Hinchazón abdominal: ¿cuándo preocuparme?

30 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto
Para algunos es una cuestión de estética y para otros, una alteración en la calidad de vida. Veamos cuáles son las causas de la hinchazón abdominal y cuándo debe ser una preocupación.

La hinchazón abdominal es frecuente. Sus consecuencias no suelen ser graves, pero sí que afecta a la calidad de vida de manera notoria. De hecho, más de la mitad de quienes lo padecen alteran su rutina.

Ahora bien, ¿cuándo preocuparse? Hay tantas interpretaciones de la gravedad de la hinchazón abdominal como personas que la padecen. Para algunos es algo pasajero sin importancia y para otros, es una complicación diaria. En el siguiente espacio, te informamos en detalle.

Conocimientos previos de la molestia

Hinchazón abdominal, distensión de abdomen o hinchazón de vientre son términos que se suelen utilizar de forma indistinta. Sin embargo, no significan lo mismo.

La medicina distingue entre la hinchazón y la distensión. La primera es la sensación que tiene la persona, el sentimiento subjetivo. Por otro lado, la distensión abdominal es la percepción objetiva del aumento del tamaño del abdomen que se puede constatar en un examen físico.

Asimismo, hay que aclarar que no es obesidad ni acumulación de tejido graso en el vientre. La hinchazón abdominal afecta a personas con sobrepeso y a personas delgadas por igual.

Según datos publicados en 2013 por la Revista de Neurogastroenterología y Motilidad, se calcula que hasta un tercio de la población ha tenido o tiene el síntoma. Las más afectadas son las mujeres, en mayor medida que los varones.

Causas de hinchazón abdominal

Como bien indica la Dra. Edith Pérez de Arce, quizás la causa más frecuente de hinchazón abdominal sea la comida abundante y en exceso. Es una causa benigna y pasajera, sin mayores complicaciones.

Causas de hinchazón abdominal
El colon irritable, la acumulación de gases y las intolerancias alimentarias son causas comunes de la hinchazón abdominal.

No obstante, también hay otras causas de distinta gravedad:

  • Flatulencias: por la acumulación de gases intestinales con dificultad para expulsarlos.
  • Síndrome del colon irritable: quienes padecen esta patología sufren la disminución del proceso intestinal.
  • Líquido en la cavidad abdominal: esta es una causa que reviste gravedad y, por lo tanto, debe ser tratada de inmediato.
  • Embarazo: durante la gestación también puede ir más despacio el proceso del tránsito intestinal, así como aumentar la producción de gases.
  • Síndrome premenstrual: engloba un conjunto de síntomas que algunas mujeres padecen antes de la menstruación. Entre ellos está la hinchazón abdominal. Aunque no es un cuadro clínico grave, sí es bastante molesto.
  • Intolerancia a la lactosa: como el intestino no es capaz de digerir bien la lactosa, aumenta la fermentación en el tubo digestivo.

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¿Cuándo preocuparse?

La hinchazón abdominal casi siempre es un proceso benigno. Dura unas pocas horas y se soluciona sin que la persona tenga que hacer nada en particular. Pero hay situaciones que esconden un proceso más grave.

Una de las medidas para preocuparse es que la hinchazón persista. En los casos benignos, el malestar no debería superar las 24 horas. En los casos de peligro de vida, la persistencia va en aumento de intensidad. Y en los padecimientos crónicos (como la dispepsia), un artículo publicado en 2014 por la Revista de Ciencias Médicas de Pinar del Río explica que se toma como medida límite las 12 semanas.

barriga hinchada
En la mayoría de los casos, la hinchazón abdominal se debe a causas benignas. No obstante, hay que estar atentos a síntomas que puedan alertar alguna complicación.

Estas 12 semanas se aplican también a padecimientos como la enfermedad celíaca o los síndromes de malabsorción. Por supuesto, estos cuadros se acompañan de diarrea y cambios digestivos mayores. Asimismo, las gastroenteritis también tienen síntomas acompañantes que van en paralelo a la distensión del vientre. En estos casos puede haber diarrea, vómitos y hasta fiebre.

Es de preocuparse si se asocia un dolor intenso; ya que es necesario descartar problemas como cirrosis (etapa tardía de la cicatrización del hígado), neoplasias (masa anormal o tumoral en el tejido), coágulos y trombos. En este sentido, los antecedentes y la presencia de factores de riesgo pueden orientar al profesional en la búsqueda del diagnóstico.

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Cómo reducir la hinchazón abdominal

Debido a que la causa principal de hinchazón abdominal es la alimentación excesiva, copiosa o mal realizada; hay ciertas medidas que pueden tomarse para reducirla. Entre estas, el Colegio Americano de Gastroenterología aconseja las siguientes:

  • Aumentar la fibra en la dieta: las frutas y las verduras mejoran el tránsito intestinal por su componente en fibra. En casos donde el estreñimiento es el causante de la hinchazón abdominal, conviene aumentar el consumo.
  • Realizar actividad física: la práctica deportiva mejora el funcionamiento del tubo digestivo; ayudando a eliminar los gases.
  • Hidratación: consumir la cantidad de agua exacta que requiere el organismo cada día mantiene la hidratación de las mucosas intestinales. Asimismo, es importante que se trate de agua sin gas.
  • Evitar el chicle: el movimiento de masticar en exceso puede producir gases en el tracto digestivo.
  • Comer sin prisa: las comidas copiosas que se ingieren rápido también alteran el movimiento del tubo digestivo. Se recomienda comer despacio, masticando bien cada bocado.

Realizar consultas periódicas para vigilar la hinchazón

Es importante consultar con un profesional si surgen dudas sobre las características de la hinchazón abdominal. De esta forma, no es conveniente suponer que se trata de algo habitual o normal.

Si tienes dudas porque te parece que el síntoma dura más de lo esperado o se acompaña de otros signos, pide cita con el médico. Mientras tanto, puedes aplicar las medidas dietéticas que te hemos sugerido para aliviar la sensación.

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