Consejos para dar masajes relajantes

Francisco María García·
18 Diciembre, 2020
Descubre, a continuación, trucos para dar masajes relajantes de calidad que inviten al descanso y a la liberación de tensiones.

¿Buscas consejos para dar masajes relajantes efectivos porque no sabes bien cómo hacerlos? Cada detalle suma y, al fin y al cabo, si lo que más deseas es brindar alivio o bienestar a la persona que recibe el masaje, deberías tener en cuenta algunos aspectos: ambientación del espacio, ungüentos, aceites esenciales,  higiene personal, tacto, etc.

Además, es importante conversar con el otro para saber si algo le incomoda. Por ejemplo, el cuello, los hombros, la zona baja de la espalda, etcétera. En cuyo caso sea así, lo mejor es no arriesgarse y acudir a un especialista.

¿En qué consiste dar masajes relajantes?

Dar masajes consiste tanto en acariciar la piel como en ejercer cierta presión sobre algunos puntos del cuerpo para aliviar tensión acumulada.

Tal y como explica una investigación desarrollada en 2020, a través del sentido del tacto se busca brindar sensaciones agradables a quien experimenta el masaje. Por esta razón existen diversas técnicas. No obstante, la más popular continúa siendo los masajes con las manos.

Mujer recibiendo masajes relajantes

Al tocar la piel de la forma adecuada, se puede estimular zonas más profundas del cuerpo. Por lo que los masajes relajantes son una excelente opción para combatir diversas molestias físicas e, incluso, psicosomáticas.

Se suelen recomendar a los deportistas. No obstante, cualquier persona puede disfrutar de los beneficios de los masajes relajantes. Esto quiere decir que se pueden ajustar a la persona, en función de sus necesidades y condiciones.

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Una buena preparación

La iluminación es fundamental. Una luz poco intensa propiciará ese ambiente de relajación, calma y quietud que la persona tanto necesita. Por supuesto, la habitación debe ser confortable, con la temperatura adecuada.

Asimismo, la acústica del espacio también es clave. Debe ser un lugar donde los sonidos externos no penetren con facilidad. En esta línea, procura elegir música instrumental y ponerla a un volumen bajo (a modo de ruido blanco).

También se puede aromatizar el espacio con una fragancia suave. Para ello, no dudes en recurrir a los aceites esenciales o las colonias de bebé. Eso sí, no se recomiendan los perfumes personales; ya que cargan en exceso el ambiente.

Los ungüentos y aceites esenciales

Las leches hidratantes y lociones ligeras son ideales para dar masajes relajantes porque suavizan el roce con la piel. En cuanto a los aceites esenciales, según avala un estudio desarrollado por varios investigadores de Estados Unidos, estos tienen varias ventajas: se absorben poco a poco, desinflaman y reactivan la circulación.

Es recomendable colocarlos en las manos de quien da el masaje, frotarlas y distribuirlo por la zona donde se trabajará. Los mejores para este proceso son los de camomila, eucalipto, romero, orquídeas, sándalo, menta, limón, rosa, lavanda y la bergamota.

Consejos para dar masajes relajantes

Hay que tener en cuenta que, si durante el masaje se ocasiona dolor, algo está mal. Provocará tensión en la persona y el efecto relajante se perderá. Para evitar esta situación, lo mejor es que tengas en cuenta los siguientes aspectos:

  • Cuando se trata de un masaje relajante, la presión y los movimientos no deben ser demasiado intensos.
  • Los movimientos lentos y continuos son la clave. Por el contrario, un cambio drástico de ritmo crea un efecto sorpresa que tensiona los músculos.
  • Las manos no deben separarse del cuerpo de la persona durante el masaje.
  • Además, quien lo da también debe estar relajado y despojarse de pensamientos negativos que pueda transmitir a través del contacto.

Maniobras

Vaciamiento, oscilaciones, presión y deslizamiento; los movimientos realizados en los masajes definen el objetivo del efecto relajante. Apunta en qué consiste cada uno de ellos y cómo se realizan:

  • El vaciamiento: consiste en una serie de movimientos del centro a los extremos, de abajo hacia arriba. Se repiten durante tres minutos por la espalda.
  • Las oscilaciones: son movimientos del centro hacia afuera, y tienen un efecto relajante. Se deben repetir entre dos y tres minutos por la espalda.
  • Los deslizamientos: van también del centro hacia afuera, pero llevan más presión y se sincronizan con la respiración.
  • Los pulgares: son también determinantes en un masaje relajante. Lo primero es hacer presión con ellos por el centro de la columna. Después, se va disminuyendo a medida que finaliza el masaje. Y tampoco deben superar los tres minutos.

Véase: Cómo cambia nuestra columna vertebral debido al estrés

Aprende paso a paso el proceso para dar masajes relajantes

  • El masaje se da con la mano entera para evitar cansancio. Y, sin utilizar solo los dedos, coloca el aceite entre las manos, frótalas y aplícalo en la piel.
  • El dedo pulgar y la palma avanzan en el área a trabajar. No se debe hacer casi presión, solo arrastrar la mano. Asimismo, el proceso inicia en la parte baja de la espalda para luego subir poco a poco.
  • Por otra parte, los masajes circulares en el cuero cabelludo dan una sensación relajante inmediata. Desplazarlos de la nuca a la frente y retornar por los lados es lo ideal.
  • Realiza movimientos circulares sobre la palma, o toma con firmeza el pie; colocando el pulgar en la planta. Si quieres, puedes extender este proceso hasta cinco minutos; manteniendo la secuencia y el ritmo inicial.
masaje

Por último, ten en cuenta que para dar masajes relajantes hay que cuidar la postura tanto propia como de la persona que los reciba. No es necesario que esté acostada. De hecho, la Asociación Española de Fisioterapeutas detalla que hay quienes opinan que la mejor posición para el que recibe el masaje es estar sentado porque facilita la maniobra de quien ejecuta el proceso. En ese caso, es importante elegir una buena silla, sin respaldo.

Ten en cuenta que el masaje debe terminar de forma gradual, con movimientos rápidos y superficiales alrededor de cada zona. Sin duda, el otro te agradecerá este detalle que estás teniendo con él.

El peligro de dar masajes relajantes sin saber bien cómo hacerlos

A pesar de que realizarle un masaje a otra persona es algo íntimo y perfecto para crear un vínculo emocional entre dos, hay que tener precaución.

Recuerda que los consejos aquí blindados son orientativos, pero si no sabes bien cómo hacer un buen masaje y el otro tiene dolores en zonas determinadas; lo mejor es acudir a un fisioterapeuta o especialista en el área.

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