Por qué mi pareja no eyacula cuando hacemos el amor

Si te estás preguntando por qué tu pareja no eyacula cuando hacéis el amor, te hablamos de algunos factores que pueden explicar lo que está pasando.
Por qué mi pareja no eyacula cuando hacemos el amor
Isbelia Esther Farías López

Escrito y verificado por la filósofa Isbelia Esther Farías López.

Última actualización: 25 diciembre, 2021

Si tu pareja no eyacula o tarda mucho en hacerlo durante vuestras relaciones sexuales, podéis considerar ciertas condiciones, tanto físicas como psicológicas, para entender que está pasando.

A continuación presentaremos, cuáles algunas de esas posibles causas por las cuales tu pareja tarda tanto en alcanzar el orgasmo, así como algunas pautas para abordarlas.

Sin embargo, debemos aclarar que, en cualquier caso, la consulta médica especializada será un paso imprescindible para obtener un diagnóstico correcto e instrucciones apropiadas acerca de cómo actuar.

¿Por qué mi pareja no eyacula?

La expulsión del semen a través de la uretra se produce al tener un orgasmo, ya sea en el acto sexual, al masturbarse o en una emisión nocturna.

Respecto a los encuentros íntimos, las variaciones se dan si esto ocurre muy rápido o se demora demasiado. En la primera situación nos estaríamos refiriendo a lo que se conoce como ‘eyaculación precoz’.

Disfunción eréctil

En cambio, si la secreción se retrasara mucho o, incluso, no tuviera lugar, hablaríamos de la denominada ‘eyaculación tardía’ o ‘aneyaculación’ (ausencia de eyaculación), respectivamente.

No obstante, tales circunstancias llegan a percibirse de maneras muy distintas tanto por el hombre como por su pareja. Y es que, como se indica en una de las publicaciones del Doctor Perelman (Centro Médico Weill Cornell, Nueva York) las dificultades surgen sobre todo cuando el hombre vive angustia o falta de control en sus relaciones.

Por este motivo, es tan importante considerar al mismo tiempo los aspectos físicos y los componentes emocionales que den cuenta de una menor o mayor latencia en la respuesta masculina.

Posibles variables psicológicas

La eyaculación es solo una parte de un proceso más amplio, que se inicia con el deseo, sigue con la erección, pasa por la práctica sexual en sí (con o sin penetración) y culmina con la evacuación del semen y el orgasmo.

En todo este recorrido el propio sistema nervioso desempeña un rol fundamental en la excitación que se siente. Se ven implicadas varias estructuras cerebrales y se liberan ciertos neurotransmisores.

El máximo placer que se alcanza es, en esencia, una experiencia sensorial. Por ello, la investigación ha venido considerando la influencia de variables psicosociales como una posible explicación en los casos en que no se eyacula o esto tarda en suceder.

En este sentido, una reciente revisión realizada por profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de El Mansurá (Egipto) encuentra que entre tales elementos podrían figurar situaciones como las siguientes:

  • Diversos miedos, como el temor a la intimidad, a la pérdida de control y autonomía o al embarazo.
  • La presión por satisfacer a la pareja y por prolongar la erección.
  • La depresión o el estrés, ya que son estados que inducen pensamientos negativos y le impiden al hombre desconectar de la preocupación.
  • Un deseo erótico disminuido o una estimulación inicial insuficiente.
  • Creencias religiosas que censuran el sexo y ocasionan sentimientos de culpa.

Factores físicos por los que el hombre no eyacula

Estos mismos autores también identifican causas de carácter orgánico o biológico, entre ellas se contemplarían:

  • La edad.
  • Factores genéticos.
  • Inflamación o infección de la glándula prostática o de la uretra.
  • Afecciones neurológicas (esclerosis múltiple, trauma cerebrovascular o daño de la médula espinal).
  • Enfermedades endocrinas, como, por ejemplo, el hipertiroidismo (la glándula tiroides produce más hormonas de las que el cuerpo necesita).
  • Efectos originados por el uso de ciertos medicamentos o drogas.

Posibles complicaciones por no eyacular

El hecho de que tu pareja no eyacule no significa que esto vaya a traer alguna complicación desde el punto de vista físico, es decir, que vaya a enfermarse.

Cuando ha habido excitación sin eyaculación, el único síntoma que en ocasiones se presenta es una sensación de tensión en los testículos y un dolor que puede ser de leve a moderado.

Por otra parte, se han realizado investigaciones sobre la relación entre el cáncer de próstata y el número de eyaculaciones promedio por mes en hombres adultos. Los resultados sugieren que a mayor frecuencia de eyaculación menos probabilidades de cáncer de próstata. No obstante, esta hipótesis está por confirmarse, es decir, se requiere de más estudios.

Ahora bien, las complicaciones más comunes suelen estar relacionadas con la relación de pareja. Entre estas cabe mencionar:

  • Pérdida del interés por la relación sexual, en ambos miembros;
  • Disminución del placer que experimentan;
  • Sensación de estrés, ansiedad o inseguridad, cuando van a hacer el amor;
  • Aunque no se puede hablar de infertilidad propiamente, si hay dificultad para embarazar a la pareja;
  • Todo esto a su vez puede repercutir en problemas y desacuerdos maritales.

¿Qué hacer si tu pareja no eyacula?

Como vemos, el origen de estas variaciones en el patrón de eyaculación obedece a múltiples causas. Conocer cuáles son algunas de ellas puede resultar de utilidad para identificarlas y tomar las decisiones pertinentes.

A su vez, otras pautas son viables, como es la comunicación clara y sincera con la pareja. Esto nos dará la oportunidad de expresar aquello que nos genera ansiedad. También es un buen momento para plantear sugerencias que queramos incorporar a la intimidad, cuáles son las fantasías.

Si la pareja no eyacula, hay que hablar claramente con ella.

En tal sentido, se puede probar con estas sugerencias:

  • alternar posturas en el sexo,
  • realizar los encuentros sexuales en otros horarios y lugares,
  • introducir elementos como juguetes,
  • hacer juegos de roles,
  • usar disfraces,
  • ver juntos, compartir o intercambiar contenidos eróticos (por ejemplo, nudes),
  • mantener conversaciones sobre sexo (sexting), incluso en los momentos en que no están juntos.

Todo esto incrementará la excitación previa a los encuentros, de modo que a la hora de tener sexo, habrá más deseo acumulado.

Lo más importante es recuperar la pasión, evitar el cansancio, la rutina y, sobre todo, la presión. Hacer que tu pareja se sienta relajada y a gusto le ayudará mucho para que llegado el momento pueda eyacular.

Si mi pareja no eyacula, ¿debe acudir al médico?

En cualquier caso, si tu pareja no eyacula, sigue experimentando serias dificultades para hacerlo, o presenta algún otro síntoma que pudieran estar relacionados, el primer movimiento pasa por acudir a la consulta del especialista.

El médico puede ayudar a determinar si se trata de un problema de salud que está afectando, como por ejemplo una enfermedad o la reación a un medicamento. En caso de no ser esta la situación, también pueden considerar la opción de acudir a terapia de pareja.

Te podría interesar...
¿Mi pareja es eyaculador precoz?
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
¿Mi pareja es eyaculador precoz?

El caso del eyaculador precoz se caracteriza por la secreción prematura y sin control ante la mínima estimulación sexual. ¿Quieres saber más?