5 posturas de yoga para los niños

Lorena González·
06 Mayo, 2021
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila al
11 Enero, 2019
Aunque creamos que es una disciplina para adultos, hay algunas posturas del yoga que también son apropiadas para niños y que pueden ser muy útiles en su día a día.

El yoga, más allá de ser una actividad física, es un estilo de vida completo. Se orienta al crecimiento espiritual mediante la meditación y las creencias hindúes y budistas. Por ello, a continuación, proponemos 5 posturas de yoga para los niños para que podáis disfrutar en familia.

En este sentido, el yoga está al alcance de todos y es, en general, muy beneficioso; incluso para los niños inquietos o con trastornos de déficit de atención e hiperactividad.  Les ayuda a controlarse y a drenar, de una forma saludable, sus altas cantidades de energía. Y así lo evidencia este trabajo llevado a cabo por investigadores de la Universitat de Barcelona.

Además, los niños son más flexibles que los adultos, por lo que la mayoría de las posturas les parecerán cómodas y hasta divertidas. Así pues, estas son las asanas (posturas) básicas más recomendables para los pequeños de la casa. Tendremos en cuenta parte de la información que aporta este artículo publicado en la Revista Arista Digital.

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1. Postura de la montaña

Familia haciendo la postura del árbol
La postura del árbol es similar a la de la montaña, salvo en la colocación de las piernas.

Esta postura es de las más fáciles de hacer. Se realiza de pie, estirando bien la espalda y manteniendo los pies paralelos. Se abre el pecho, se respira profundamente mientras se llevan las manos, palma con palma, hacia el pecho. Después, se levantan por encima de la cabeza.

En este paso, se puede decir internamente el mantra “puedo llegar muy alto”. Después, se bajan las manos nuevamente hacia el pecho. Se puede meditar con la frase “soy una montaña majestuosa”. Esta asana ayudará a encontrar el equilibrio‬ entre tener la cabeza en las nubes y los pies en el suelo.

2. Postura del árbol, una de las posturas de yoga que pueden hacer los niños

Empieza de pie con las piernas juntas y los brazos estirados y pegados a las caderas. A continuación, se debe llevar la planta del pie derecho hacia el interior del muslo izquierdo. Si no se llega tan arriba, se puede apoyar a cualquier altura que resulte cómoda.

Una vez alcanzado el equilibrio, se deben estirar los brazos hacia arriba, como si fuesen ramas que quieren tocar el cielo y, después, unir las palmas de las manos sobre la cabeza. Hay que mantenerse así durante unos segundos. Luego, se repite con la otra pierna.

Esta postura desarrolla la conciencia cuerpo-mente, favorece la concentración y la calma mental y ayuda a conseguir el equilibrio y la estabilidad en del cuerpo y mejora la postura.

3. Postura del perro boca abajo

La siguiente asana imita la forma en la que se estiran los perros y es muy útil para estirar todo el cuerpo y ayuda a fortalecer brazos y piernas.

La manera más fácil de empezar es poniéndonos en V invertida. Se parte de una posición a cuatro patas y se estiran las piertas, de manera que los talones traten de tocar el suelo. De esta forma, estando al revés, se fomenta la visión desde una perspectiva diferente. Además, se consigue calmar la mente cultivar la fuerza y libera la tensión en el cuello y en la espalda.

4. Postura de la cobra, otra de las posturas de yoga que pueden hacer los niños

Se inicia en el suelo boca abajo. El mantra para esta asana es pensar que somos largos, sigilosos y fuertes, como el animal que le da nombre.

Así pues, se colocan las manos bajos los hombros y, poco a poco, se levanta la cabeza. A la vez, se estiran las piernas y se levanta el pecho, arqueándose un poco hacia atrás, con cuidado de no hacerse daño en la espalda. Esta postura ayuda a fortalecer las muñecas y los brazos y a estirar la columna vertebral.

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5. Postura de relajación

Esta última postura ayuda a finalizar la sesión de ejercicios de manera calmada y relajada. Es adecuada si buscamos la tranquilidad tras situaciones de estrés o periodos inquietos.

Se realiza tendido en el suelo, boca arriba, con los brazos y las piernas tendidos y relajados. No debe haber ningún tipo de tensión. Se puede acompañar de ejercicios de respiración para fomentar una mayor quietud. Es una asana recomendada para impulsar la reflexión, ya que fomenta la respiración profunda y la meditación.

En este sentido, puedes acompañarla de música relajante o ponerle un paño tibio y húmedo sobre los ojos a tu hijo para que consiga llegar mejor a ese estado de relajación deseado.

En definitiva, esperamos que estas posturas de yoga para niños te hayan abierto un mundo nuevo a la hora de crear momentos de calma y relajación con los más pequeños de la casa. ¿A qué estás esperando para ponerlas en práctica y pasar grandes momentos de diversión y tranquilidad en familia?