¿Por qué te empeñas en cambiar a tu pareja?

Raquel Lemos Rodríguez·
24 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médico Maricela Jiménez López al
29 Mayo, 2019
Si todo lo que hace te parece mal y lo único que te importa es cambiarla, quizás el problema no sea suyo, sino tuyo. Te damos todas las claves al respecto en el próximo artículo.

Tratar de cambiar a tu pareja es un error. Si sigues con ella es porque, supuestamente, la amas y respetas sus defectos, por lo que puede que tus motivos internos sean otros. 

¿Va todo bien en la relación? ¿ha ocurrido algo que te haya hecho ver lo vuestro con otro prisma? Es importante que reflexiones al respecto.

No obstante, has de tener algo en cuenta: la perfección no existe. Si tu pareja te respeta, te hace sentir bien y te sientes feliz a su lado, deberías valorar sus cualidades y potenciarlas, no criminalizarle por sus defectos.

Profundicemos en este tema.

Cambiar a tu pareja te hace gastar energía

Cambiar a tu pareja te hace gastar energía

Te has enamorado de alguien idealizado cuyos defectos apenas te parecían perceptibles al principio de la relación. Pero, ¿qué pasa con el tiempo?

Con el paso de los años, esas mariposas que antes revoloteaban en abundancia en tu estómago ahora empiezan a escasear. Llega el momento en el que la magia del principio desaparece y ya lo conoces todo sobre la persona que tienes a tu lado.

Sin embargo, jamás encontrarás a alguien que se adapte de manera perfecta a lo que tú quieres. Y es que las personas son diferentes y todas tienen virtudes y flaquezas.

Lo hermoso de enamorarse es que el amor puede más que cualquier elemento molesto. Es lo que hace especial a la persona que tienes a tu lado.

Cambiar a tu pareja es frustrante

De hecho, intentar modificar a alguien es algo que te desgastará. Si es manipulable lo tienes muy fácil, aunque te cansarás de la situación por ver al amor de tu vida como alguien sin personalidad.

En el caso de que tu pareja no se deje cambiar, surgirán conflictos que te agotarán porque, en realidad, no tienen sentido. Eso que ahora le recriminas, ya lo hacía antes, pero no lo veías.

Deja a un lado la crueldad

Las ganas de querer cambiar a tu pareja

Desear cambiar a tu pareja es un comportamiento cruel, frustrante y bastante egoísta por tu parte. No te enamoras de alguien hecho tal y como tú quieres, sino de una persona única, auténtica, con personalidad propia.

Cuando le quieres arrebatar todo eso, cuando deseas que termine con un hábito que te molesta, pero que no habías apreciado hasta ahora, estás acabando con la relación. Sin quererlo, pensando que estás haciendo algo positivo, estás minando ese bonito vínculo que ambos habíais creado.

Vendrán las recriminaciones, los sentimientos de culpa, las crueles palabras y otros tantos momentos que empezarán a resultar dañinos.

No te pierdas: ¿Cómo saber si estoy viviendo una “relación tóxica” de pareja?

Cuando quieres cambiar a tu pareja

Cada uno decide sus cambios

Es cierto que es importante que tu pareja y tú mismo os digáis aquellas cosas en las que falláis, errores que cometéis y que podrían mejorar. Sin embargo, la opción de decidir si se produce el cambio o no es de la propia persona.

A veces, es imprescindible que nos abran los ojos o que nos den un pequeño toque de atención para poder mejorar como personas, no para transformarnos en lo que otros quieren que seamos. Aquí reside la diferencia.

Tal vez el problema seas tú, y no el otro

Si todo lo que hace tu pareja te molesta de manera irremediable lo más probable es que el problema no lo tenga ella, sino tú. Tal vez ya no sientas lo mismo que antes y eso te haya entristecido. Quizás estés cansado o ambos os hayáis acomodado hasta el punto de no esforzaros por la relación.

Estas no ruedan solas. Hay que empujarlas para que sigan hacia adelante. Al principio, todo parece sencillo, pero con el tiempo uno se da cuenta de que, para que algo se mantenga en el tiempo, hay que cuidarlo con esmero.

Lee: 5 formas de dejar de esperar demasiado de los demás

La perfección no existe

Intentar cambiar a tu pareja no te traerá más que disgustos. Es una actitud bastante tóxica que no aportará nada bueno. Comunicarse con el otro y hablar las cosas puede ser mucho mejor.

No obstante, lo que sí sería muy recomendable es aprender a ver a través del aleteo de las mariposas de los primeros meses de la relación. No conviertas tu vida en una fantasía: la realidad es mucho mejor y la tienes delante.