A veces lloro y no por debilidad, sino por estar cansada de ser fuerte

Valeria Sabater·
12 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña al
01 Noviembre, 2020
Date la oportunidad para poder desahogarte y conectar contigo misma. Ello no implica debilidad, sino conocimiento de los límites y las capacidades.

A veces estás cansada de ser fuerte, llegas al límite de las posibilidades y por ello ya solamente te dejas llevar. En esos momentos, es posible que pienses que has fallado o que “eres débil”, pero has de saber que llorar no es un signo de debilidad ni de menor fortaleza interna, ni tampoco una señal de que “no vales” ni mucho menos. Tampoco es el “fin” de todo ni una declaración definitiva de que te has rendido. Llorar no siempre equivale a rendirse definitivamente.

En ocasiones, no tienes más remedio que recurrir a este método de desahogo porque estás agotada y porque te sientes cansada de ser fuerte porque la vida exige demasiado, y quienes te rodean a veces, sin intención, no son conscientes de todo lo que das.

Es normal estar cansada de ser fuerte

Mujer pensativa
Aprender a dejar el pasado es un primer paso hacia el crecimiento personal.

Es posible que también a ti te educaran bajo esa idea de que las lágrimas deben “tragarse”, de que la vida es dura y que llorar no sirve de nada. Sin embargo, esta creencia con el tiempo puede ocasionarte serios problemas a nivel emocional.

El hecho de no llorar a veces implica no demostrar lo que sientes y esconder bajo falsas apariencias que “no estás bien”. Si te empeñas en aparentar normalidad, ocultando sentimientos y problemas, al final no solo lo harás ante los demás; sino también para ti misma.

Las emociones que se ocultan son problemas que no se afrontan y un problema no gestionado, según explica un estudio desarrollado por varios investigadores de la Universidad Camilo José Cela, puede acabar somatizándose en forma de dolor de cabeza, de migrañas, cansancio, tensión muscular, mareos, problemas digestivos, etc. Por ende, dejar de atender un malestar emocional puede traducirse luego en un malestar mayor con implicaciones físicas.

No se puede ser fuerte cada día, al igual que no es posible esconder el malestar o la tristeza durante un tiempo prolongado. Debes permitirte ese instante de desahogo en el que las lágrimas actúen como auténticas “liberadoras” de estrés, nervios y emociones. En este sentido:

  • Llorar sana.
  • Las lágrimas son un método de desahogo que conforma el primer paso del cambio. Supone asumir las emociones para liberarlas.
  • Tras el lloro, llega la calma. Te sentirás más relajada para afrontar la realidad y tomar decisiones.

Lee también: Solo tú sabes todo lo que has superado y lo que has dejado ir

Ser fuerte por los demás también cansa, por ello date permiso para cuidarte

Mujer abrazando una almohada mirando por la ventana.

Solo tú sabes lo que has invertido para estar donde estás. A lo que has tenido que renunciar por los tuyos, por la gente que amas. Y lo has hecho con libre voluntad porque era lo que deseabas, es algo que sabes. Pero llega un momento en que parece que la vida y, más aún, las personas que te rodean no te tratan con el aprecio que quizás has mostrado.

Debes ser fuerte ante una sociedad que no te pone facilidades en temas sociales y laborales. Mostrar fortaleza ante una familia que a veces no es tan fácil de llevar; ante unos padres, hermanos o pareja que, en ocasiones, suelen priorizarse demasiado a ellos mismos, sin tenerte en cuenta.

Y en efecto, hay días que te cansas de cargar con la presión y entonces… Necesitas llorar.

Es importante poner límites y dar solo aquello que seas capaz de ofrecer

No es posible dar más de lo que uno tiene. Por lo tanto, tampoco lo es ofrecer alegrías y felicidades a los tuyos si ellos no te atienden y te corresponden con el mismo cariño, con el mismo afecto.

En este sentido, como bien explica el libro Emociones tóxicas: Cómo sanar el daño emocional y ser libres para tener paz interior de Bernardo Stamateas, la clave está en el equilibrio. Para lograr ser fuerte, asumir las tareas diarias y cumplir con esos objetivos que tienes en mente afrontando las dificultades; es importante manejar algunas claves.

  • Ser fuerte implica primero estar bien contigo misma. Cultiva el crecimiento personal, disfruta de cada momento, de las aficiones. Ama a cada persona que tienes al lado y, sobre todo, ámate a ti misma.
  • Los más fuertes son los que saben amar y, a su vez, amarse a ellos mismos. Y esto no quiere decir que seas egoísta.
  • Ser fuerte requiere también liberar pesos que dificultan el avance, que hieren el bienestar y que ocasionan sufrimiento. Es verdad que en ocasiones duele, pero es necesario dejar de dar prioridad a aquellos que no te tienen en cuenta.

Te recomendamos leer: Hay que aprender a alejarse de quienes no nos necesitan

¿Cansada de ser fuerte? permítete descansar

La temperatura corporal y el sueño

No lleves el peso del mundo a las espaldas. Carga con aquello que de verdad es esencial para ti, y no olvides que el corazón necesita de un espacio privilegiado para ti misma. Asimismo, si necesitas llorar y descansar, hazlo. No hay nada malo en querer descansar. Todo lo contrario. Descansar es bueno, útil y necesario.

¿Qué te queremos decir con esto?

  • Tienes derecho a decir que “no puedes con esto y aquello”, que te supera, que no vas a asumir más responsabilidades de las que ya tienes.
  • También tienes derecho a decir que “no puedes más”, que necesitas un descanso.
  • Tienes derecho a pedir respeto, a demandar cariño, afecto y reconocimiento. Quien necesite de ti debe comprender que también tú necesitas de ellos.

Y, por supuesto, estás en derecho de tener esos momentos de desahogo personal, de buscar un instante de intimidad para pasear y pensar en ti misma, para llorar, escucharte, atenderte, tomar decisiones y avanzar. Porque la vida es, al fin y al cabo, eso mismo: caminar por los propios senderos vitales con el máximo equilibrio y bienestar interior.

  • Bernardo Stamateas. (2019). Emociones tóxicas: Cómo sanar el daño emocional y ser libres para tener paz interior. Ediciones B. Rústica.
  • Sara Laguna, Inés Magán Uceda. (2015). "Un estudio de la importancia de la regulación emocional y del afrontamiento en los episodios de dolor de cabeza". EduPsykhé: Revista de psicología y psicopedagogía. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5629528