¿Qué es un humidificador y para qué se usa?

La sequedad del aire en los espacios interiores tiene remedio. Con el uso del humidificador obtendrás grandes beneficios en tu salud, e incluso preservarás elementos del hogar.
¿Qué es un humidificador y para qué se usa?
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por La enfermera Leidy Mora Molina el 19 julio, 2021.

Escrito por Andrea de los Angeles Salas Suarez, 19 julio, 2021

Última actualización: 19 julio, 2021

La sequedad del ambiente puede convertirse en un problema. Para combatirla, una buena opción es el humidificador.

Este aparato se encarga de humedecer el aire para ayudar a quienes presentan algún malestar respiratorio o piel reseca. Es común verlo en los dormitorios de recién nacidos con congestión nasal. Pero su uso no solo se limita a los hogares; en las oficinas también lo aprovechan.

Existe una variedad de humidificadores, según el proceso que utilicen para producir humedad: electricidad, vibraciones o discos giratorios. Los hay en modelos antiguos y en presentaciones modernas, que incluyen hasta luces LED o sistemas de apagado.

Sin embargo, podrían ser riesgosos si están sucios o humedecen el lugar más de lo recomendado. Además, pueden propiciar la aparición de moho y causar quemaduras con el vapor caliente.

Por estas razones, es necesario que conozcas muy bien el tipo de equipo que tienes en casa. ¿Tienes dudas? Acláralas con este artículo.

¿Para qué sirve un humidificador?

El humidificador cumple con la misión de aumentar la humedad del aire en los climas fríos o donde hay calefacción. Lo recomendable es mantener la humedad entre 40 % y 60 %.

En este sentido, el dispositivo electrónico evapora el agua para disminuir la sequedad de los ambientes cerrados. Te preguntarás qué tiene de malo el aire seco. La respuesta es simple: es el responsable de algunos daños en la salud, como pieles secas, cuadros respiratorios que no mejoran o irritación ocular.

Tipos de humidificador

Aunque casi todos los humidificadores cumplen el mismo objetivo, en el mercado se encuentra una gran diversidad, en función de su mecanismo:

  • Vaporizador de vapor: este modelo emplea energía eléctrica para crear el vapor que expulsa al ambiente. Contiene una bandeja en la que se introduce el agua y una tapa especial por donde se evapora. Es indispensable mantenerlo alejado del alcance de los niños y manipularlo con cuidado para evitar quemaduras.
  • Humidificador ultrasónico: en vez de electricidad, en el proceso de vaporización del agua este aparato usa las vibraciones ultrasónicas, que son ondas sonoras imperceptibles para el oído humano.
  • Evaporador: en este caso, el vapor se genera con un sistema de ventilación que sopla el aire caliente hacia el agua. Es una alternativa bastante asequible, pero que puede producir mucha humedad.
  • Humidificador de impulsor: a través de discos giratorios, gasifica el agua.
  • Humidificador central: esta unidad se conecta al acondicionador de aire central de la casa o de la oficina, a fin de aportar humedad al espacio completo. Son los más costosos.

Asimismo, los tamaños de los humidificadores varían. Tenemos desde las consolas más amplias, que humedecen áreas grandes, hasta los modelos portátiles.

Humidificador de vapor.
Las variedades de estos dispositivos son muchas. Los hay grandes, así como pequeños y portátiles.

Beneficios de usar un humidificador

En cualquier temporada, el humidificador resulta positivo. En lo que refiere a los meses de verano, es ideal para combatir el aire seco que circula con los ventiladores y la falta de humedad que se origina por tener los acondicionadores.

Para el invierno, contrarresta los efectos del aire frío que tiende a resecar las vías respiratorias, los labios y la nariz. Lo mismo hace ante la calefacción.

Tenerlo en casa o en el trabajo puede ser muy provechoso para las personas que atraviesan las siguientes condiciones:

  • Resequedad en la piel.
  • Irritación en los ojos.
  • Sequedad del aparato respiratorio o de la garganta.
  • Tos recurrente.

Alivia el resfriado

La humidificación ambiental y la inhalación de vapor aumentan la fluidez de la mucosidad. Es decir, el humidificador podría ayudar a disolver y liberar la flema atrapada.

