Recuerda: tú no perdiste a nadie, los demás te perdieron a ti

Aprende a cambiar tu forma de ver las cosas y date cuenta de que lo que perdiste fue a alguien que no sabía valorarte. Mereces mucho más amor que, sin duda, encontrarás.
Recuerda: tú no perdiste a nadie, los demás te perdieron a ti
Valeria Sabater

Escrito y verificado por psicóloga Valeria Sabater el 04 junio, 2020.

Última actualización: 04 junio, 2020

Estamos seguros de que, en algún instante de tu ciclo vital, perdiste a alguien que era muy importante para ti.  Puede que fuese un amor, una amistad, el vínculo con un familiar determinado…

Hablamos de pérdidas emocionales, no físicas. Esas rupturas que se arrancan de raíz casi sin saber cómo y que nos dejan heridos, además de muchas preguntas.

Lo más complejo del final de una relación, sea del tipo que sea, es que no resulta nada fácil afrontarla de un modo que sea positivo, es decir, que favorezca el crecimiento personal.

Por ello, te proponemos una serie de estrategias para que te ayuden en la gestión emocional de estas rupturas.

Lo que perdiste, lo que quedó atrás y lo que te empuja a avanzar

Mujer mirando al horizonte

Las personas son más frágiles de lo se creen. En el día a día, logran mantener una aparente capacidad de control. Esto ayuda a pensar que uno puede con todo, que nada puede hacer daño.

Esta creencia experimenta su auge en ciertas épocas de la vida porque se dispone de vínculos fuertes con personas a las que se quiere. Las buenas amistades, una familia unida y una relación de pareja satisfactoria y feliz confiere alas, fortaleza y optimismo.

Ahora bien, en ocasiones, basta con que un solo eslabón de esta cadena perfecta se suelte para que dicho equilibrio se venga abajo. Al instante, todo queda desbordado por las emociones negativas. Así, es común permanecer bloqueados, sin saber qué hacer, qué pensar y cómo reaccionar.

Los cimientos existenciales parecen haberse derrumbado y la mente no hace más que incidir una y otra vez en la pérdida, en esa persona que nos ha dejado sin que entendamos muy bien la razón.

No mendigues amor, no pidas lo que ya no pueden darte

En primer lugar, es necesario entender que toda emoción negativa (es decir, la rabia, la desesperación, la tristeza y el miedo) tiene un fin muy concreto en el cerebro. Estas te obligan a ver la realidad para emitir una después respuesta en función de un “peligro”.

  • Las emociones negativas son instintivas y te ponen en aviso de algo: hay que reaccionar.
  • Si tienes claro que la otra persona ya no te quiere y la has perdido, nada puede ser más destructivo que seguir implorando una nueva oportunidad.
  • Un final duele, es necesario sentir la tristeza, llorarla y pasar un tiempo con los propios pensamientos.
  • Más tarde, se dará paso a una aceptación digna de lo sucedido y se echará a andar de nuevo.

No debes focalizar la mente en el pasado y en esas frases condicionales de “si hubiese hecho esto puede que”, “si le hubiese dicho es posible que”. Estas no hacen más que cronificar la propia desesperación.

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Son los demás los que te han perdido a ti

Tú no perdiste a nadie, los demás te perdieron a ti. Enfocar las cosas de este modo no es un acto de egoísmo, sino de fortaleza emocional.

  • Si alguien no encajó en tus sueños, si no comprendió la grandeza de tus valores, quien ha perdido de verdad es esa persona, no tú.
  • No te culpabilices por esa pérdida. Tampoco debes humillarte o maltratarte, ni pensar que debes cambiar para encajar en los planes de otra persona.
  • Jamás pierdas tu identidad ni tus grandezas. Si a alguien no le han agradado, es problema suyo. Si no pudo comprenderte, no hay razón para torturarse.

Alimenta tu amor propio y cuida de tu autoestima. Evita prender fuego a esas virtudes que tanto te ha costado alcanzar solo porque alguien era miope al observarte, solo porque una persona te dejó porque no calzabas la talla de su corazón.

Mariposa con una mano al aire libre

No te pierdas a ti mismo solo porque perdiste a alguien

No merece la pena que te pierdas a ti mismo. Dejar de quererte solo porque alguien ha optado poner distancia cuando tú ansiabas la cercanía no es saludable.

  • Si eliges descuidarte, si optas por poner distancia de tu propio corazón, serás un triste cautivo de quien un día te dijo no, de quien cerró la puerta de tu casa para sembrar tristezas en tu mente.
  • Cierra esa etapa, da fin a ese círculo de sufrimiento y sal a encontrarte de nuevo contigo mismo.
  • No busques un amor a modo de analgésico con el que saciar penas y hallar olvido.

Lo más adecuado en estos casos es pasar un tiempo a solas, porque es la única forma de sanar. Además, debes recordar, una vez más, cuáles eran tus alegrías, ilusiones y valores.

Lo que perdiste ya no existe, ha quedado atrás, pero lo que está por llegar puede traer consigo felicidad y nuevas esperanzas. Sigue adelante, no pierdas el tiempo en quien no lo merece.

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