Sistema linfático: 4 datos interesantes que te gustará conocer

Aunque muchos hemos oído hablar de él, lo cierto es que pocos sabemos cuáles son las funciones del sistema linfático. Al ser una parte fundamental del sistema inmunitario, esta red de órganos ayuda a combatir infecciones y enfermedades.
Sistema linfático: 4 datos interesantes que te gustará conocer
Valeria Sabater

Escrito y verificado por Valeria Sabater el 28 Febrero, 2021.

Última actualización: 28 Febrero, 2021

El sistema linfático es una red de transporte que se asemeja al sistema circulatorio. No obstante, a diferencia del anterior, se inicia en los tejidos del cuerpo, circula por los vasos linfáticos y va a parar a la sangre. Está compuesto por la linfa, los vasos linfáticos y los ganglios linfáticos.

Su función principal es transportar el líquido intersticial para devolverlo a la sangre. Además, transporta las grasas del organismo e interviene en la respuesta inmunitaria. ¿Quieres saber más? A continuación, te contamos 4 datos interesantes sobre esta estructura anatómica. ¡Descúbrelos!

4 datos de interés sobre el sistema linfático

Todos, en algún momento de la vida hemos oído hablar del sistema linfático. Sin embargo, lo más probable es que la mayoría no sepa qué es y cuál es su función. Según una publicación de la Cleveland Clinic, el sistema linfático es una red de tejidos, vasos y órganos.

Estos, trabajan en conjunto para mover un líquido acuoso e incoloro, llamado linfa, de regreso al torrente sanguíneo. En cuanto sus funciones, las principales son: 

  • Mantener los niveles normales de líquido en el cuerpo.
  • Absorber grasas del tracto digestivo.
  • Proteger el organismo de bacterias, virus, parásitos y hongos.
  • Eliminar desechos y ciertas células de la linfa.

Ahora que sabes cuáles son sus principales funciones, existen ciertos datos de interés alrededor de este sistema nodular. ¿Qué órganos lo componen? ¿ Cómo mantenerlo saludable? Sigue leyendo para aclarar todas tus dudas.

1. El sistema linfático y la linfa

La tarea del sistema linfático es desintoxicar nuestro cuerpo, al depurar elementos como residuos y células muertas. Además, se le une otra función igual de esencial: fortalecer nuestra respuesta inmunitaria.

Esto, lo consigue gracias a la linfa, un líquido que activa las defensas naturales y fortalece a los glóbulos blancos. El sistema linfático controla también la concentración de proteínas de nuestro organismo y regula, a su vez, la producción del quilo, un fluido formado por proteínas que favorece la producción de determinados aminoácidos.

2. Órganos que forman parte del sistema linfático

sistema linfático

La médula ósea

Como ya sabemos, la médula ósea produce las células de la sangre. De acuerdo con un artículo de Benioff Children’s Hospital cada tipo de glóbulo producido por esta sustancia esponjosa que se encuentra en el centro de los huesos, tiene una función muy importante. De esta manera:

  • Los glóbulos rojos transportan oxígeno a los tejidos del cuerpo.
  • Las plaquetas detienen el sangrado y ayudan a la coagulación de la sangre.
  • Los glóbulos blancos combaten las infecciones.

El timo

El timo es una pequeña estructura que cumple una finalidad muy importante en el sistema linfático: madurar los linfocitos. Estos, son un tipo de glóbulos blancos indispensables para nuestro sistema inmunitario.

El bazo

Hay quien sigue pensando que el bazo carece de utilidad alguna. Sin embargo, como lo indica un texto de National Health Services, este órgano tiene la importante labor de combatir las infecciones, controlar el nivel de glóbulos de la sangre y eliminar las células que ya no son útiles.

Los ganglios linfáticos

De los ganglios linfáticos sabemos que se inflaman y que, en casos excepcionales, son susceptibles de desarrollar procesos cancerígenos como el linfoma de Hodgkin. Sin embargo, ¿qué más podemos decir sobre ellos? Estas glándulas pequeñas están presentes en todo el cuerpo y su objetivo principal es combatir gérmenes e infecciones.

3. Enfermedades asociadas al sistema linfático

Las enfermedades del sistema linfático dan su primer síntoma con una inflamación en algún ganglio. Este síntomas es el más llamativo pero, en ocasiones, pueden aparecer otros indicios. Veamos a continuación cuáles son las afecciones que se pueden presentar.

Linfedema

Este es un problema habitual en aquellas mujeres que han sufrido la extirpación de un pecho a causa del cáncer de mama. La Clínica Mayo señala que esto se debe a la obstrucción del sistema linfático, que forma parte del sistema inmunitario. Como consecuencia, la linfa no puede llevar a cabo sus funciones de manera correcta, por lo que el líquido acumulado causa hinchazón.

Adenopatía

linfoma sistema linfático

Una adenopatía es una inflamación en un ganglio linfático. No siempre tiene como origen un proceso cancerígeno. La mayor parte de las veces es el resultado de tener bajas las defensas a causa de un sistema inmunitario débil.

Asimismo, las adenopatías también son comunes por causas virales, tales como un sarampión o la mononucleosis. Por otro lado, y como ya hemos señalado, la inflamación de un ganglio se relaciona a su vez con tumores primarios como el linfoma de Hodgkin, enfermedades que tienen buen pronóstico si la detección es temprana.

Edemas

Podemos diferenciar en este caso edemas linfodinámicos y edemas linfostáticos. Los primeros se deben a simples problemas circulatorios y, los segundos, a fallos linfáticos por una acumulación de proteínas.

4. Consejos para cuidar mejor de tu sistema linfático

Ya sabemos que el sistema linfático cumple dos tareas básicas: depurar el organismo y defenderlo frente a cualquier virus o bacteria. Por lo tanto, es vital tener buenos hábitos para cuidar de esa red de órganos, ganglios y vasos linfáticos que tanto bienestar y atención nos brindan.

En relación a los cuidados que se deben tener, la publicación de Cleveland Clinic mencionada anteriormente plantea las siguientes recomendaciones:

  • Evitar la exposición a productos químicos que pueden resultar tóxicos, como los pesticidas o los productos de limpieza.
  • Beber la cantidad de agua necesaria para mantenerse hidratado. De esta manera, la linfa podrá circular sin problema por los vasos linfáticos.
  • Mantener un estilo de vida saludable que incluya ejercicio regular y una dieta saludable.

En conclusión, el sistema linfático merece, sin duda, toda nuestra atención. Basta simplemente con que nos cuidemos un poco mejor y seamos conscientes de que actos tan sencillos como comer de forma equilibrada o gestionar de manera adecuada nuestras emociones tienen un impacto directo en la salud y el bienestar.

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