¿Qué es el BDSM y cómo se practica?

El BDSM es una práctica sexual que puede avivar la pasión en la pareja y reportar varios beneficios. Desterramos algunos mitos y te contamos verdaderamente en qué consiste.
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz.

Última actualización: 19 julio, 2023

En los últimos años, han surgido diversas novelas y películas que han puesto en auge una práctica sexual hasta entonces poco conocida y estigmatizada: el BDSM. Es probable que ya tengas una idea de qué es, e incluso puede que ya la hayas practicado sin ser consciente de ello.

¿Alguna vez has utilizado esposas, vendas o antifaces en tus encuentros sexuales? ¿Has interpretado juegos de rol basados en la jerarquía de poder como profesor/alumno o jefe/empleado? Entonces, ya te has introducido en el mundo del BDSM.

Se trata de una divertida forma de avivar la pasión en el dormitorio, dado que las opciones son muy diversas. En esta oportunidad, te contamos más al respecto y te damos algunos consejos para su práctica.

¿Qué es el BDSM?

BDSM son las siglas de bondage/disciplina dominación/sumisión y sadismo/masoquismo. Definido de manera simple, es un conjunto de prácticas sexuales que se basan en una dinámica de dominación y sumisión. Así, cada uno de los miembros de la pareja adopta uno de estos roles, aunque es posible intercambiarlos.

El aspecto fundamental reside en que se trata de un encuentro sano, seguro y consensuado. Ambas partes han de acordar los límites y, de este modo, el bienestar de los involucrados se garantiza en todo momento.

El término BDSM se acuñó en 1969 a raíz del trabajo del antropólogo Paul Gebhard; sin embargo, estas prácticas ya estaban presentes en civilizaciones muy antiguas y en culturas muy diversas, por lo que no se trata de algo nuevo.

A partir de ese momento, y bajo estas siglas, se engloban una serie de actos que pueden variar en intensidad y que no siempre han de presentarse al tiempo. Es decir, cada persona y cada pareja puede hacer una lectura y un uso diferente del término.

Para comprender mejor en qué consiste, desgranamos el significado de cada una de las palabras a partir de las cuales se forma este acrónimo.

Bondage

Por lo general, el término bondage se utiliza para referirse a las ataduras con cuerdas, sogas u otros elementos, muy presentes en el BDSM. Sin embargo, en el pasado, este solía hacer referencia a los vínculos de subordinación que se establecían entre amos y esclavos, entre señores feudales y vasallos.

En este sentido, además de nombrar la inmovilización con fines eróticos, también implica una relación en la que el poder es asimétrico.

Disciplina

La disciplina incluye las normas, los hábitos y los protocolos de comportamiento que han de seguir las personas en la posición subordinada. Por tanto, se refiere a un adiestramiento con reglas y castigos a través del cual el individuo dominante ejerce el poder sobre su contraparte.

Dominación

Hace referencia al rol que toma uno de los miembros de la pareja para ejercer el control sobre el otro. Así, esta persona es quien ordena y dispone a voluntad, mostrando dominio sobre el compañero sumiso.

Sumisión

Es el rol complementario a la dominación. En este caso, el individuo adopta una postura de subyugación que le coloca bajo la voluntad del dominante. La persona sumisa obedece y permite las acciones del compañero, siempre de una forma voluntaria y consensuada.

Sadismo

Hace referencia a las prácticas eróticas en las que una persona obtiene placer infligiendo dolor o humillación a la otra. De nuevo, cualquier práctica que entre dentro de esta categoría ha de ser segura y consensuada, ya que nada tiene que ver este término con el sadismo criminal.

Masoquismo

De forma complementaria al sadismo, en el masoquismo el individuo obtiene placer al sufrir el dolor físico o psíquico causado por la pareja sexual. No obstante, este siempre tiene la potestad de establecer límites que han de ser respetados en todo momento.

Juegos durante el BDSM

En el BDSM existen diferentes juegos que pueden ocurrir durante su ejecución, entre ellos encontramos:

  • Juego de edad: consiste en simular una edad distinta a la que se tiene, ser más joven o más viejo.
  • Juego de respiración: se basa en el control de la respiración durante el acto sexual, como contener la respiración o asfixiarse.
  • Juegos de género: en estos juegos se finge ser de un género diferente al que se posee.
  • Juego de impacto: es el más común y consiste en golpear el cuerpo con algún tipo de instrumento, por ejemplo, con mano, un látigo o un bastón.
  • Juego de roles: consiste en fingir una identidad diferente durante el sexo, por ejemplo, simular ser una enfermera, un policía, etc.

