Hábitos que pueden aumentar la probabilidad de padecer enfermedades

Carolina Betancourth·
21 Abril, 2021
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la farmacéutica María Vijande al
26 Noviembre, 2018
La falta de actividad física hace que la salud de todo el cuerpo se resienta, así no lo notemos siempre. Además, al estar tumbados viendo la televisión comemos mucho más de la cuenta, casi sin darnos cuenta, lo que puede conducir a problemas de sobrepeso.

A veces, el exceso de compromisos hace que dediquemos menos tiempo del necesario a pensar si llevamos un ritmo de vida saludable. De hecho, existen hábitos que pueden perjudicar gravemente nuestra salud y con ello, aumentar la probabilidad de padecer ciertas enfermedades. El mayor problema es que a veces no somos conscientes.

Por esta razón, se hace indispensable que le prestemos una mayor atención a la forma en la que nos comportamos, a las tareas que realizamos día a día y, sobre todo, a la clase de cuidados que le ofrecemos al organismo. Todo este conjunto de actividades es lo que nos hace sentirnos saludables o no.

Si aprendemos a conocer los riesgos a los que estamos expuestos en la rutina diaria, nos vamos a evitar muchos dolores de cabeza, ya que vamos a contribuir a prevenir una gran cantidad de enfermedades que se pueden presentar por mantener costumbres poco sanas.

A continuación, vamos a conocer algunos de estos hábitos que pueden causarnos problemas.

No desinfectar la esponjilla y otros utensilios periódicamente

Aunque suene extraño, y probablemente muchos no lo crean, según los estudios, uno de los lugares donde más microbios hay es la cocina.

Aunque nos esforcemos por mantenerla muy limpia, siempre hay partículas que provocan algún tipo de riesgo. No obstante, puede ser contraproducente limpiar todas las áreas de la cocina con una esponjilla. Este utensilio tan popular es el que se cree popularmente que más contaminación puede producir. En él se almacenan una gran cantidad de bacterias que se pueden propagar por otros lugares por los que la pasemos.

Por esta razón, no se recomienda limpiar la encimera con la misma esponja con la que se lava la vajilla. Hay que usar toallas desechables, así las bacterias quedan atrapadas y van a parar al cubo de basura.

No cambiar con frecuencia las almohadas y los colchones

Uno de los problemas más comunes es el uso prolongado de las mismas almohadas y colchones.

En estos enseres, se acumulan grandes cantidades de hongos, ácaros de polvo, células muertas del cuerpo, caspa y muchas partículas más que se desprenden mientras dormimos y perjudican la salud en general. Por este motivo, se recomienda el cambio periódico de dichos elementos tan indispensables para un buen descanso.

Otro consejo para evitar las complicaciones y prevenir alergias que se puedan presentar, es cambiar las sábanas por lo menos cada tres días y lavarlas con agua caliente. Además, conviene utilizar protectores fabricados con telas impermeables, tanto para el colchón como para la almohada.

No limpiar los filtros de la aspiradora

Muchas personas creen que usar la aspiradora es la mejor manera de limpiar. Sin embargo, la realidad es que el uso de este artefacto puede provocar afecciones en nuestra salud, como la enfermedad reactiva de las vías respiratorias en adultos.

Al aspirar la suciedad, el polvo no se elimina, sino que se queda en el aire, con el riesgo de ser inhalado por las personas que se encuentran cerca. Para tratar de minimizar dichos inconvenientes, se debe elegir una aspiradora de calidad y emplear mascarilla.

No gestionar el estrés crónico

El estrés crónico no atendido puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades varias. Por ello mismo es tan importante solicitar ayuda profesional.

 

Ser sedentario aumenta el riesgo de padecer enfermedades

Durante los últimos años, el hábito de ver la TV durante largos periodos se ha vuelto muy frecuente, es por este motivo que las cifras de personas con obesidad excesiva se aumenta cada día mas.

Mientras vemos nuestros programas favoritos, permanecemos mucho tiempo sin hacer ningún tipo de ejercicio físico y, además, comiendo. Razones más que suficientes para que se incremente el peso.

Hay muchas cosas que hacemos tratando de mantener tanto nuestra salud como la de nuestros seres queridos. Sin embargo, sin darnos cuenta, estamos acabando con ella.

Por lo tanto, hay que tratar de rectificar y buscar la manera de cambiar dichos hábitos. Los procedimientos o actividades que pensábamos que eran adecuados cuando en realidad no lo son.