Fantosmia: ¿cómo se producen las alucinaciones olfativas?

23 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por Valeria Sabater
¿Sientes a menudo olores a quemado o a basura? Existe un trastorno olfativo que nos hace experimentar olores que en realidad no existen. Analizamos qué provoca este extraño fenómeno que parecen experimentar sobre todo las mujeres.

Olor a podrido o a pan quemado. Sentir una pestilencia a sustancias químicas o humo de tabaco. La fantosmia define una alteración del olfato que nos hace percibir olores que no son reales. Es decir, ese estímulo olfativo que creemos que nos llega desde el exterior hasta las fosas de la nariz no existe. Es el cerebro el que nos lo hace experimentar.

Las personas que padecen este trastorno no están perdiendo la razón ni entran dentro de ninguna condición psiquiátrica. Ellas saben muy bien que lo que sienten no es real y de ahí el desconcierto. Cabe señalar, además, que este fenómeno no es algo aislado ni puntual. En realidad, son muchos los que, llegada a cierta edad, empiezan a informar de esta curiosa alteración.

Estas alucinaciones olfativas hacen acto de presencia alrededor de los 40 años y se vuelven más intensas a medida que nos hacemos mayores. Asimismo, la evidencia demográfica en su incidencia nos dice que es mucho más común en las mujeres. Lo analizamos.

Causas de la fantosmia

La percepción de olores que no existen puede llegar a ser limitante. La fantosmia no deja de ser una experiencia desagradable. La persona siente, de pronto, olores pestilentes que molestan e irrumpen la cotidianidad. Así, y por llamativo que nos parezca, esta condición la sufren 1 de cada 15 personas de más de 40 años.

Estudios, como los realizados en la Universidad de Vermont y en el Instituto Nacional de Salud de Maryland, nos señalan que tiene una mayor prevalencia en mujeres, en especial cuando pertenecían a entornos más desfavorecidos. Asimismo, también parece correlacionarse con otras realidades que analizamos a continuación.

Mujer que sufre fantosmia.
La fantosmia suele aparecer en personas que viven en entornos con mayor contaminación.

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Fantosmia periférica y central

Podemos distinguir dos tipos de fantosmia: la periférica y la central. La primera aparece cuando el origen de la alteración está en las fosas nasales. La central, por su parte, ya es un poco más compleja, puesto que se debería a un desencadenante cerebral. En este último caso hay mayor persistencia y, por lo tanto, puede ser problemática en extremo.

Xerostomía o boca seca

El síndrome de la boca seca o xerostomía aparece en personas de entre 50 y 60 años con frecuencia. Se caracteriza por la falta de saliva a causa de una alteración en las las glándulas salivales.

La consecuencia de esta disfunción es seria, porque algo así supone que se irriten los tejidos duros y blandos de la boca, elevando la presencia de bacterias y el riesgo de que surjan patologías bucales y dentarias. Asimismo, se ha podido ver que otro efecto asociado es la fantosmia.

Tabaco

La adicción al tabaco es nociva. Sin embargo, en ocasiones descuidamos el impacto que puede tener esa dependencia a los cigarrillos sobre los sentidos. Sabemos, por ejemplo, que el consumo intenso cigarrillos afecta al sentido del gusto y el olfato.

No solo se pierde la capacidad de distinguir olores y sabores. Además, estos también se alteran. Es decir, lo que comemos no sabe igual y en ocasiones sentimos malos olores sin estímulo concreto. La buena noticia es que si dejamos de fumar estos efectos desaparecen.

Migrañas con aura

Las migrañas con aura tienen como particularidad que se inician con una serie de síntomas que anticipan la aparición del dolor de cabeza. De este modo, entre esos signos (auras) están las alucinaciones visuales, como ver luces brillantes, y experimentar olores que no existen (fantosmia).

Rinitis y sinusitis

La rinitis, tanto alérgica como no alérgica, también se relaciona con este problema. Así, esa inflamación del revestimiento mucoso de la nariz que ocasiona estornudos, rinorrea, prurito nasal y congestión, deriva en muchos casos en la alteración de los olores.

Contaminación ambiental

Una relación que se ha establecido es la asociación entre fantosmia y contaminación ambiental. Aquellas personas (en especial, mujeres) que viven en entornos con un mayor nivel de contaminación, desarrollan poco a poco el trastorno olfativo. Aún no se conocen con exactitud los mecanismos que orquestan la condición, pero es un hecho que debe tenerse en cuenta.

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Trastornos neurológicos

Dentro de los trastornos neurológicos, la alteración del olfato es un síntoma que aparece en múltiples enfermedades. Por ello es decisivo siempre contar con un adecuado diagnóstico:

  • La fantosmia puede surgir a raíz de un traumatismo craneoencefálico. Hay personas que tras una simple caída y un golpe en la cabeza evidencian la alteración.
  • Los problemas en el olfato son otro síntoma asociado al párkinson.
  • Puede cursar también en pacientes que sufren esquizofrenia.
Nariz de mujer que sufre fantosmia.
La estimulación transcraneal es uno de los tratamientos que se usan para abordar la fantosmia.

¿Cómo se trata la fantosmia?

Los pacientes con fantosmia evidencian a corto plazo múltiples problemas, como alteraciones en el apetito. Un estudio realizado en la Universidad de Louisville (Estados Unidos) nos indica que aún no disponemos de un tratamiento puntual y efectivo que pueda dale solución.

Por ello, lo más adecuado es acudir al médico lo antes posible para conocer qué origina la fantosmia: migrañas, alergias, enfermedad de Parkinson. Es común que el abordaje sea multidisciplinar y se combine con la atención que nos ofrezca un neurólogo y un otorrinolaringólogo.

Entre los tratamientos que se pueden prescribir se cuentan desde antiepilépticos, antimigrañosos y anticonvulsivos hasta la estimulación transcraneal. Lo más importante es personalizar la atención a cada paciente y mejorar, en lo posible, su calidad de vida.

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