Hipotensión: conoce las causas y los síntomas de este trastorno

Un simple cambio brusco de postura puede dar origen a un episodio de hipotensión, que a veces termina en un desmayo. Lo adecuado es ponerse de pie sin demasiada rapidez.
Hipotensión: conoce las causas y los síntomas de este trastorno

Escrito por Edith Sánchez, 05 agosto, 2018

Última actualización: 04 marzo, 2021

En ocasiones, se cree que solo la presión arterial alta desencadena problemas de salud. Sin embargo, la hipotensión o presión arterial baja también puede dar lugar a diversas dificultades. Incluso en casos graves podría llegar a ser mortal.

Una de las grandes diferencias entre hipertensión e hipotensión es que la primera no provoca síntomas. Es una enfermedad que afecta con lentitud al organismo y causa daños a largo plazo. En cambio, la hipotensión da lugar a síntomas inmediatos y visibles.

¿Qué es la hipotensión?

Hipotensión

La presión arterial se define como la fuerza con la que la sangre fluye a través de las arterias. De ello depende su correcta circulación por todo el cuerpo. Tal fuerza está regulada tanto por el bombeo del corazón, como por la tensión de las paredes de las arterias.

Los niveles normales de la presión arterial varían de una persona a otra. Sin embargo, en general, se considera que es normal si se mantiene en el rango de 130-90 mmHg (milímetros de mercurio), por lo alto; o de 80-60 mmHg, por lo bajo.

Si la presión arterial cae por debajo de estos niveles, en general origina síntomas. Da lugar a mareos y, en ocasiones, a desmayos. Entre un 10 y un 15 % de la población tiene niveles bajos de presión arterial, sin que esto les ocasione síntomas visibles.

Causas de la hipotensión

Las causas de la hipotensión son muy variadas. A veces tiene lugar por una condición médica determinada y otras veces por la ingestión de determinadas sustancias o por una circunstancia específica. Dentro de las principales condiciones médicas que dan lugar a la hipotensión están los siguientes:

  • Deshidratación. La deshidratación tiene lugar cuando se pierde más agua de la que se ingiere. Esto puede ocurrir por fiebre, diarrea, vómitos, uso excesivo de diuréticos, exceso de ejercicio, etc.
  • Embarazo. El embarazo lleva a que se expanda el sistema circulatorio de la madre. Lo usual es que después de dar a luz se recuperen los valores normales de presión arterial.
  • Problemas cardíacos. Se produce hipotensión cuando hay bradicardia (frecuencia cardíaca extremadamente baja), infarto del miocardio, insuficiencia cardíaca o problemas de válvulas cardíacas.
  • Problemas endocrinos. El hipotiroidismo y el hipertiroidismo generan bajadas de tensión. Esto ocurre también si hay hipoglucemia, diabetes o insuficiencia suprarrenal.

Otras circunstancias que pueden llevar a la hipotensión son pérdida de sangre, infecciones graves, reacción alérgica severa, desnutrición o consumo de algunos medicamentos como los diuréticos, algunos antidepresivos, etc.

Tipos de hipotensión

De acuerdo con la causa que dé origen a la tensión baja, esta suele clasificarse en los siguientes tipos:

  • Ortostática. Es la que se deriva de un cambio brusco de la postura corporal. En general, dura solo segundos o minutos.
  • Ortostática posprandrial. Es similar a la anterior, pero con la particularidad de que se produce después de comer. Afecta sobre todo a los adultos mayores, los hipertensos y quienes sufren párkinson.
  • Hipotensión mediada neuralmente. Ocurre cuando hay descoordinación entre el cerebro y el bombeo del corazón. La presión arterial desciende súbitamente y usualmente no le permite a la persona mantenerse en pie.
  • Hipotensión grave. La que está causada por una condición médica grave como precedente.

La bajada de la presión arterial puede conducir a un shock hipotensivo, una emergencia médica que puede estar ocasionada por un fallo cardíaco, dilatación arterial brusca o pérdida de sangre por hemorragia.

Síntomas

El síntoma típico de la tensión arterial baja es el desmayo. Este ocurre cuando no hay suficiente suministro de sangre hacia el cerebro. En esas condiciones se nubla la vista, se debilita la fuerza muscular y luego se pierde el conocimiento por completo. La recuperación suele ser rápida.

En los casos en los que la hipotensión es crónica suelen aparecer síntomas difusos, que muchas veces pasan desapercibidos. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Debilidad muscular.
  • Náuseas y vómitos.
  • Sensación de falta de aire.
  • Dolor y rigidez en el cuello.
  • Dolor en el pecho y palpitaciones.
  • Dolor de cabeza leve, pero continuo.
  • Palidez en la piel, los labios y la conjuntiva.
  • Fuerte sensación de cansancio, sin motivo aparente.
  • Vértigo, pitos en el oído o inestabilidad al caminar.
  • Alteraciones del sueño. Dificultad para dormir de noche.
  • Confusión, somnolencia, desconcentración y síntomas similares.

Recomendaciones para evitar la hipotensión

La presión arterial baja supone un problema si existen síntomas. Una persona con presión arterial baja debe ser consciente de los posibles síntomas y de los medicamentos que pueden causar una mayor caída de su presión arterial cuando empiece a tomarlos.

Asimismo, experimentar cualquiera de los síntomas de la hipotensión también puede indicar una condición subyacente que puede necesitar ser abordada.

Toda persona que experimente signos y síntomas debe buscar atención médica inmediata, ya que el shock es una emergencia médica que pone en peligro la vida.

Además de seguir las indicaciones del médico, será fundamental llevar buenos hábitos de vida, incluyendo una dieta adecuada. Los alimentos ricos en vitaminas del grupo B así como aquellos ricos en vitamina C, son muy recomendables para los pacientes hipotensos. Por otra parte, las carnes, los mariscos, los frutos secos, los quesos y encurtidos son opciones que conviene integrar a la dieta regularmente, con moderación.