Relaciones sexuales en público: ventajas y riesgos

Virginia Martínez·
17 Enero, 2021
En algunos países, tener sexo en lugares públicos está castigado. Además, debemos estar atentos por si alguien graba con alguna cámara o, de lo contrario, la "aventura" puede convertirse en una pesadilla.

En el sexo, muchas cosas son importantes, entre ellas, el escenario. Por eso, la idea de tener relaciones sexuales en público es algo que atrae a muchos, pues el riesgo de ser descubiertos haciendo algo prohibido sube la libido y la adrenalina.

No obstante, por muy excitante que sea, hay que tener muy claro que también tiene sus riesgos. Si bien lo más recomendable es encontrar un lugar que no sea muy visible, siempre existe la posibilidad de que alguien los vea. En este artículo, te contamos las ventajas y desventajas de practicar sexo en público.

Relaciones sexuales en público

Hay parejas que no son independientes y que no tienen sus propias casas. De este modo, para ellos, mantener relaciones sexuales en lugares públicos es una de las pocas opciones para sus encuentros. Por otra parte, también hay quienes buscan salir de la rutina.

Por eso, para dar un aliciente a su vida sexual, deciden animarla practicando sexo en lugares públicos, es decir, en lugares “prohibidos”. Finalmente, existen personas que, sencillamente, se siente realmente excitadas con la idea de practicar sexo en este tipo de espacios.

Aunque resulta un poco arriesgado, lo cierto es que tener sexo en lugares públicos es el fetiche de muchos. Por lo general, la motivación para hacerlo es ponerle un poco de “picante” a la relación y probar cosas que nuevas. A continuación, te contamos las ventajas de llevar a cabo esta fantasía sexual.

Brinda una excitación diferente

Piernas de pareja manteniendo relaciones
Para la mayoría de parejas, mantener relaciones sexuales en lugares públicos aporta un extra de excitación al sumarse la adrenalina de ser vistos.

Si el temor a que te pillen no acaba estresándote de más y te dejas llevar por el momento, debes saber que tener sexo en público puede provocar una excitación muy diferente a la habitual y rutinaria e, incluso, hacerla más intensa.

En efecto, la sensación de poder ser vistos o pillados en un acto que se considera prohibido, activa una respuesta en el organismo que aumenta la adrenalina, el pulso, tensa los músculos, etcétera. Es, de por sí, una forma de excitación. Por esta razón, la expectativa de tener sexo en público puede provocar sensaciones diferentes e, incluso, más intensas.

Aumenta la complicidad en la pareja

Hacer algo prohibido, peligroso y excitante juntos supone que los dos se conviertan en cómplices. En efecto, son co-partícipes en esta nueva experiencia y necesitan de la confianza del uno en el otro para llevarla a cabo. De esta manera será un momento inolvidable.

Por eso, entre las ventajas de practicar sexo en público se debe incluir el hecho de que puede afianzar la sensación de complicidad entre los miembros de la pareja. Además, puesto que la mayoría de las veces la práctica permanecerá siendo un secreto, esa sensación durará incluso después del acto sexual.

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Es una opción para los que no tienen otro lugar

Pareja manteniendo sexo contra una pared
En otras ocasiones, los encuentros en lugares íntimos pueden no ser posibles.

Según mencionamos anteriormente, existen parejas que, sencillamente, no disponen de un espacio privado para sus relaciones más íntimas. Por otra parte, puede que tampoco dispongan de los medios económicos suficientes para pagar un hotel, por ejemplo.

De esta forma, mantener relaciones sexuales en espacios públicos es prácticamente su única opción. Lo cierto es que para disfrutar plenamente del momento se deben dejar de lado los tabúes y el estrés. Un consejo para que el encuentro resulte placentero es encontrar un lugar alejado que no esté a la vista de muchos.

Ayuda a romper con la rutina

Este punto es muy importante para las parejas cuya vida sexual se ve afectada por la monotonía. Así, practicar sexo en público puede ser visto como una nueva aventura y una forma de experimentar para tener relaciones sexuales más satisfactorias.

La sensación de “portarse mal” juntos puede favorecer la vida sexual y reavivarla. Asimismo, el cambio de lugar (cuando normalmente se hace en la cama) es también un aliciente, una fantasía sexual que aporta a la pareja mayor excitación y deseo.

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Riesgos

Ya vimos cómo esta práctica sexual ayuda a reavivar la pasión en las parejas cansadas de la rutina y les brinda una excitación más elevada. Sin embargo, vale la pena mencionar los riesgos que conlleva ser descubiertos en el acto.

La legalidad

Seguramente, pensarás que mantener sexo en público está terminantemente prohibido y que es sancionable. No obstante, esto depende de las leyes de cada país. Puede que el sexo en público esté terminantemente prohibido y sea sancionado con penas mayores. Por lo tanto, lo mejor es estar informado.

Que acabe en Internet

Hombre viendo pornografía
Entre los principales riesgos está la posibilidad de ser grabados y que se difunda la escena por Internet o redes sociales.

Una pareja que realiza sexo en un lugar público probablemente solo piensa en que alguien pueda pillarles in fraganti. De hecho, por lo general, ese es el riesgo que aumenta la adrenalina, el morbo y la excitación.

No obstante, se debe tener en cuenta que es muy posible que alguien los vea, pero en lugar de decirles algo o pasar de largo los grabe con un teléfono móvil. Quizás, después, su “aventura rebelde” en pareja aparezca por Internet y redes sociales, pudiendo llegar a convertirse en una pesadilla para ambos.

El “dogging”

Hasta ahora nos hemos referido al sexo en espacios públicos practicado por parejas. No obstante, en los últimos años ha surgido una nueva forma de esta práctica: el dogging o cancaneo. Esta consiste en mantener relaciones sexuales con desconocidos, sin que exista más relación entre ellos que el acto sexual en sí.

En relación a este tipo de contactos, existen, incluso, páginas web especializadas que permiten las citas entre sus practicantes. Asimismo, hay lugares “específicos” o habituales donde suelen practicarlo. En su forma más extrema, no se trata solo de lugares públicos, sino también espacios abiertos, buscando, de manera voluntaria, ser vistos por los transeúntes.

Para concluir, ya sea por salir de la monotonía y experimentar algo diferente o, simplemente, porque se volvió una constante en la relación, lo cierto es que la comunicación juega un papel importante en este tipo de prácticas.

Por otro lado, si se trata del “dogging“, es fundamental tener los cuidados necesarios para que el encuentro sea seguro. Aunque suena obvio, también vale la pena mencionar que ambos deben estar de acuerdo para que el momento sea lo más placentero posible.

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