El BDSM se puede llevar a cabo de manera colectiva en una fiesta de juegos. Estos encuentros son reuniones sociales en la que las personas participan en actividades BDSM.

¿Cuáles son sus beneficios?

Por desconocimiento, el BDSM ha sido estigmatizado y asociado con conceptos como abuso o perversión; sin embargo, es una práctica saludable que puede aportar diversos beneficios. Según un estudio, las personas que lo practican tienden a ser menos neuróticos, más extrovertidos, más abiertos a nuevas experiencias, más conscientes, menos sensibles al rechazo, tenían un mayor bienestar subjetivo, A continuación, detallamos algunos de sus beneficios.

  • Favorece la comunicación entre los miembros de la pareja. Cada acto ha de ser voluntario y pactado; por ello, los compañeros han de dialogar de manera asertiva para expresar sus preferencias y límites, y llegar a acuerdos.
  • Aumenta el conocimiento propio y del otro. La mayor comunicación que se establece permite descubrir con mayor profundidad cuáles son los gustos y deseos de uno mismo y del otro, qué le excita a cada uno y a qué prácticas se niega. Por lo mismo, el conocimiento mutuo es cada vez mayor. Además, dado que la persona dominante ha de garantizar en todo momento el bienestar del otro y respetar sus deseos, esto favorece el establecimiento de la confianza entre ambos.
  • Despierta la imaginación. Al tratarse de una práctica sexual no convencional, el BDSM abre el camino a la experimentación, la fantasía y la innovación. Pueden variarse las prácticas, los roles y los elementos para hacer de cada encuentro una experiencia única.
  • Puede ayudar a avivar la pasión en la pareja. Pese a que no todas las personas se sentirán atraídas por este tipo de dinámicas, para algunas parejas puede suponer un elemento refrescante y estimulante que permite escapar de la rutina y la monotonía.
  • Reduce el estrés. Una investigación señala, entre sus múltiples resultados, que el BDSM se relaciona con reducciones en el estrés psicológico y el afecto negativo, y aumentos en la excitación sexual.
  • Aumenta la intimidad. Participar en actos sadomasoquistas aumenta la sensación de conexión e intimidad con la pareja, así lo señala un artículo de divulgación3 Si bien las razones exactas de esto no están del todo claras, las investigaciones han demostrado que hacer cosas nuevas con parejas románticas, en lugar de las mismas actividades rutinarias, aumenta la intimidad.
¿Cuáles son los beneficios del BDSM?
El BDSM puede reavivar la pasión en la pareja, dado que rompe la rutina en los encuentros sexuales.


¿Presenta riesgos?

No podemos perder de vista que el BDSM puede entrañar riesgos para salud física y psicológica si no se practica de manera adecuada. Lesiones cutáneas, contusiones, daños musculares o incluso asfixia son algunos de los principales peligros; además, puede generar secuelas emocionales si no existe un verdadero consenso y un respeto absoluto.

El BDSM puede tener un desenlace fatal como la muerte si no se realiza con cuidado. No obstante, este final es muy raro y poco frecuente, así lo señala una investigación publicada en The Journal of Sexual Medicine en la que se llevó a cabo una descripción general de los casos de muerte no natural relacionados con actividades sexuales durante 25 años.

Para evitar cualquier riesgo, es necesario informarse, actuar con cautela, con sensatez y con seguridad. También dialogar, preguntar y aclarar con el compañero sexual dónde están sus límites.

¿Cómo practicar el BDSM?

Como habrás podido intuir, no existe una única forma de practicar el BDSM, ya que incluye un conjunto de prácticas muy diversas, aunque con una raíz común. Por ejemplo, dominación física, juegos de rol, pet play (jugar a ser mascota), needle play (infligir dolor con agujas) o asfixia erótica.

Algunas parejas se limitan a utilizar ataduras o a infligir dolor en grados muy leves para aumentar la excitación. Otras, en cambio, establecen una auténtica dinámica de dominio/sumisión interpretando sus respectivos roles dentro y fuera del dormitorio.



Hay quienes recurren al dolor físico y quienes simplemente se centran en el aspecto psicológico de la humillación. Y, del mismo modo, algunos lo practican con mucha frecuencia y otros a veces. En cualquier caso, es la pareja la que decide hasta dónde llevar el juego.

