6 errores que puedes cometer al usar el horno

Estos son algunos errores muy frecuentes que cometemos a la hora de utilizar el horno. Así que toma nota y sácale el máximo provecho en tu próxima receta.
6 errores que puedes cometer al usar el horno

Última actualización: 05 mayo, 2022

Hay ciertos errores que puedes cometer al usar el horno y que afectan su funcionalidad. Si bien este electrodoméstico es uno de los más prácticos para la cocina, un uso inapropiado puede arruinar las recetas o disminuir su vida útil. ¿Cómo reconocerlos? En esta oportunidad detallamos los 6 más comunes.

La culinaria es un arte que se acompaña de trucos y secretos. Por ello, si quieres hornear como todo un profesional, es necesario que tengas en cuenta ciertos detalles. Y es que ya sea por pereza o por desconocimiento, es probable que en alguna ocasión hayas llegado a estropear un platillo por culpa de alguno de estos inconvenientes.

6 errores que puedes cometer al usar el horno

El horno se ha convertido en uno de los aliados favoritos en las cocinas de millones de hogares. Y es que aparte de brindar la posibilidad de preparar cientos de deliciosas recetas, ya se encuentra al alcance de muchas personas.

Sin embargo, es necesario corregir los errores que puedes cometer al usar el horno, ya que de eso dependerá que tu platillo sea todo un éxito. ¡Continúa la lectura!

1. No precalentar el horno antes de utilizarlo

Esta es una de las reglas primordiales para el uso óptimo de este electrodoméstico. Antes de usarlo, siempre debes precalentarlo. Esto no es un simple capricho, sino algo crucial.

Debes procurar precalentar el horno al menos 15 minutos antes de que vayas a introducir la preparación, con el fin de que el resultado sea el esperado y la cocción sea lo más pareja posible.

Precalentar el horno
Para que las recetas queden óptimas, es primordial precalentar el horno.


2. No poner las recetas a la altura que necesitan

Este es uno de los errores frecuentes que puedes cometer al usar el horno. Recuerda que debes saber regular la temperatura para que tus recetas no se vayan a quemar o, por el contrario, queden crudas.

¿Sabías que la altura a la que coloques la preparación dentro del horno depende mucho del tipo de cocción que requiere? A continuación, te lo explicamos:

  • Parte superior: esta es la parte del horno que almacena más calor, por lo que es ideal para cocciones muy rápidas, como gratinados o platillos que requieren calentarse cuanto antes.
  • Parte del medio: es perfecta para la preparación de pescados, tortas, galletas, lasaña y demás recetas que requieren de una cocción más prolongada.
  • Parte inferior: es la más recomendada para platillos que requieren de largos periodos para cocinarse por completo, como los cortes de carne gruesos.

3. Abrir y cerrar el horno constantemente

De seguro en algún momento te ha pasado; estás cocinando un bizcocho y cada tanto abres la puerta para verificar cómo está quedando. Pero por más que lo revisas, nunca se esponja. ¿A qué se debe? Es probable que al cambio de temperatura.

La mayoría de los hornos tienen puertas de cristal para que puedas estar al pendiente de tus recetas sin perder el calor en el proceso. Cada vez que se abre el horno se pierden hasta 50°C, lo que hace que la cocción de los alimentos no sea uniforme.

4. Utilizar recipientes inadecuados

Cuando eres un novato en el mundo de la cocina, este es uno de los errores que puedes cometer al usar el horno. No todos los recipientes o moldes son aptos para resistir las altas temperaturas.

Por esta razón, utiliza siempre vidrio, loza o acero inoxidable. Nunca metas recipientes de plástico, ya que se empezarán a derretir en poco tiempo.

5. No limpiar el horno después de usarlo

La limpieza dentro de la cocina es primordial para garantizar la salud de la familia y para que las recetas queden deliciosas. Al igual que el microondas, debes procurar lavar el horno con agua y jabón desengrasante después de emplearlo.

Se ha demostrado que el vinagre blanco es un buen sustituto para los químicos convencionales que venden para desengrasar y desinfectar. Así pues, es una opción de limpieza natural que puedes utilizar con este fin.

Esto garantizará que no queden rastros de grasa o suciedad que puedan generar malos olores en tu próxima receta. Imagínate hornear un pastel luego de cocinar un asado. Si no limpias por completo el horno, lo más probable es que la tarta quede impregnada con olor a carne.

Limpiar el horno para sacar la grasitud.
Tanto los desengrasantes comerciales como el vinagre son buenas opciones para limpiar el horno.


6. Continuar con un horno muy antiguo

Por fortuna, los hornos ya no son el privilegio que representaban en la antigüedad. Por ello, de ser posible, invierte en un electrodoméstico de calidad. Hacer esta inversión hará que las cocciones sean más seguras, rápidas y eficaces.  

Procura evitar estos errores que puedes cometer al usar el horno

Prestar atención a estos errores que puedes cometer al usar el horno te permitirá sacarle más provecho. Recuerda invertir en un electrodoméstico de calidad, precalentar antes de utilizar y estar pendiente de la cocción y la temperatura. Por supuesto, también asegúrate de limpiar siempre después de emplear.

Cuidar el horno no es tan difícil como parece. Recuerda que su constante mantenimiento garantiza su correcto funcionamiento y alarga su vida útil.

Te podría interesar...
Trucos para limpiar el cristal y la puerta del horno
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
Trucos para limpiar el cristal y la puerta del horno

Limpiar el cristal y la puerta del horno es sencillo y práctico con productos naturales como vinagre, bicarbonato de sodio y agua.



  • Arias Flores, A. I. (2019). Evaluación a nivel laboratorio, de la acción desinfectante y desengrasante del vinagre sintético blanco al 4 %, con vida de anaquel caducada, como sustituto a productos químicos comunes (Doctoral dissertation, Universidad de San Carlos de Guatemala).
  • Improve Your Kitchen and Food Safety. Am J Lifestyle Med. 2016;10(1):21-22. Published 2016 Jan 13. doi:10.1177/1559827615609043

Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomendaciones de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar cualquier procedimiento.