Lazo labial en bebés: síntomas y tratamiento

El lazo labial en bebés es una de las alteraciones menos frecuentes observadas en el frenillo superior. La misma puede tener una gran repercusión en la alimentación del niño si no se corrige a tiempo.
Lazo labial en bebés: síntomas y tratamiento
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina el 09 diciembre, 2020.

Escrito por Luis Rodolfo Rojas Gonzalez, 09 diciembre, 2020

Última actualización: 09 diciembre, 2020

Todas las personas tienen un tejido que conecta al labio con las encías denominado frenillo. En algunos bebés el frenillo labial puede ser muy corto y rígido, causando una anormalidad denominada lazo o corbata labial. ¿Deseas saber en qué consiste? Continúa leyendo.

Los frenillos pueden sufrir múltiples alteraciones anatómicas; la mayoría de ellas congénitas, por lo que es muy frecuente encontrarlas en un bebé. Entre todas las malformaciones que pueden desarrollarse en la orofaringe, una de las menos usuales es la corbata labial, la que tiene una incidencia del 9,2 % entre todas las otras, según estudios.

El lazo labial en bebés sucede con mayor frecuencia en el labio superior y puede ser la causa de diversos problemas. Esta anomalía anatómica provoca la aparición de trastornos fonéticos y la separación de los incisivos.

¿Cuáles son sus causas?

Al momento del nacimiento, el frenillo del labio superior es tectolabial, es decir, corto y grueso en todos los individuos. Diversos estudios señalan que el mismo tendrá un desarrollo normal de 1 a 2 milímetros durante los primeros meses de vida. Por lo que el lazo labial en bebés aparece cuando este crecimiento no ocurre.

Hasta el momento no se ha identificado una causa específica que sea capaz de explicar la aparición de esta anormalidad. Al ser una malformación congénita, se sabe que ocurre dentro del vientre materno. Sin embargo, no se logra determinar si es producto de la genética o del efecto de algún agente nocivo.

Una de las teorías más aceptadas relaciona a la corbata labial con una mutación en el gen MTHFR, que es el mismo implicado en el labio leporino. No obstante, es necesario realizar más estudios al respecto.

ADN en el lazo labial.
La alteración genética del lazo labial podría estar relacionada a la misma que causa el labio leporino.

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Síntomas del lazo labial en bebés

La permanencia de un frenillo labial corto en los recién nacidos puede ser difícil de identificar, ya que los síntomas son sutiles. En este sentido, se deberá estar alerta si el niño presenta alguna de las siguientes situaciones:

  • Dificultad para succionar y respirar durante el amamantado.
  • Sonido similar a un click al momento de comer.
  • Aumento de peso lento y hambre frecuente.
  • Fatiga y somnolencia constante durante la lactancia.
  • Presencia de cólicos.

En los casos más severos puede dificultar el movimiento del labio superior, por lo que el bebé tendrá una succión deficiente. Esto trae como consecuencia que la madre presente diversos síntomas en sus senos si está amamantando, entre los que destacan los siguientes:

  • Sensación de senos hinchados o de vaciado incompleto, incluso después de amamantar.
  • Molestia y dolor durante o después de la lactancia.
  • Presencia de nódulos mamarios por bloqueo de los ductos galactóforos.
  • Mastitis.

¿Cómo alimentar a un bebé con lazo labial?

El lazo labial en bebés puede dificultar en gran medida su alimentación, sobre todo si es por lactancia materna. Esto se debe a que el pequeño deberá hacer un mayor esfuerzo para que la leche pueda salir del seno. Debido a este esfuerzo extra el bebé estará más cansado y somnoliento.

En estos casos es recomendable usar un biberón si lo prescribe el pediatra. El mismo puede ser llenado con leche materna o con una fórmula infantil.

Por otro lado, si se desea continuar con el amamantado se pueden aplicar diversas medidas para facilitarle la succión. En este sentido, masajear los senos y aplicar compresas de agua tibia antes de amamantar aumenta el flujo de leche. Además, contar con una buena técnica de lactancia es crucial.

Complicaciones del lazo labial

La complicación más frecuente del lazo labial en bebés es la malnutrición. Una alimentación inadecuada puede hacer que un niño tenga bajo peso y crecimiento lento. Es importante recordar que durante los primeros meses de vida los requerimientos nutricionales del neonato son mayores.

En casos muy severos, el frenillo se puede insertar directamente en el paladar superior, por lo que impide el movimiento adecuado del labio. De esta manera, existen problemas en la fonación al causar disartria.

Por otro lado, esta alteración en la inserción del frenillo también origina diastemas, es decir, un aumento en la separación de los dientes. Los incisivos superiores suelen ser los afectados con mayor frecuencia.

Biberón para niños con frenillo labial corto.
El uso de biberones puede ser indicado por el pediatra para suplantar la alimentación deficiente a causa del trastorno.

Tratamientos para el lazo labial

Dependiendo de la gravedad de la situación, existen diversas opciones terapéuticas que el médico puede aplicar para revertir el lazo labial a temprana edad. Los procedimientos abarcan desde la realización de ejercicios manuales hasta la resección quirúrgica del frenillo. En este sentido, las técnicas aplicadas con mayor frecuencia son las siguientes:

  • Liberación manual: esta medida es indicada en los casos leves de corbata labial, siendo la menos invasiva y dolorosa. Esta técnica consiste en la realización de ejercicios básicos con los dedos por parte de los padres, los que buscarán estirar el frenillo y revertir la situación.
  • Frenillectomía: este procedimiento es necesario en los casos más severos de lazo labial en bebés. Consiste en la extracción quirúrgica del frenillo, la que suele hacerse con un láser, sin necesidad de colocar puntos de sutura. El procedimiento se realiza de forma rápida en el consultorio médico.

La detección temprana es fundamental

El lazo labial en bebés es una anomalía que puede ser difícil de detectar en primera instancia. Esto se debe a que todas las personas nacen con un frenillo relativamente corto. Por lo que es necesario estar muy atentos cuando el bebe se alimenta y verificar que realiza la succión de forma adecuada.

La detección temprana y el tratamiento de la alteración son fundamentales para prevenir las complicaciones, sobre todo la malnutrición. Cuando un niño no recibe la cantidad de nutrientes necesarios durante los primeros meses de vida puede sufrir un retraso en el crecimiento difícil de revertir.

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