¿Cómo evitar que se infecte una herida?

Un correcto tratamiento de la herida será fundamental para evitar que esta se infecte y derive en complicaciones mayores. En ocasiones, es posible que haya que acudir al especialista.
¿Cómo evitar que se infecte una herida?
Nelton Abdon Ramos Rojas

Revisado y aprobado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas el 23 mayo, 2021.

Escrito por Francisco María García, 19 octubre, 2017

Última actualización: 23 mayo, 2021

Los cortes pequeños o raspones superficiales pueden tratarse de manera casera. Solo en estos casos, si no es necesario ir a un centro de salud, para evitar que se infecte una herida hay que procurar seguir ciertos pasos.

No obstante, antes de pensar en curar una herida en casa hay que ver sus características. ¡Toma nota!

¿Cómo evitar que se infecte una herida?

Es importante evaluar si es tan extensa o profunda como para necesitar atención médica y buscar, sobre todo, ayuda experta para prevenir antes que curar.

Dicho esto, te damos algunos consejos basados en un artículo publicado en los Cuadernos de Cirugía para evitar que se infecte una herida en casa.

Detener el sangrado

Para evitar que se infecte una herida es importante limpiar
Realizar un vendaje compresivo debería ayudar a detener el sangrado.

Para empezar, al tratar una herida deben lavarse las manos con agua y jabón de manera meticulosa. Así evitarás el contagio de gérmenes o bacterias a la persona que está herida.

Se utiliza un paño, trapo o tela limpio para presionar con suavidad la zona afectada. En este sentido, la presión ayuda al proceso de coagulación de la sangre. El tiempo ideal es entre 20 y 30 minutos.

Por otro lado, para evitar el sangrado en las extremidades, se recomienda elevar la parte del cuerpo herida por encima del corazón:

  • Los brazos o las manos se pueden sostener en el aire o posarse en una superficie que se encuentre más alta que el pecho.
  • Las piernas o los pies se pueden elevar sobre una pila de almohadas, por ejemplo.

Limpiar para evitar que se infecte una herida

El agua fría arrastrará la piel que rodea la herida. Debe lavarse con jabón y, después, secarse con una toalla.

  • Si quedan algunas partículas en la herida pueden retirarse con cuidado. Lo harás con una pinza de cejas esterilizada antes con alcohol.
  • Eso sí, las partículas grandes u objetos incrustados deben ser retirados por un especialista sanitario. Al hacerlo de manera casera, se puede generar más daño.
  • Se debe evitar el uso de alcohol; ya que puede generar irritación y retrasar el proceso de cicatrización. Tampoco es recomendable limpiar las heridas con bolas de algodón, pues este material deja residuos.

Aplicar antibióticos tópicos y cubrir la herida

Con previa receta médica, hay disponibles cremas y ungüentos con diferentes principios activos para limpiar las heridas. La función de estas cremas es evitar que se infecten, pero no acelerar el proceso de recuperación.

Es la manera más efectiva de evitar que la herida se infecte. Si la herida es pequeña, se puede utilizar un vendaje adhesivo.

El vendaje

  • Los alérgicos al pegamento de este tipo de vendaje pueden optar por una gasa y una cinta adhesiva. En esta línea, existen opciones hipoalergénicas.
  • Al vendar no es necesario apretar demasiado. Si se ejerce demasiada presión, con el vendaje se puede obstruir la circulación.
  • El vendaje debe cambiarse a diario hasta que la herida cicatrice. Si se ensucia o se moja también es recomendable sustituirlo.
  • Se debe evitar la tentación de retirar el vendaje de manera constante para ver si está cicatrizando.

Mantenerla en observación

Aunque se sigan los pasos necesarios para evitar que se infecte una herida, lo más recomendable es permanecer alerta y observar su evolución. Si se presentan estos síntomas, es probable que se haya infectado.

En cualquiera de estos casos, lo mejor es buscar ayuda si la herida:

  • No sana.
  • Duele más.
  • Enrojece.
  • Se inflama.
  • Presenta secreciones, como pus.
  • Se siente “caliente”.
  • Da fiebre.

¿Qué tipos de heridas necesitan atención médica?

Ciertas heridas no deben tratarse en casa, pues se puede poner en riesgo la vida de la persona afectada. Estas son las siguientes:

Identificar y evitar que se infecte una herida
Saber identificar las heridas peligrosas es fundamental.
  • Mordeduras de animales. Tienen más probabilidades de infectarse.
  • Heridas en las que se pierde la sensibilidad del miembro afectado. No sentir una parte del cuerpo puede ser indicador de una lesión grave de un tendón o hueso.
  • Heridas profundas de más de 5 centímetros. Es posible que puedan requerir sutura.
  • Heridas con objetos incrustados como vidrios, madera o piedras. Si se intenta retirar estos objetos, se pueden producir desgarramientos y sangrados.

Tratamientos para evitar que se infecte una herida

Según los expertos en el área, los tratamientos médicos más comunes para tratar heridas infectadas son los siguientes:

Sutura

  • El médico usa hilo esterilizado para cerrar la herida.
  • Luego, retira los puntos al pasar algunos unos días. El tiempo dependerá de la extensión de la herida.
  • Los puntos no deben retirarse en casa, pues se pueden producir lesiones e infecciones

Tiras adhesivas

Mantienen la herida cerrada de manera similar a la sutura. Además, tampoco deben ser retiradas por el paciente. Debe hacerlo el médico.

Pegamentos de tejido

También llamados adhesivos tisulares, los expertos en el área indican que son sustancias que mantienen cerradas heridas o laceraciones. Son recomendables en heridas pequeñas y su uso es ideal en niños; ya que su aplicación es indolora.

Más vale prevenir que curar para evitar que se infecte una herida

¿Y tú? ¿Qué experiencias tienes con infecciones de heridas? Sin duda, no es algo agradable y, a veces, hasta resulta peligroso. Por ello, esperamos que estos consejos te sirvan de mera base informativa.

En cualquier caso, es importante acudir al médico para que te asesore de la mejor forma posible a la hora de tratar una herida. Más vale prevenir que curar, y evitar que se infecte cualquier tipo de lesión es uno de los pasos imprescindibles para sanar de forma saludable. 



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