Enfermedades de transmisión sexual (ETS), ¿de qué estamos hablando?

No son pocos los que confunden las ETS con las ITS, siendo las primeras mucho más graves que las segundas.
Enfermedades de transmisión sexual (ETS), ¿de qué estamos hablando?
Alejandro Duarte

Revisado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 22 Noviembre, 2018.

Escrito por Raquel Lemos Rodríguez, 04 Marzo, 2018

Última actualización: 27 Abril, 2021

Hoy en día, en muchos colegios hay charlas sobre salud sexual que alertan a los más jóvenes sobre las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Sin embargo, pocos entienden realmente qué implica una enfermedad de transmisión sexual y su diferencia con las ITS.

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) nada tienen que ver con las ETS. Las ITS están originadas por bacterias y las ETS son originadas por virus. Profundicemos en ello a continuación.

¿Qué hay que saber sobre las enfermedades de transmisión sexual?

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Como bien hemos dicho, en las enfermedades de transmisión sexual los virus son los que están de por medio. ¿Qué ocurre con los virus? Pensemos, por ejemplo, en la gripe. Los síntomas de la gripe se pueden paliar, pero la gripe no se cura con un medicamento.

Quien luchará para expulsar a la gripe del cuerpo es el sistema inmunitario; si este está fuerte, luchará de forma más eficaz contra la gripe. Sin embargo, no hay ninguna manera externa de eliminarla. Solo podemos tratar los síntomas.

De esta misma manera sucede con las enfermedades de transmisión sexual. Se pueden tratar los síntomas que presentan, pero nunca la enfermedad contra la que el cuerpo tendrá que luchar para deshacerse del virus.

¿Y qué ocurre si el cuerpo no es capaz de luchar contra él? Lo que ocurre es que la enfermedad puede derivar en un problema mucho mayor. Por este motivo, es tan importante hacernos chequeos anuales de pruebas de las enfermedades de transmisión sexual. Ya que, como veremos a continuación, algunas pueden complicarse.

¿Qué ocurre con los virus en las enfermedades de transmisión sexual?

Hay que aclarar que algunas infecciones de transmisión sexual (ITS) no se encuentran dentro de las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Para que esto se entienda mejor, tomaremos como referencia el virus del papiloma humano.

Virus del papiloma humano (VPH)

El virus del papiloma humano.

El virus del papiloma humano es muy común y es considerado una enfermedad de transmisión sexual. En ocasiones, es asintomático y otras veces presenta verrugas. Hay dos tipos:

  • VPH 16.
  • VPH18 (para el que existe una vacuna para las complicaciones que puede acarrear si el sistema inmunitario no es capaz de luchar contra él).

Si existen verrugas, el médico pautará un tratamiento para eliminarlas. En el caso de que no existan verrugas, una prueba de citología puede darnos un resultado positivo para VPH. La manera de saber cómo se desarrolla el virus es manteniendo un control. El médico nos sugerirá que cada 3 o 6 meses acudamos a la consulta para ver cómo evoluciona.

En la mayoría de los casos, el cuerpo lo elimina. En el caso de que no sea así y tengamos el VPH16 o VPH18, el virus puede propiciar la aparición de cáncer tanto en hombres como en mujeres. Por eso es tan importante hacerse revisiones anuales.

¿Qué otros tipos de ETS hay?

En el caso del herpes, por ejemplo, una persona que lo haya contraído tendrá brotes. Cuando tenga un brote, lo ideal es que se abstenga de tener relaciones.

En algunos casos, el cuerpo puede eliminar el virus, como el VPH, pero en otros, el virus se quedará para siempre con nosotros, como en el caso del SIDA. En estos casos, tenemos que ser conscientes de las precauciones que tenemos que tomar para no seguir contagiando esta enfermedad a otras personas.

¿Algunas ITS tienen cura?

Existen otro tipo de infecciones de transmisión sexual cuyos nombres infunden terror aunque sí tienen cura. Un ejemplo es la gonorrea, que se puede tratar con antibióticos.

Ojo, el hecho de que tengan cura no quiere decir que sean menos importantes o que no haya que prevenirlas. Al contrario, aún teniendo cura, estas infecciones deben prevenirse para poder disfrutar de una vida sexual sana y evitar complicaciones de salud innecesarias.

Por otra parte, los expertos indican que hay que tener en cuenta que “si se trata correctamente es poco probable que la gonorrea ocasione problemas de salud a largo plazo. Sin embargo, sin tratamiento, la infección puede extenderse a otras regiones del organismo“.

¿Qué otros tipos de ITS hay? La sífilis y la clamidia, por ejemplo. Ambas tienen cura, pero igualmente deben prevenirse tanto como se pueda.

Es necesario aprender a disfrutar la vida sexual de manera responsable

Diferenciar entre las posibles ETS e ITS nos permitirá ser conscientes de nos afecta, cómo y por qué. Con esto no queremos quitarle importancia a las ITS porque tienen cura, sino despertar la conciencia sobre este tipo de enfermedades.

Es imperativo asumir la responsabilidad de cuidar de nuestra vida sexual. Y entender que, con conciencia y responsabilidad siempre se puede disfrutar de una sexualidad buena y sana.

Colocarse protección es fundamental porque ayuda a prevenir la gran mayoría de las enfermedades. Por ello, la prevención de las enfermedades de transmisión sexual debe tomarse en serio; aunque también es necesario saber cómo se puede vivir con ellas en caso de que ya haya ocurrido el contagio.

El uso del preservativo masculino evita este tipo de contagios, así como otro tipo de elementos protectores, como las toallitas que se colocan sobre la vulva para practicar sexo oral. Utilízalos de la forma correcta y disfruta tu sexualidad sanamente.

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