6 lugares del cuerpo que vale la pena masajear

Aunque sean zonas poco frecuentadas por los especialistas, lo cierto es que los masajes en estas áreas del cuerpo pueden aportarnos múltiples beneficios, y podemos dárnoslos nosotros mismos
6 lugares del cuerpo que vale la pena masajear
Elisa Morales Lupayante

Revisado y aprobado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante el 25 enero, 2021.

Escrito por Yamila Papa Pintor, 26 diciembre, 2016

Última actualización: 25 enero, 2021

Cuando pensamos en un masaje automáticamente se nos viene a la mente quitar las contracturas de la espalda y los hombros. Sin embargo, podemos disfrutar de todos los beneficios de un masaje si lo practicamos en otras zonas estratégicas. ¿Quieres saber cuáles son? ¡Entonces sigue leyendo todo lo que vamos a comentarte!

Un masaje integral ayuda a mejorar tu calidad de vida

Aliviar molestias, mejorar la postura, reducir la fatiga, reducir la ansiedad y promover la relajación son solo algunas de las ventajas de los masajes, según indica la literatura científica.

Si bien es cierto que se precisa de estudio y práctica para masajear a otra persona adecuadamente cuando presenta dolencias físicas diagnosticadas, es posible aprender algunas técnicas básicas para mejorar la calidad de vida en momentos puntuales. 

La clave de estas técnicas radica en aplicarlas con cuidado, sin ejercer excesiva presión con las manos, sin realizar ningún tipo de movimiento brusco. Más bien, la idea es realizar movimientos pausados, mantener un tacto suave, acariciar la piel y ejercer una presión puntual -y controlada- en ciertos puntos para promover el alivio general.

Ante todo, precisarás un ambiente y una superficie adecuada. Esto quiere decir que tanto la habitación como la cama o mueble donde reposará la persona que vas a masajear tienen que ser cómodas y agradables. En lo posible, el ambiente debe ser tranquilo, sin ruido (o el menor posible), una luz suave y una buena ventilación.

Elementos para hacer un masaje.

También asegúrate de que la temperatura de la habitación sea adecuada para quien recibirá el masaje. No debe hacer demasiado frío ni demasiado calor.

  • Puedes ambientar el lugar con unas velas o inciensos si la persona no es alérgica ni le molestan los aromas fuertes.
  • En caso de que no exista ninguna contraindicación puedes realizar el masaje con unas cuantas gotas de un aceite de masajes aromático. Y en caso de que no puedas hacerlo, siempre puedes elegir una crema hidratante adecuada al tipo de piel de la persona. 
  • En caso de que no quieras recargar el ambiente con demasiados aromas, puedes optar por el aceite de almendras o el de jojoba.
  • Puedes reproducir una meditación guiada o una música relajante, a un volumen medio-bajo.  También puedes optar por reproducir sonidos de la naturaleza para generar un ambiente relajante y lleno de paz:  lluvia, olas del mar, cascadas, pájaros, canto de ballenas, etc.
  • Para cubrir las partes del cuerpo que no vas a masajear, utiliza toallas limpias y calientes. Para ello, puedes utilizar un calentador especial o bien colocarlas en la secadora unos minutos antes de colocárselas a la persona.

Además de cubrir a la persona que va a recibir el masaje, las toallas también sirven para aumentar la temperatura si tiene los pies o las manos frías. Luego, al finalizar el masaje, la toalla le servirá para retirarse el exceso de aceite antes de vestirse.

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Puntos estratégicos para masajear y aliviar

En momentos de tensión acumulada (física y emocional) una sesión de masaje de 30 o 45 minutos en un centro de estética o spa puede venir muy bien.

Como comentábamos anteriormente, una vez que conozcas y trabajes ciertos puntos estratégicos, ya nada será como antes. ¡Te sentirás mucho más aliviado y relajado! Presta mucha atención a estos 6 puntos donde sí o sí se debe masajear.

Nota: ten presente que si bien masajear ciertos puntos del cuerpo puede contribuir con el bienestar general, esto no puede reemplazar un tratamiento de fisioterapia o las pautas que haya indicado el médico para un problema crónico. En todo caso, podrían ser un complemento (si el profesional así lo autoriza).

1. Coronilla

Muchas personas afirman estar muy cansadas cuando termina la jornada laboral. Por ello, un masaje en la cabeza, y concretamente en la coronilla, produce una sensación más que agradable porque relaja los músculos del cráneo al mismo tiempo que ayuda a activar la circulación sanguínea.

2. Rostro

Masaje de cara de una chica

No solo sirve para vernos más jóvenes porque tensa la piel sino que además nos ayuda a relajarnos. Si tienes mucho estrés o estás ansioso te recomendamos este tipo de masaje. También nos puede ser útil para terminar con el cansancio diario y para un momento de preocupación o tensión.

3. Cráneo

Ya te hemos dicho que masajear la coronilla es más que beneficioso. No obstante, no es la única parte de la cabeza donde podríamos trabajar para sentirnos de maravillas.

Además, si tenemos en cuenta que el estrés acumulado puede generar problemas de salud, vale la pena hacer algo para reducirlo.

  • Un masaje en la parte alta de la cabeza, entre el entrecejo y la coronilla, nos hará sentir mejor.
  • También es perfecto antes de rendir un examen o en empleos que requieran demasiada concentración y pasar horas frente a la pantalla del ordenador.

4. Oreja

Se trata de una técnica como pocas para conseguir la tan ansiada relajación. ¿Sabías que una de las causas de estrés es el ruido que oímos a diario si vivimos en una gran ciudad?

Las cláxones, los gritos e incluso la música fuerte escuchada con auriculares provoca cansancio y ansiedad adicional a los problemas. En cambio el silencio tranquiliza la mente, evita los pensamientos negativos y reduce el gasto energético. Así, es más fácil dormir por las noches o pensar en cosas buenas.

El masaje se ha de realizar por detrás de las orejas, con movimientos circulares y luego moviendo el lóbulo en sentido de las agujas del reloj.

5. Yema de los dedos

No solemos hacerle masajes a los dedos a menos que nos duelan, y eso es un error fatal. Si bien las yemas son los lugares más resistentes que tenemos en el cuerpo también son sensibles y necesitan atención y cuidado.

Están repletas de terminaciones nerviosas que han de ser relajadas mediante técnica de presión. Ideal para los que trabajan todo el día con el teclado.

6. Glúteos, otro punto para masajear

Los glúteos son una de las zonas más olvidadas ya que los masajes “llegan”” hasta los muslos o hasta el coxis. No solo son placenteros, sino que también ayudan a evitar ciertas molestias por estar demasiadas horas sentados.

Por supuesto, no hay que confundir un masaje en esta área -para promover el alivio general- con un masaje erótico.

Como puedes ver, hay muchos puntos en el cuerpo que puedes aprovechar para descargarte, renovarte y hacerte sentir mejor en general. ¡Aprovéchalos siempre que puedas! Y recuerda, aunque las técnicas básicas pueden ser de ayuda en momentos puntuales, no sustituyen lo que indique el médico o fisioterapeuta.

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