Impactación alimentaria: qué es y cómo es su tratamiento

Algunas personas pueden sentir que la comida se ha quedado atrapada en el esófago. Esto es lo que se conoce como impactación alimentaria. Sigue leyendo para saber más.
Impactación alimentaria: qué es y cómo es su tratamiento
Saúl Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias.

Última actualización: 05 julio, 2022

Se denomina impactación alimentaria al proceso por el cual la comida se queda atascada en el esófago. Se puede producir este fenómeno por problemas en la masticación, lo que dificulta la deglución posterior, o la situación puede tener lugar porque los músculos del esófago no están funcionando como deberían.

Esto último bien será por una enfermedad o por una lesión. En cualquier caso, conviene identificar el problema para ponerle solución.

Antes de comenzar es clave destacar que la digestión como tal comienza en la boca; algo que muchos no tienen en cuenta. Comer con demasiada prisa puede hacer que no se lleve a cabo de forma adecuada la masticación, lo que dificultará todos los procesos posteriores.

Este primer triturado mecánico resulta esencial para que después los jugos gástricos realicen sus funciones de forma óptima, lográndose una pronta absorción de los nutrientes.

Fisiología básica de la digestión

Una vez que se tragan los alimentos, se pone en marcha un proceso a partir del cual la comida baja por el esófago a través de unos movimientos denominados peristálticos. Estos se ejecutan gracias a la musculatura que configura el tubo digestivo.

Si no se llevan a cabo de manera correcta, la comida podría quedarse atrapada en algún lugar entre la boca y el estómago, generando una sensación incómoda. Dicho accidente se conoce como “impactación alimentaria”.

De hecho, la impactación de los alimentos puede estar provocada por un problema de disfagia. Se conoce con este nombre a la dificultad para tragar, tal y como afirma una investigación publicada en la revista Communication Disorders, Audiology and Swallowing.

Es una alteración que se puede dar en cualquier etapa de la vida; también durante la infancia. Entre las causas más frecuentes de la disfagia se podrían destacar las alergias, el espasmo difuso, los trastornos funcionales, la enfermedad por reflujo gastroesofágico y la disfunción por opioides.

En general, los síntomas de la disfagia son la acumulación de moco en el esófago, el dolor en el pecho, la impactación de los alimentos, la sensación de opresión en la garganta y la pérdida de peso. Es normal que los pacientes que sufren dicha condición suelan rechazar la comida, debido a que les causa problemas y molestias el hecho de alimentarse.

Reflujo y acidez causan impactanción alimentaria.
La acidez extrema en el ámbito gástrico puede favorecer la impactación en la zona del esófago.


¿Cuándo visitar al médico?

Si la impactación alimentaria se produce de manera puntual, podría no ser preciso consultar con un especialista. Esto puede deberse a una mala masticación. Incluso al hecho de no comer bien. Basta con mejorar los hábitos para que la alteración se solucione, evitando así molestias innecesarias.

Sin embargo, cuando se nota de forma constante la sensación de atragantamiento después de comer, de tener algo atorado en la garganta o cuando existe dificultad para respirar asociada, lo mejor será consultar con el médico. Incluso en los casos más extremos podrían llegar a experimentarse vómitos después de comer, llegando a ser la impactación alimentaria una verdadera emergencia.

En estos casos, lo primero que se hará es una historia clínica que se acompañará de la ejecución de una radiografía para evaluar el lugar en el que se encuentra ubicada la comida. Después, es posible también que se lleve a cabo una endoscopia para valorar y diagnosticar correctamente la impactación.

Dentro de las opciones de tratamiento hay que destacar el uso de determinados fármacos que relajan los músculos del esófago, mejorando así el movimiento de la comida hacia el estómago. De entre todos ellos habría que mencionar a la butilescopolamina, al glucagón, a los bloqueadores de los canales de calcio, a las benzodiazepinas y a los nitratos. Estos últimos han demostrado favorecer la relajación de los tejidos.


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Prevención de la impactación alimentaria

Es posible prevenir la impactación alimentaria en muchas casos. En ocasiones, este fenómeno se origina por comer demasiado rápido, masticando poco.

Hasta el consumo de comida rápida podría incrementar el riesgo de sufrir dicha sintomatología. Por ello, bastará con tomarse un tiempo para deglutir, tratando de asegurar que el primer proceso digestivo se lleve a cabo de manera eficiente.

Priorizar los alimentos frescos frente a los procesados o frente a los productos hiperpalatables, también conseguirá limitar la frecuencia de este trastorno.

Ahora bien, cuando la impactación se produce por la existencia de una afección de la estructura o la función esofágica, lo mejor será recurrir a la atención médica. En ciertos casos, puede existir una estenosis o estrechamiento del tubo, lo que complica la bajada de los alimentos a través de él.

También las situaciones de reflujo darían lugar a la impactación en algunas personas. Para ello, lo mejor es poner en marcha estrategias alimentarias que restrinjan la presencia en la pauta de los alimentos irritantes que puedan empeorar los síntomas. Un estudio publicado en la revista Current Opinion in Gastroenterology lo confirma.

Hay que recurrir a la prevención y al tratamiento temprano. Si el reflujo se mantiene a lo largo del tiempo, podría alterarse el epitelio esofágico.

Endoscopia para la impactación alimentaria.
La endoscopia se practica en los casos urgentes para identificar la obstrucción y solucionarla.

La impactación alimentaria es un problema digestivo

La impactación alimentaria es una alteración del proceso de digestión que puede cursar con molestias significativas. En ciertos casos, hasta es motivo de consulta de urgencia.

Sin embargo, lo normal es que se pueda prevenir, mejorando los hábitos y garantizando el planteamiento de una dieta adecuada. Si persiste, habría que hacer pruebas diagnósticas más complejas para evaluar el origen.

Ten en cuenta que existen otros condicionantes extradietéticos que pueden estar muy relacionados con la aparición de la impactación alimentaria. Un ejemplo de ellos sería el sobrepeso. Cuando el porcentaje de grasa corporal aumenta, los órganos situados en el interior del cuerpo están presionados; incluido el esófago.



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