Los compuestos peligrosos de la comida chatarra

Te vamos a contar cuáles son los principales tóxicos que se pueden encontrar en el interior de la comida chatarra, siendo esta la razón principal por la que no debes consumirlos.
Los compuestos peligrosos de la comida chatarra
Sául Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias.

Última actualización: 14 enero, 2022

La comida chatarra cuenta en su interior con una serie de compuestos peligrosos para la salud. Su consumo regular podría afectar a ciertos parámetros bioquímicos, incrementando así el riesgo de enfermar a mediano plazo. Por este motivo, este tipo de alimentos no debe formar parte de tu dieta de manera frecuente. En su lugar, conviene optar por alimentos frescos que presentan una elevada densidad nutricional.

Antes de comenzar hay que destacar la necesidad de asegurar un aporte óptimo de nutrientes por medio de la dieta. Muchos de los presentes en los comestibles no pueden sintetizarse de forma endógena en el organismo. Un déficit de los mismos provocaría alteraciones en el buen funcionamiento del organismo humano.

Las grasas trans, los compuestos más peligrosos de la comida chatarra

Vamos a empezar hablando de las grasas trans. Este tipo de lípidos han demostrado incrementar los niveles de inflamación en el organismo y el riesgo de desarrollar patologías crónicas y complejas. Son fundamentalmente ácidos grasos que han sido sometidos a procesos térmicos agresivos, de forma que su configuración en el espacio se modifica.

Es importante tener en cuenta que la ingesta diaria de grasas es fundamental para la salud, pero hablamos de grasas de calidad. No importa tanto el número de dobles enlaces en su interior como la distribución espacial de las moléculas que las conforman. Por ello será siempre imprescindible asegurar que la gran mayoría sean de tipo cis, aunque se enfatice sobre todo en la ingesta de omega 3.

Alimentos con grasas que generan problemas digestivos en deportistas

Los azúcares simples pueden llegar a ser nocivos

La comida chatarra también puede tener una concentración elevada de azúcares simples en su interior. Estos nutrientes son especialmente nocivos en el contexto del sedentarismo, ya que provocarán una alteración de las glucemias y un estrés pancreático importante. De hecho, parte de las patologías metabólicas de mayor incidencia se producen por culpa de dicho mecanismo. Debes tener especial cuidado con los glúcidos de cadena corta.

Sin embargo, los carbohidratos simples cuando se introducen dentro de las rutinas de ejercicio presentan un potencial dañino mucho menor. En este caso, se utilizan como sustrato energético principal para la realización de esfuerzos de intensidad elevada. Incluso pueden ayudar a promocionar la recuperación estimulando la síntesis endógena de glucógeno.

Algunos aditivos también son compuestos nocivos presentes en la comida chatarra

Por último, hay que hablar de los aditivos alimentarios. Estos químicos suponen un conjunto muy heterogéneo de sustancias. Varias de ellas han demostrado seguridad, por lo que pueden incluirse en la pauta de forma regular sin demasiados problemas. Ahora bien, otras no cuentan con tantas evidencias, incluso existen investigaciones que afirman que a medio plazo pueden provocar un riesgo para la salud.

Un ejemplo claro serían los nitritos. Se utilizan habitualmente como conservantes en la comida chatarra y se asocian con una mayor incidencia de ciertos tipos de tumores que afectan al tubo digestivo, según un estudio publicado en la revista Antioxidants. Otros, como los edulcorantes artificiales, podrían provocar un cambio en la microbiota intestinal, alterando el metabolismo y las digestiones.

Por otra parte, dentro de los tóxicos podemos hacer mención también a una serie de elementos que se forman a partir de los procesos de cocción agresivos. Por ejemplo, el hecho de someter a los carbohidratos a temperaturas elevadas puede dar lugar a la acrilamida. Este compuesto resultaría perjudicial para la salud si se ingiere regularmente. Por ello es mejor no freír y cocinar a la plancha, evitando los rebozados.

Las grasas saturadas son malas cuando se cocinan a altas temperaturas.

Evitando la comida chatarra se reduce la ingesta de compuestos peligrosos

Como has visto, son varios los compuestos tóxicos que pueden aparecer de manera recurrente en la comida chatarra. Por este motivo es importante priorizar el consumo de alimentos frescos, con elevada densidad nutricional. De este modo, no se incrementarán en el medio interno los procesos inflamatorios y antioxidantes, lo que asegura la homeostasis en el interior del organismo.

Para terminar, recuerda que es importante promocionar una serie de buenos hábitos de cara a mantener un óptimo estado de salud. No solo basta con cuidar la dieta, también será necesario practicar ejercicio físico de manera regular, poniendo el foco en el trabajo de fuerza. Además, será necesario dormir al menos 7 u 8 horas de manera diaria, como así también exponerse a la luz solar de manera regular.



  • Valenzuela, C. A., Baker, E. J., Miles, E. A., & Calder, P. C. (2019). Eighteen‑carbon trans fatty acids and inflammation in the context of atherosclerosis. Progress in lipid research, 76, 101009. https://doi.org/10.1016/j.plipres.2019.101009.
  • Karwowska, M., & Kononiuk, A. (2020). Nitrates/Nitrites in Food-Risk for Nitrosative Stress and Benefits. Antioxidants (Basel, Switzerland), 9(3), 241. https://doi.org/10.3390/antiox9030241.