Cómo aprender la escala de Glasgow

La escala de Glasgow es una medición práctica que se utiliza para determinar el estado de conciencia de una persona. Para ello, se asignan diferentes puntuaciones al paciente según su respuesta a determinadas pruebas.
Cómo aprender la escala de Glasgow
María Vijande

Escrito y verificado por la farmacéutica María Vijande.

Última actualización: 28 enero, 2022

La escala de Glasgow le permite a los profesionales de la salud conocer el nivel de conciencia de los humanos. Para ello, utiliza tres parámetros: la respuesta verbal, la respuesta ocular y la respuesta motora.

Se trata de un examen neurológico rápido que se realiza sobre el paciente que ha sufrido un traumatismo craneoencefálico o cuando está en un estado neurológico provocado por algún problema metabólico o vascular, como las enfermedades cerebrovasculares.

El objetivo de la escala de Glasgow no es determinar la magnitud del daño cerebral del paciente. La escala pretende medir el nivel de conciencia o de alerta. Es una evaluación dinámica que debe realizarse por un profesional de forma periódica para valorar cómo cambia la situación clínica.

¿Cómo es la escala de Glasgow?

La escala está compuesta por la exploración y cuantificación de tres parámetros: apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora. Cada uno se cuantifica en puntos de acuerdo con los posibles grados o tipos de respuesta a los que se les asigna un valor numérico.

Apertura ocular

  • Se le asignan al paciente 4 puntos en caso de que tenga una apertura ocular espontánea. Ello nos indica que el paciente está en estado consciente.
  • Se le asignan 3 puntos en caso de que abra los ojos solamente al llamarlo. En este caso, la persona se encuentra en un estado somnoliento.
  • Los 2 puntos se asignan cuando el paciente abre los ojos cuando se le aplica un estímulo doloroso, encontrándose en un estado llamado estuporoso.
  • Por último, se le asigna 1 punto cuando, a pesar de todos los estímulos anteriores, el paciente permanece con los ojos cerrados, que en ocasiones es compatibles con el coma.

Por ejemplo, un paciente que acaba de presentar una convulsión puede encontrarse en un estado estuporoso por algunos minutos.

Respuesta verbal

La escala de Glasgow en el coma
El estado neurológico es muy cambiante dependiendo de la causa y la respuesta al tratamiento. Por ello, la escala de Glasgow debe usarse de forma regular, en especial en urgencias.

Para medir la respuesta verbal en la escala de Glasgow, los 5 puntos se asignan cuando el paciente puede responder adecuadamente a un interrogatorio. En esta situación la persona se encuentra en estado consciente. Se le asignan 4 puntos cuando hay un lenguaje incoherente y sin sentido, es decir, somnoliento.

Cuando la persona reacciona con refunfuños y obscenidades se le asignan 3 puntos, momento en el que también se encuentra en estado somnoliento. Para la asignación de los 2 puntos, esta ha de emitir sonidos guturales e incomprensibles (estado de estupor). Por último, se le da 1 punto cuando no emite ningún sonido (coma).

Respuesta motora

En el estudio de la respuesta motora, los puntos se reparten de la siguiente manera:

  • 6 puntos: cuando el paciente obedece órdenes encontrándose en estado consciente.
  • 5 puntos: si responde con movimientos complejos ante un estímulo doloroso. Cuando se da esta situación, el paciente está en un estado somnoliento.
  • 4 puntos: cuando el paciente intenta retirarse del estímulo doloroso aplicado.
  • 3 puntos: si el sujeto responde ante un estímulo doloroso con un movimiento de flexión. Así, se encuentra en un estado de decorticación.
  • 2 puntos: en vez de movimientos de flexión, el paciente ha de responder ante el estímulo doloroso con movimientos de extensión. Si esto ocurre, la persona está en un estado de descerebración.
  • 1 punto: si el paciente no reacciona a ningún estímulo y está en coma.

¿Cómo se interpreta?

Una vez realizado el examen, se cuentan los puntos que se han ido asignando a cada respuesta. La mínima puntuación que se puede obtener es 3 y la máxima 15. En función al resultado obtenido, se puede clasificar la gravedad clínica.

