Diatermia: todo lo que debes saber

Edith Sánchez·
02 Mayo, 2021
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina al
31 Marzo, 2021
La diatermia es una técnica de fisioterapia que representa una alternativa interesante a los procedimientos tradicionales para aliviar los síntomas de las lesiones. No obstante, aún no hay estudios formales sobre su eficacia.

La diatermia es una técnica de fisioterapia para la rehabilitación de lesiones y el alivio del dolor. Funciona mediante la aplicación de una corriente de alta frecuencia que incrementa la temperatura en el tejido del área lesionada y acelera los procesos de curación del organismo.

Esta técnica, también conocida como tecarterapia, genera una transferencia eléctrica que puede llegar hasta los 6 centímetros de profundidad en el tejido. Así, la diatermia evita que se tenga que acudir a procedimientos más agresivos.

La diatermia contribuye a mejorar el riego sanguíneo, ayuda a la regeneración celular, aumenta la oxigenación, alivia el dolor y mejora la calidad del tejido muscular. Todo ello en conjunto ayuda a que la recuperación sea más completa y rápida.

Tipos de diatermia

Fisioterapia de rodilla para el síndrome de la banda iliotibial.

Hay 3 tipos básicos de diatermia; es decir de técnicas para aliviar el dolor y mejorar las lesiones a través de la aplicación de corrientes de alta frecuencia. Son los siguientes.

Diatermia de onda corta

El tipo de diatermia de onda corta emplea energía electromagnética de alta frecuencia para generar calor. Se aplica con ondas de energía continuas o pulsadas.

Se utiliza como coadyuvante de afecciones que provocan espasmos musculares y dolor tales como las esguinces, la tenosinovitis, las distensiones y la bursitis. También se ha empleado para aliviar el dolor de la enfermedad inflamatoria pélvica y de los cálculos renales.

Diatermia por microondas

En esta modalidad, se emplean microondas para producir calor en el cuerpo. Tiene la característica de que permite calentar de manera uniforme los tejidos profundos sin elevar la temperatura de la piel. Está indicada para utilizarse en zonas que se encuentran próximas a la piel, como los hombros.

Diatermia por ultrasonido

En este caso se emplean ondas sonoras sobre los tejidos profundos. El calor se produce debido a la vibración del tejido. Esto, a su vez, permite que haya mayor flujo de sangre en el área. Se utiliza para las contracturas musculares, las distensiones, los espasmos, las esguinces musculoesqueléticos, las adherencias articulares y los neuromas.

Beneficios de la diatermia

La diatermia ofrecería beneficios para aliviar los síntomas de algunas enfermedades y lesiones. Esta técnica se emplea en patologías como la artritis, la fibromialgia, la tendinitis, la miositis y en lesiones como las esguinces, las torceduras y los espasmos musculares, entre otros.

Hay que aclarar que todavía no se dispone de estudios suficientes que avalen la eficacia de esta técnica que se aplica a través de dos métodos: la función capacitiva y la función resistiva. Veamos.

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Función capacitiva

En este caso se genera calor en el interior del organismo gracias a que los tejidos actúan como condensadores. Esta modalidad se concentra en los tejidos que tienen más agua, como las bolsas serosas, los músculos, etc. Produce un efecto reafirmante, activa la circulación y favorece la eliminación de toxinas.

Función resistiva

En este caso el calentamiento se produce por el paso de la corriente. Se emplea sobre los tejidos duros como los huesos, los ligamentos y los tendones. Los principales beneficios que ofrece son el alivio del dolor y el incremento en la velocidad con la que se regeneran los tejidos.

La diatermia aplicada en la fisioterapia

Diatermia: todo lo que debes saber
La terapia diatermia suele emplearse en combinación con otras técnicas.

La diatermia es una terapia agradable y no invasiva, por lo cual es mejor tolerada que otros métodos. Por lo general, se emplea en combinación con otras terapias y suele ofrecer unos resultados casi inmediatos.

En esta técnica se emplean dos electrodos: uno capacitivo y el otro resistivo. Existen tres tipos de aplicación de esta técnica en función de la intensidad con la que se trabaje. Son los siguientes.

Atérmico o de intensidad baja

Estimula la microcirculación, incrementa el consumo de oxígeno y favorece la bioestimulación. También activa la nutrición celular e incrementa la circulación en la matriz extracelular. Se utiliza para las lesiones agudas, los episodios de dolor, los edemas, las insuficiencias linfáticas y en los post-operatorios.

Término o de intensidad media

Este tipo de diatermia también estimula la microcirculación, la oxigenación tisular y el drenaje. Provoca efectos vasodilatadores y contribuye a que se irriguen zonas con bajo aporte sanguíneo. Se emplea para mejorar el tono muscular en casos de déficit circulatorio. También aplica para casos de distensión muscular y para aliviar contracturas.

Hipertérmico o de alta intensidad

Sirve para activar el metabolismo y estimular la circulación. Promueve los mecanismos endógenos de recuperación y facilita el drenaje. Se emplea en el caso de tendinopatías, fibrosis muscular o capsular, rigidez articular y procesos crónicos.

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Riesgos y contraindicaciones de la diatermia

La diatermia es una buena alternativa a la terapia manual tradicional, pero, como la mayoría de los procedimientos, también tiene riesgos y contraindicaciones. En primer lugar, durante este tipo de técnicas el cuerpo entra a formar parte del campo eléctrico. Por lo tanto, tocar un objeto metálico puede provocar descargas o quemaduras.

Por la misma razón, tampoco se recomienda en personas con marcapasos o en quienes tengan implantes o dispositivos metálicos como rellenos dentales, dispositivos intrauterinos o suturas de metal. Asimismo, está contraindicado en los siguientes casos:

  • Cuando hay heridas abiertas.
  • Personas con problemas de sensibilidad térmica.
  • Arteriopatía periférica.
  • Patologías cardiovasculares.
  • Personas que toman anticoagulantes o presentan procesos tumorales o infecciosos.
  • Niños con un peso inferior a los 15 kilogramos.

Aplicación de la diatermia bajo supervisión médica

No es conveniente aplicar la diatermia a una mujer embarazada. Tampoco se recomienda si hay huesos fracturados o rotos o si la persona tiene afecciones hepáticas o renales graves. Es importante comunicarle al médico sobre cualquier afección de salud que pueda hacer inconveniente la aplicación de esta terapia.

Hay ciertas áreas del cuerpo en las que la diatermia no se considera un procedimiento seguro. Se incluyen los ojos, los oídos, el cerebro, la médula espinal, el corazón, los órganos reproductivos y los genitales.

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