Reduce los ronquidos

El aprato es una estrategia muy práctica para disminuir los ronquidos, debido a que las vías respiratorias permanecerán lubricadas. Recuerda que este problema empeora con el aire seco. ¡Prepárate para un descanso más reparador!

Mantiene la humedad del cabello y la piel

Al incorporar el humidificador, se refuerza la humedad, por lo que piel y cabellos estarán más protegidos. Padecimientos como los eczemas -causantes de picazón, inflamación y enrojecimiento de la piel- o las dermatitis atópicas podrían mejorar con la optimización de la condición ambiental.

Permite conservar algunos elementos en el hogar

Si tienes plantas amantes de la humedad dentro de casa, como la palmera bambú, el lirio de la paz o la hiedra, el uso del humidificador será de vital importancia. Por otra parte, la humedad puede conservar en buen estado el papel tapiz, evitando que se agriete.

Por si fuera poco, el ambiente húmedo se siente más cálido. Esto se traduce en una disminución del consumo de energía durante las épocas más frías.

Información y recomendaciones de uso de los humidificadores

Para saber si necesitas o no poner en marcha tu humificador, lo más adecuado es medir la humedad. Algunos modelos tienen integrados un medidor.

De no ser así, es posible hacerlo con un higrómetro; se trata de un instrumento fácil de conseguir en cualquier tienda ferretera. Una vez que lo hagas, sigue estas sugerencias.

Limpia el humidificador

La higiene diaria de este aparato es obligatoria. No pases por alto que el tanque almacenador de agua debe estar aseado para que el vapor que se libera sea inocuo. Si se encuentra sucio, el aire que respires estará igual.

En consecuencia, la limpieza frecuente y profunda prevendrá cualquier problema. Sigue las instrucciones del fabricante. De seguro te dirán que lo desconectes antes y que el agua debe reemplazarse constantemente, al igual que el filtro.

Usa un agua purificada y limpia

El agua pura o destilada es la indicada para esta tarea. Con ella, alargas la vida útil del humidificador y garantizas que los niveles de minerales sean los apropiados para respirar. Por su lado, el agua que sale del grifo puede contener partículas que acabarán atascadas en el dispositivo o depositadas como polvo.

Descarta agregar otros productos al agua

Sobrarán las personas que te recomienden agregar al agua del humidificador aceites esenciales, ramas de eucalipto o de menta. ¡Descártalas en este escenario! Nada debe añadirse al agua.

No te excedas de humedad

Si bien la humedad puede ser muy buena, producirla de más terminará por afectarte. Entre los daños, destacan la dificultad respiratoria y la acentuación de los síntomas de las alergias. Esto último responde a que los alérgenos, como los ácaros y el moho, tienen su hábitat en estos ambientes.

En este orden de ideas, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) advierte que la humedad relativa mayor de 60 % es considerada alta y esto representa un problema común que afecta la madera, el papel, las alfombras y la salud humana.



Manipúlalo con cuidado

Por más pequeño que sea, el humidificador de vapor caliente genera calor en el proceso de vaporización. Por esto, debe manipularse con sumo cuidado. Además, debería estar ubicado en un lugar fuera del alcance de los niños o de las mascotas.

Moho en una vivienda.
El exceso de humedad favorece la presencia de moho en las paredes y en los techos, lo que resulta contraproducente.

¡Guárdalo seco!

Una vez que cumplió su misión, llegará la hora de guardar el humidificador. Primero debes lavarlo por completo para eliminar la suciedad. Por último, déjalo secar muy bien para que no tengan cabida gérmenes.

Descártalo si sufres de asma, alergia al polvo o EPOC

Pese a que estos dispositivos son favorables para quienes sufren algunas enfermedades, no lo son para las personas diagnosticadas con asma, alergia al polvo o enfermedad pulmonar obstructiva (EPOC). Y es que con la proliferación de los ácaros, junto con el moho, los síntomas podrían acentuarse.



El humidificador no sustituye un tratamiento médico

Cabe aclarar que, aunque el humidificador trae beneficios ante algunas enfermedades y es recomendado por los médicos en ciertos casos, su uso no sustituye el tratamiento profesional de las patologías. Es decir, debes seguir al pie de la letra las indicaciones del especialista. Además, si los síntomas empeoran en lugar de aliviarse, ¡apágalo e informa la situación!

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