En el contexto de los traumatismos craneoencefálicos, si el resultado está comprendido entre 14-15 puntos, la situación es leve. Si la puntuación está entre 9-13, la lesión es moderada, y si se encuentra por debajo de los 9 puntos, el traumatismo es severo.

¿Cómo aprendemos la escala de Glasgow?

La forma más sencilla y más utilizada para aprender esta escala es la de utilizar un regla nemotécnica. Existe una regla por cada respuesta que estudiamos.

Regla nemotécnica de la apertura ocular

Para la apertura ocular la regla es “los ojos se espantan al ver dolor”. Para entenderla hay que saber cuáles son los parámetros que se estudian en la apertura ocular, que son los explicados anteriormente. La primera palabra, “ojos”, tiene 4 letras. Ello nos indica que para medir la apertura ocular vamos a tener como máximo 4 puntos.

Luego está la palabra “espanta”, que hace referencia a que los ojos del paciente están abiertos sin necesidad de aplicar ningún estímulo. “Ver” nos ayuda a acordarnos del estímulo verbal, es decir, cuando lo llamamos por su nombre y abre los ojos. “Dolor” es la palabra que la asociamos al estímulo doloroso que se aplica al paciente en el caso de que no responda al verbal.

Regla nemotécnica de la respuesta verbal

La escala de Glasgow debe memorizarse
Hay muchas maneras de memorizar la escala de Glasgow. Puedes tomar nuestro ejemplo y modificarlo a tu gusto.

En cuanto a la respuesta verbal se utiliza la siguiente frase: “un oriental confundido decía palabras inapropiadas y sonidos incomprensibles”. En este caso, para acordarnos de que en la respuesta verbal son 5 puntos los máximos que se pueden dar, lo asociamos con la palabra “habla” o “verbo”, ya que contienen 5 letras.

“Orienta” hace referencia al estado en el que el paciente está orientado. En este caso, podría contestar al interrogatorio. “Confundido” cuando se le asocian 4 puntos al paciente porque habla de forma incoherente y sin sentido.

“Palabras inapropiadas” nos sirve para acordarnos del estado en el que la persona responde con refunfuños y obscenidades. Por último, “sonidos incomprensibles” hace referencia a cuando el paciente emite sonidos guturales o incomprensibles.

Regla nemotécnica de la respuesta motora

La última regla nemotécnica es para la respuesta motora que dice así: “mi motora tiene olor a reflex”. Para medir esta respuesta se pueden asignar, como ya sabemos, 6 puntos.

El dato que nos lo dice la palabra “motora” es que tiene 6 letras. En este caso, la “o” de olor, nos indica el estado en el que el paciente obedece órdenes. Así, se le deben asignar 6 puntos. “Lo” de olor hace referencia a que el paciente localiza estímulos dolorosos y por tanto se le darían 5 puntos.

La sílaba “re” de reflex nos ayuda a acordarnos de que el paciente se retira del dolor aplicado. La sílaba “fle” a que responde con un movimiento de flexión. Por último, se utiliza la sílaba “ex” para asociar el movimiento de extensión. Este lo realiza el paciente ante un estímulo doloroso. La sílaba viene de la palabra reflex, y se le asignan 2 puntos.

Nada difícil, ¿cierto? A pesar de que se trata de una herramienta usada por los médicos, también es conveniente que cualquier persona sepa sus generalidades para entender cualquier eventualidad clínica que se presente en su entorno.



  • Balestreri, M., Czosnyka, M., Chatfield, D. A., Steiner, L. A., Schmidt, E. A., Smielewski, P., … & Pickard, J. D. (2004). Predictive value of Glasgow Coma Scale after brain trauma: change in trend over the past ten years. Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, 75(1), 161-162.
  • Jones, C. (1979). Glasgow coma scale.
  • Rowley, G., & Fielding, K. (1991). Reliability and accuracy of the Glasgow Coma Scale with experienced and inexperienced users. The Lancet, 337(8740), 535-538.