas para mantener sano tu sistema nervioso?

12. Vida Social

Las reuniones con amigos y las salidas programadas al cine o al teatro, a un café y charlar, son actividades que mantienen activo y fortalecido el sistema nervioso. Si tienes tareas o diligencias, trata de no hacerlas en solitario. Haz equipos de trabajo y apoyo, y ofrece o solicita ayuda para atender el jardín o hacer reparaciones menores.

Y si todo termina en una velada y en un compartir, mejor. Los amigos estimulan el aprendizaje y ayudan a tener bien puestos los pies sobre la tierra pues actualizan las referencias y los aspectos que configuran el presente y sus diversos contextos.

13. No fumar

Toda adicción afecta el sistema nervioso central y en particular la nicotina produce alteraciones neuronales. Acelera el envejecimiento del cerebro y repercute negativamente en la capacidad de tomar decisiones.

La corteza cereblal se daña con la adicción al tabaco, el cual afecta funciones esenciales, como la memoria, la atención, la conciencia y en general, el lenguaje.

14. Atender los antecedentes familiares de ictus

Si algún familiar directo, antes de los 65 años sufrió un infarto cerebral o embolia, evento conocido como ictus, debes tomar previsiones.

Más si superas los 55 años, si sufres hipertensión arterial, diabetes o arterioesclerosis. O si eres obeso, fumas o tomas alcohol. Una vida sana ayudará a que tu cerebro no se vea afectado por ataques isquémicos.

15. En caso de sufrir un déficit de función cerebral

Se recomienda la participación en programas para intervenir sobre la conciencia de déficit dentro de un proceso rehabilitador, lo cual incluye la psicoeducación, realizar tareas en entornos reales, el feedback, la psicoterapia y la terapia conductual.

Implementar estos programas en pacientes que han sufrido deficiencia cerebral “no sólo mejora la capacidad del paciente para estimar apropiadamente sus capacidades y ajustar sus metas y objetivos de forma más realista, sino que este ajuste tiene un efecto beneficioso en la funcionalidad del paciente tras la rehabilitación.”

Finalmente, pasea y toma el sol

Caminar al aire libre y tomar el sol es una experiencia gratificante que se expresará en un sistema nervioso sano. Bien en las mañanas o al atardecer, los colores, la brisa, la tibieza y la vitalidad de la naturaleza, comunican sensaciones de plenitud que despejan la mente de preocupaciones.

Y la cavilación que abruma en el cuarto donde nos encerramos y ensimismamos, en la plaza o el parque probablemente se transforme en proyecto y acción transformadora.

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