9 tratamientos para combatir la vaginitis naturalmente

Si bien estos remedios pueden ayudarnos a combatir la vaginitis de forma natural, si no notamos mejoría es conveniente acudir al ginecólogo para que nos examine y nos dé un diagnóstico profesional
9 tratamientos para combatir la vaginitis naturalmente
Lourdes Martínez

Revisado y aprobado por la farmacéutica o la nutricionista Lourdes Martínez.

Última actualización: 27 enero, 2022

La vaginitis es una afección que se produce por la inflamación de las membranas mucosas que recubren el interior de la vagina.

Puede originarse debido a un crecimiento excesivo de bacterias patógenas, o bien, por infecciones por levaduras, deficiencias nutricionales y alteraciones en el pH de la flora vaginal.

Se caracteriza por causar una incómoda sensación de quemazón, además de malos olores, picazón de la vulva y cambios en la textura y color de los fluidos vaginales.

Es más común durante la etapa reproductiva, aunque también puede originarse durante la menopausia debido a la reducción en la producción de estrógenos.

Si bien no suele causar complicaciones graves, es primordial buscar un tratamiento para restablecer el pH vaginal y prevenir el desarrollo de otras infecciones.

Por suerte, además de los tratamientos médicos convencionales, hay varias soluciones de origen natural que ayudan a acelerar su recuperación.

En el siguiente espacio queremos compartir 9 interesantes alternativas para que no dudes en aplicarlas cuando te aqueje este problema.

¡Toma nota!

1. Infusión de ajo

ajo

Los compuestos sulfurosos del ajo le confieren propiedades antibióticas, antiinflamatorias y antifúngicas que pueden facilitar el tratamiento de la vaginitis.

La aplicación externa de su infusión ayuda a regular la actividad de las bacterias de la flora vaginal y, a su vez, crea una barrera protectora contra los microorganismos patógenos.

Ingredientes

  • 3 dientes de ajo crudos
  • 2 tazas de agua (500 ml)

Preparación

  • Machaca los dientes de ajo y, tras obtener una pasta, agrégalos en una olla con agua hirviendo.
  • Deja reposar la bebida durante 10 o 15 minutos y cuélala.

Modo de uso

  • Enjuaga las áreas externas de la vagina con la infusión.
  • Repite el remedio hasta 2 veces al día, durante una semana.

2. Infusión de malva y llantén

El consumo de infusión de malva y llantén ayuda a controlar los desequilibrios hormonales que influyen en la aparición de la vaginitis.

Sus compuestos antiinflamatorios reducen la irritación de la mucosa vaginal y, de paso, calma el dolor y el exceso de secreciones.

Ingredientes

  • Cucharadita de hojas de malva (5 g)
  • 1 cucharadita de hojas de llantén (5 g)
  • 1 taza de agua (250 ml)

Preparación

  • Hierve una taza de agua y, cuando alcance su punto de ebullición, agrégale las plantas.
  • Reduce el fuego y déjalo durante 3 o 5 minutos más.
  • Retira la bebida de la fuente de calor, tápala y déjala reposar 10 minutos.

Modo de uso

  • Ingiere la infusión 2 veces al día, durante 2 semanas seguidas.

3. Aceite de coco y vitamina E

aceite-coco

Las propiedades antimicrobianas y antifúngicas del aceite de coco se combinan con el poder hidratante de la vitamina E para obtener un completo tratamiento contra los síntomas y ayudar a combatir la vaginitis.

Su aplicación externa reduce la sensación de comezón y ardor y, además, neutraliza los malos olores, el exceso de flujo o, dado el caso, la sequedad.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de aceite de coco (30 g)
  • 1 cucharadita de aceite de vitamina E (5 g)

Preparación

  • Combina el aceite de coco con una cucharadita de aceite de vitamina E.

Modo de uso

  • Aplica el tratamiento sobre las zonas inflamadas y déjalo actuar sin enjuagar.
  • Úsalo antes de acostarte, durante una semana.

4. Aloe vera y aceite de árbol de té

Combinando las propiedades del gel de aloe vera con el poder antifúngico y antimicrobiano del aceite de árbol de té podemos conseguir un tratamiento eficaz contra las molestias causadas por la vaginitis.

Estos ingredientes sobreponen el lubricante natural de la zona íntima, favoreciendo el crecimiento de las bacterias saludables de la flora vaginal.

Sus compuestos ayudan a eliminar las bacterias y levaduras, controlando la inflamación, el mal olor y el ardor.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de gel de aloe vera (45 g)
  • 5 gotas de aceite esencial de árbol de té

Preparación

  • Mezcla el gel de aloe vera con las gotas de aceite esencial de árbol de té.

