6 síntomas de una enfermedad de la vesícula biliar

06 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por Valeria Sabater
Un correcto funcionamiento de la vesícula biliar es fundamental para llevar a cabo el proceso de la digestión, ya que nos ayuda a asimilar los alimentos grasos.

Las piedras en la vesícula es uno de los principales problemas que pueden afectar a este órgano indispensable en el organismo. La vesícula almacena la bilis y nos ayuda a hacer la digestión. Pero ¿sabrías reconocer los síntomas que indican una enfermedad vesicular?

La presencia habitual de un exceso de gases, las heces de color grisáceo o la orina blanquecina son algunos de los síntomas que pueden alertar sobre un problema e indicar la necesidad de acudir al médico. Coge papel y bolígrafo, y toma nota.

¿Qué función tiene la vesícula biliar?

La vesícula biliar tiene forma de pera y está situada en la parte derecha del estómago, debajo del hígado. Es una especie de saco pequeño donde se almacena la bilis; esta sustancia llega, precisamente, desde el hígado.

La bilis que almacena la vesícula es fundamental para la digestión, puesto que actúa como emulsionante de grasas. En otras palabras, permite digerirlas y quemarlas.

Los cálculos biliares son la principal enfermedad de la vesícula, además de las infecciones. De acuerdo con fuentes especializadas, la incidencia es de dos a tres veces mayor entre las mujeres que entre los hombres. El uso de anticonceptivos orales, el embarazo o la diabetes son algunos de los factores que influyen en su aparición.

Si experimentas malestar o dolor y crees que puede ser síntoma de una afección biliar, no dudes en consultar con el médico para un tratamiento temprano del problema.

Síntomas de una enfermedad en la vesícula biliar

Las afecciones biliares a menudo no producen síntomas notorios. No obstante, de acuerdo con las fuentes ya citadas, así como según las precisiones brindadas en esta publicación de MSD Manuals, los siguientes son algunos de los más frecuentes.

1. Hinchazón y gases

Dolor en el estómago.

Cuando existe algún tipo de problema y no se canaliza adecuadamente la bilis o la vesícula está inflamada, es habitual que el sistema digestivo no trabaje correctamente y sientas que las digestiones son más pesadas.

En caso de malestar, son muy habituales los gases y los eructos continuos. Para que sea una molestia significativa, estos síntomas deben aparecer con una frecuencia diaria.

La presencia de malestares un día aislado, incluso dos, es normal; pero si pasan diez días seguidos y notas que el abdomen sigue hinchado y endurecido, es oportuno consultar con el médico.

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2. Náuseas y mareos

Fíjate en cómo te sientes horas después de haber tomado tu almuerzo o la comida principal del día. Si te notas cierta debilidad, si experimentas naúseas y mareos, lo mejor es que te sientes y te pongas la mano en el abdomen.

¿Está duro? ¿Eructas con facilidad? Si además de las malas digestiones, notas que cada día aparecen los mareos y las náuseas, es probable que tengas un problema en la vesícula.

3. Dolores puntuales en espalda, abdomen y brazo derecho

Los dolores son un síntoma característico de que existe un malestar. Una pesadez en el abdomen y un dolor que se extiende tanto en la parte derecha de la espalda como en el brazo de ese mismo lado pueden ser señal de una afección biliar.

Esto se debe a que la vesícula está situada en el lado derecho del abdomen y al lado del hígado. Si se inflama, toda esa zona va a estar afectada y se producirá un dolor muy particular.

Ten en cuenta que, en ocasiones, el dolor puede empezar repentinamente y en forma de ataque, si fuera, por ejemplo, un cálculo biliar.

Un dolor intenso puede durar 15 minutos, luego desaparecer y volver a aparecer; esta situación puede extenderse durante varias horas. Además, el dolor puede empeorar con la respiración.

Si la enfermedad biliar está avanzada y existen varios cálculos, el dolor puede ser muy intenso y llegar a afectar, incluso, a los omóplatos. No lo dudes y acude a la consulta médica.

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4. Presta atención a la orina y heces

Hay que observar la tonalidad de la orina para advertir posibles enfermedades. En caso de que la orina sea muy blanca, puede haber un problema en la vesícula. En casos más graves, como ante una colangitis, la orina puede volverse oscura, como señala el American College of Gastroenterology.

La presencia de heces grises, sin demasiado color y algo sueltas puede deberse a un bajo nivel de bilis. Asimismo, si estas presentan un color arcilla, también podría ser señal de una afección biliar, según la enciclopedia MedlinePlus.

Es habitual, también, que las personas con problemas en la vesícula padezcan numerosos episodios de diarrea. Debes tenerlo en cuenta para informar al médico.

5. Mal aliento y fiebre

Mujer con fiebre.

Si notas que has empezado a sentir un malestar o un sabor extraño y percibes un aliento desagradable del que no puedes desprenderte, toma nota de su duración. ¿Ha sido solo un día o dos? Entonces, no hay problema.

Pero si persite durante varios días seguidos, entonces habla con tu médico, en especial si cuando te levantas por la mañana has notado que tienes algunas décimas de fiebre. La fiebre puede aparecer por la mañana y al final de la tarde.

6. Ictericia, posible síntoma de afección en la vesícula

¿Has notado quizá que el tono de tu piel se ha vuelto un poco amarillento? ¿O que tus ojos han adquirido de pronto esta tonalidad? Entonces, no lo dudes y acude al médico.

Puede tratarse de ictericia, una enfermedad que se debe, básicamente, a que algunos cálculos biliares bloquean el conducto biliar, lo que ocasiona que la bilis regrese al hígado y, de ahí, al torrente sanguíneo. Es un tema serio y has de tenerlo en cuenta. ¡No te descuides!

Conocer los síntomas de una enfermedad de la vesícula biliar puede ayudarte a obtener un tratamiento adecuado en menor tiempo. Cuanto más rápido informes a tu médico, más pronto podrás recuperarte. Por supuesto, debes tener en cuenta que será necesario mejorar los hábitos alimenticios y otros aspectos.

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