Condiciones para practicar el BDSM

El BDSM debe ser tomado con mucha precaución, cuidado y premeditación. Además, existen ciertos parámetros fundamentales que hay que respetar a la hora de practicarlo. En este sentido, un estudio que buscaba entender las prácticas sexuales relacionadas con el BDSM hallo que para quienes lo practican son necesarias las siguientes condiciones.

Salud mental

Ambas personas deben gozar de buena salud, tanto física como mental. Esto conlleva a que cada miembro debe tener estabilidad emocional, no estar molesto, deprimido, ansioso, etc. Estar sano a nivel mental es primordial, ya que será la base para establecer y respetar los límites.

«Si no estás bien psicológicamente, entonces, ¿cómo defines tú donde están tus límites sanamente? Si tu, eh, si tu raciocinio y tus parámetros están desfasados», aseveró una de las participantes del estudio.

También se considera pertinente que a quienes les gusta la sumisión o el masoquismo tengan una buena autoestima, ya que al someterse a las humillaciones pueden terminar afectados si esta no es muy alta. Asimismo, es necesario no ejercer el BDSM bajo los efectos de alguna droga que altere la conciencia.

Aproximaciones sucesivas

Otra condición es realizarlo de manera progresiva y paulatina. Se debe habilitar un espacio previo de diálogo entre el amo y el sumiso, donde ambos conozcan las preferencias y límites de cada uno antes de llevar a cabo una sesión de BDSM.

Las aproximaciones sucesivas implica no llegar de inmediato o directamente a la conducta final esperada. Ir con calma es clave en esta práctica para minar los riesgos que puede llegar a tener si no se practica con responsabilidad y cuidado.

Consentimiento y límites

Otro de los principios del BDSM es el consentimiento. Debe existir un acuerdo entre las partes sobre lo que harán y cómo. Lo ideal es que el acuerdo puede ser conversado antes de iniciar en un espacio de confianza donde se pueda hablar sin presiones o incomodidades.

El consentimiento lleva consigo el establecimiento de los límites. Estos abarcan tanto el punto máximo de dolor que tolera la persona como los gustos y preferencias de cada uno. Respetar los límites y los acuerdos es necesario para toda práctica del BDSM. No se puede obligar al otro a hacer algo que no quiere.

Los limites se puede estableces antes o durante el acto sexual. Debido a esto, los practicantes deben tener un canal abierto de comunicación durante la sesión y una palabra de seguridad que sirva como aviso para detenerse en caso de que una de las partes así lo desee.

Consejos para iniciarte en el BDSM

Para explorar el mundo del BDSM ten presente las siguientes recomendaciones que te ayudarán a iniciarte en una práctica que jamás habías probado:

  1. Prueba cosas nuevas: el BDSM es un encuentro sexual inusual, diferentes y creativo que te invita a hacer cosas que, probablemente, nunca habías hecho. Si estás pensando en probarla, ábrete tu mente a las múltiples posibilidades y no tengas miedo de probar cosas nuevas. Pero no olvides que debes hacer respetar tus límites.
  2. Confía en tu pareja: para iniciarte debes tener una pareja en la que confíes mucho, que tú sepas que si dices «no», va a respetar tu decisión. Esto es clave para tu seguridad y para tu comodidad durante el BDSM.
  3. Ábrele espacio a la imaginación: la imaginación es esencial para una experiencia inolvidable. No tengas temor a probar lo nuevo y a cumplir tus fantasías dentro de los límites que tú y tu pareja han establecido. Déjate llevar por la creatividad y el erotismo, y verás como todo esto te ayuda a iniciarte en este mundo.
  4. Haz una pequeña inversión económica: si quieres practicar el BDSM, debes tener una buena equipación para practicarlo. Puedes incluir instrumentos para atar, juguetes sexuales, látigos, vestiduras, máscaras, etc. Visitar una sexshop te puede ayudar mucho, en ellas encontrarás kits para BDSM que te pueden servir para empezar.

Consideraciones finales

Toda actividad BDSM debe ser sana, segura y consensuada. Es necesario que cada persona se sienta cómoda con lo que hace y no se vea coartada a hacer algo que no quiere. La libertad que tiene cada uno en todo momento es invaluable, al igual que la comunicación y los límites.

El respeto, el cuidado y la responsabilidad ante el bienestar de la otra persona son condiciones indispensables y no deben quedar relegadas en ninguna circunstancia. Si estás pensando en iniciarte en esta práctica, ten presente la información que te hemos dado en este artículo.


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