Modo de uso

  • Frota el tratamiento sobre las zonas externas de la vagina y déjalo actuar sin enjuagar.
  • Úsalo 2 veces al día, durante una semana.

5. Leche y cúrcuma

leche y curcuma para combatir la vaginitis

Las propiedades antifúngicas y antibióticas de la cúrcuma ayudan a fortalecer las defensas para combatir las levaduras y bacterias que producen infecciones en la vagina.

Si bien es útil aplicada de forma externa, también se aconseja su consumo con leche para aminorar los síntomas y combatir la vaginitis.

Ingredientes

  • 1 cucharadita de cúrcuma en polvo (5 g)
  • 1 taza de leche (250 ml)

Preparación

  • Pon a calentar una taza de leche y agrégale la cucharadita de cúrcuma en polvo.

Modo de uso

  • Ingiere la bebida una vez al día, durante 8 o 10 días.

6. Vinagre de sidra de manzana

Este producto contiene ácido málico y ácido acético, sustancias de acción alcalina que contrarrestan las infecciones por levaduras. Su aplicación frecuente altera el entorno que necesitan los hongos para reproducirse.

Ingredientes

  • Vinagre de manzana
  • Agua
  • Miel (opcional)

Preparación

  • Crear una solución con 2 cucharadas de vinagre en una taza de agua. Una cucharada de miel aumentaría la efectividad.

Modo de uso

  • Lavar la vulva con la solución dos veces al día para aliviar los síntomas.

7. Ácido bórico

El ácido bórico posee propiedades antibacterianas ideales para combatir problemas vaginales y otras afecciones. Se ha documentado ampliamente que en una cantidad de 600 mg, administrado diariamente en una cápsula de gelatina durante 14 días, funciona como terapia inicial, con muy alta efectividad.

Si la idea es aliviar los síntomas antes de un chequeo médico y un tratamiento profesional, puedes probar a lavados o baño de asiento.

Ingredientes

  • Bicarbonato
  • Agua

Preparación

  • Disolver en 2 vasos de agua una cucharada de ácido bórico. Aumenta las cantidades de manera proporcional, según la necesidad.

Modo de uso

  • Moja un algodón o gasa en la solución y aplícalo por dos minutos en el área afectada.
  • Si prefieres el baño de asiento, aumentas la cantidad de líquido. Al cabo del par de minutos retira el remedio con agua tibia y seca bien.
  • Si lo aplicas de 3 a 4 veces por semana es muy probable que consigas alivio.

8. Yogur natural

En general los expertos recomiendan usar ropa interior de algodón, cambiar las toallas higiénicas con frecuencia, utilizar productos de higiene femenina sin perfume y mantener una dieta saludable. A ello agregan la ingesta regular de yogurt que hará que las mujeres tengan menor probabilidad de contraer infecciones vaginales.

Una investigación publicada en 2012 apunta que la mezcla de miel de abeja y yogur produjo una alta tasa de curación clínica y una tasa razonable de curación micológica. Aduciendo que puede usarse como complemento o alternativa a los agentes antifúngicos en tratamiento de pacientes con candidiasis vulvovaginal durante el embarazo.

El yogur con lactobacilos restaura el equilibrio bacteriano en la vagina y ayuda a restablecer los niveles de levadura a valores normales. Aplicar el yogur dentro de la vagina puede hacerse con los dedos, con un aplicador para tampones vaginales, jeringa o con una compresa de algodón untada de yogur.

Su aplicación en el área afectada proporciona alivio inmediato de síntomas como ardor y picazón.

El yogur se instruye entre los tratamientos alternativos a la utilización de antifúngicos cuando el organismo ha creado resistencia. Estudios demuestran que utilizado en la vagina ofrece beneficios semejantes a la crema vaginal de clotrimazol, incluso en algunos casos con mejores resultados.

9. Aceite esencial de orégano

El aceite de orégano silvestre puede retrasar o detener el crecimiento de los hongos. Este bioproducto contiene dos antimicóticos potentes: timol y carvacrol

Importante: los aceites esenciales no se aplican directamente sobre la piel, antes deben mezclarse con aceites bases, por ejemplo, en 1 onza de aceite de almendras, de coco entibiado o aceite de oliva.

El procedimiento consiste en impregnar un tampón con esta mezcla y luego insertarla en la vagina. Se sustituye de 2 a 4 horas durante el día. Otra opción es utilizar cápsulas de aceite de orégano silvestres durante la noche.

¿Sientes molestias en tu vagina? ¿Notas alteración en tu flujo vaginal? Si experimentas alguna señal de esta patología, prueba alguno de estos remedios y ayuda a combatir la vaginitis lo antes posible.

Si el problema persiste, consulta a tu médico o ginecólogo de confianza.