Espolón calcáneo: síntomas y tratamiento

06 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por Valeria Sabater
El dolor suele agudizarse por las mañanas, al ejecutar los primeros movimientos al levantarnos. Una rutina de ejercicios y estiramientos adecuada nos ayudará a recuperar movilidad y aliviar los dolores

El espolón calcáneo es un problema más común de lo que se cree, aunque no siempre reciba este nombre como tal. En líneas generales, se podría decir que está ocasionado por una formación ósea muy pequeña en el talón. Produce mucho dolor y puede llegar a dificultar la realización de diversas actividades en el día a día. Por ello mismo, requiere tratamiento médico.

De acuerdo con los expertos del Manual MSD, “el espolón del talón es un crecimiento óseo excesivo en el calcáneo. Se produce a lo largo del tiempo al combinarse un aumento de tensión sobre la fascia del pie con un mal funcionamiento de este. Sin embargo, a veces aparece un espolón en el talón y a veces no”.

Si te han diagnosticado un espolón calcáneo, debes tener paciencia y seguir las pautas que te dé tu médico tratante para que puedas sentirte mejor y volver a hacer tus actividades con total normalidad.

A continuación te comentaremos más sobre esta dolencia para que estés mejor informado y sepas qué te conviene y qué no.

¿Por qué sufrimos el llamado espolón calcáneo?

Huesos de los pies: espolón calcáneo.

Según nos dicen los expertos, lo sufren en general una de cada cuatro personas. Es decir, todos tenemos una alta probabilidad de experimentar el espolón calcáneo en alguna ocasión. Sucede por la aparición de una pequeña espícula ósea justo en el talón.

Pero, ¿por qué aparece? Básicamente surge como consecuencia de la edad, es lo más habitual. Pero es común, a su vez, en personas jóvenes que se ven obligadas a pasar mucho tiempo de pie. Tener unos kilos de más sería también un factor a tener en cuenta.

Otro dato a tener en cuenta es que la probabilidad nos dice que es también muy habitual entre personas con un tendón de Aquiles poco elástico, así pues, en muchas ocasiones escapa de la prevención. Dependiendo de tu anatomía y de las características de tu pie, puedes tener mayor o menor riesgo de sufrir el molesto espolón calcáneo.

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¿Qué síntomas presenta el espolón calcáneo

Este problema se manifiesta de una forma muy específica. Su síntomas habituales son los siguientes:

  • El espolón calcáneo presenta ante todo unos dolores punzantes, cuya intensidad dependerá del tipo de esfuerzo.
  • El dolor es más fuerte por las mañanas, sobre todo cuando apoyamos el talón por primera vez. Al estar tantas horas inactivo, ese primer paso es siempre bastante doloroso.
  • El dolor está localizado en un punto en concreto del talón.
  • Otro aspecto a tener en cuenta es que, debido a la presión que ejerce el calzado sobre esa espícula ósea, es muy común que la zona aparezca roja e inflamada. Entonces, el dolor es muy elevado.

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Ejercicios adecuados para ayudar a resolver el espolón calcáneo

Dolor en el pie.

Además de las pautas que nos indique el traumatólogo, sería indicado que siguiésemos los siguientes consejos. El ejercicio es muy adecuado para ayudar a tratar el espolón calcáneo. Pero eso sí, debes hacerlo con cuidado evitando ante todo sobrecargarlo.

1. Ejercicio de la toalla en el suelo

Este ejercicio es bien fácil. Siéntate en una silla o en el sofá para no perder el equilibrio, después, pon una toalla en el suelo frente a ti e intenta cogerla con los dedos del pie. Esos sencillos movimientos te ayudarán a recuperar la movilidad y aliviar el espolón calcáneo. Muy fácil. Hazlo unas 3 veces al día.

2. Pequeños estiramientos

Muy fácil, no tienes más que apoyarte en los bordes de una mesa y hacer como si empujaras. De ese modo, una de las piernas queda flexionada y la otra ejerce un pequeño estiramiento en la zona del talón. Haz este ejercicio al menos durante 5 minutos dos veces al día. Algo suave, sin cansarte.

3. Hacer rodar una botella de agua o pelota de tenis

Otro ejercicio bien sencillo y relajante. Hay que llenar una botella de agua y llevarla al refrigerador para que se congele. Una vez congelada, la pones en el suelo sobre una toalla, ahora apoya el pie donde sufras de espolón calcáneo y hazla rodar sobre tu planta del pie. Un movimiento repetitivo que deberá durar al menos 5 minutos. Hazlo tres veces al día.

También puedes hacer este mismo ejercicio, pero con una pelota de tenis.

Como ves, este tipo de ejercicios basados en sencillos estiramientos, son muy efectivos. Por las noches puedes ayudarte de un tipo de férulas muy adecuadas para tratar el espolón calcáneo. Son un tipo de vendas que encontrarás en las farmacias. Con el tiempo irás encontrándote mejor, aunque ya sabes que en muchos casos se necesita una operación para resolver el problema, por lo que no debes olvidar consultar al especialista. Así que ten paciencia y cuídate.