¿Qué es la lluvia dorada?

La lluvia dorada es una expresión metafórica utilizada para hablar de una parafilia sexual asociada a la orina. Aunque no es una práctica para todo tipo de público, tiene sus adeptos.
¿Qué es la lluvia dorada?
Isbelia Esther Farías López

Escrito y verificado por la filósofa Isbelia Esther Farías López.

Última actualización: 02 agosto, 2022

La lluvia dorada es la expresión coloquial de lo que se conoce como “urolagnia”. Se trata de una parafilia o fetichismo sexual relacionado con la orina; y aunque puede parecer poco atractivo para muchas personas, es algo habitual y placentero para otras.

Como se sabe, en torno a las relaciones íntimas existen cientos de posturas y también fantasías, con respecto a las cuales se suscitan diferentes sensaciones. Hay quienes se excitan con besos o con otro tipo de juegos. Pero, también están aquellos que se encienden con elementos alternativos, como es la orina en este caso.

A continuación vamos a ir un poco más allá, para entender por qué hay quienes se animan a incorporar esta práctica a su vida sexual, cómo debe hacerse y qué riesgos conlleva.

¿A qué se llama lluvia dorada?

Como hemos señalado, este término representa una forma poética de nombrar a la urolagnia. Aunque en ocasiones también se usa el término urofilia para referirse a esta práctica.

Se trata de una parafilia en la cual se logra el placer orinando o dejándose orinar por el compañero íntimo. Puede ser común en las parejas que practican sexo sadomasoquista, aunque no se limita solo a estas.

La base es el juego de roles. A partir de este, uno de los dos miembros toma un papel dominante y el otro asume una posición sumisa, desde la cual recibe órdenes o, en este caso, la orina del compañero.

Para algunas personas resulta satisfactorio sentir la orina caer por la piel, o por el contrario orinar sobre el rostro o los genitales de su pareja. Aunque, también la persona puede necesitar sentir el olor o el sabor de la orina, ver miccionar a alguien o escuchar el sonido, para alcanzar el orgasmo.

En otros casos se incluye el placer exhibicionista de orinar frente a otros, o su contraparte: ver al compañero orinar. Asimismo, con esta rutina se incorpora, al placer de los encuentros sexuales, esa agradable sensación que se tiene al orinar después de “haberse aguantado” durante un tiempo.

¿Por qué causa placer la lluvia dorada?

En el sexo las alternativas parecen infinitas y es frecuente que uno se sorprenda cuando hay algo nuevo por conocer. De manera particular, la lluvia dorada se interpreta como un acto de liberación con el que satisfacer el deseo erótico y alcanzar el clímax.

De acuerdo con los estudios sobre el tema, puede causar cierta excitación observar cuando otro micciona, ya que se trata de un acto íntimo y privado. De modo que esto generaría más intimidad y compenetración.

En la misma investigación se señala el hecho de que la orina tiene un significado o valor filogenético. De hecho, muchos animales la utilizan para marcar su territorio así como para atraer a la pareja. Entonces, habría aquí un fuerte componente instintivo, ancestral.

Riesgos de la lluvia dorada

Las enfermedades de transmisión sexual no se contagian por la orina, por lo que no existe un peligro mayor con esta práctica. Sin embargo, sí existe la probabilidad de exponerse a bacterias que pueden estar presentes en esta secreción, más aún si el acto implica tragarla.

Por otro lado, pueden producirse reacciones alérgicas a los químicos de la orina en la piel y los ojos. Es oportuno señalar que, en algunos estudios, se hace alusión a lesiones de la piel asociadas a la humedad así como a dermatitis asociadas a la incontinencia urinaria.

Aunque es raro, entre los riesgos de la lluvia dorada se incluye la posibilidad de que una persona con una infección de orina infecte a la otra; especialmente si el líquido se rocía en la boca, los ojos o una herida abierta.

De igual modo, también se corre el riesgo de contraer distintos tipos de hepatitis (infección del hígado), tal y como advierte una investigación, dirigida por un grupo de científicos del Instituto Nacional para el Control de Alimentos y Medicamentos de Pekín (China).

¿Cómo practicar la lluvia dorada?

Como se dijo, las personas que tienen entre sus preferencias la práctica de la lluvia dorada sienten excitación por la orina en sí. También están aquellos que experimentan atracción por la misma e, incluso, hay quienes se atreven a saborearla.

En cualquier caso, es importante elegir de forma adecuada el lugar en el que se hace, ya que este podría quedar mojado. Los menos osados eligen llevarla a cabo al tener sexo en la ducha o en una pileta. De esta manera, el fluido se limpia enseguida con el agua del baño y se evitan situaciones incómodas.

Por su parte, otros prefieren hacerlo en el piso o sobre superficies fáciles de lavar y secar. Aunque hay quienes no resisten los deseos del momento y lo hacen donde quiera que se encuentren.

Lluvia dorada en la ducha.

No obstante, la cama o algunos muebles pueden verse deteriorados si se les somete de forma periódica a este líquido, sin unos mínimos cuidados previos. Incluso, esta humedad puede acarrear la aparición de moho en colchones y almohadas.

Además, el aroma que desprende la orina llega a impregnar la ropa y las estancias, algo con lo que es probable que no todos los invitados se sientan muy cómodos.

Así que tal vez la cuestión resida en saber equilibrar los placeres íntimos con la convivencia. Y si bien nada está prohibido, tampoco quienes se hallen alrededor deben verse afectados por las elecciones sexuales individuales.

Precauciones a tener en cuenta

La lluvia dorada es una práctica tan aceptable como cualquier otra en una relación entre adultos libres. Sin embargo, han de tomarse ciertas precauciones para realizarla de forma segura. Entre estas se tienen:

  • Asegurarse de que ambos cuentan con un buen estado de salud y ser responsables, para evitar exponer o exponerse a riesgos innecesarios.
  • Es preferible llevar a cabo esta práctica en la ducha mientras el agua corre.
  • Evitar beber la orina para disminuir los riesgos y no rociarla sobre heridas abiertas
  • El momento intermedio de la micción contiene menos bacterias que el inicio y el final, por lo que es preferible limitarse a este intervalo.
  • Hacerlo cuando estén sin ropa, para que esta no se impregne de los aromas y que tengan después que lavarla.

En la pareja, todo se basa en acuerdos

Como en todas las relaciones sexuales, y mucho más cuando se trata de cumplir ciertas fantasías eróticas, el consenso es lo primero. Si una persona no está de acuerdo, no va a resultarle agradable que le orinen encima.

Por tanto, es fundamental que ambos miembros se encuentren del todo convencidos de lo que quieren hacer. De lo contrario, es preferible optar por otros juegos, posturas o innovaciones.

Recordemos que uno de los fines prioritarios del sexo es disfrutar y conectar con la pareja. Por ello, si queremos que la intimidad sea una experiencia positiva e intensa, la aventura consistirá en buscar y satisfacer aquellas inquietudes y deseos que los dos comparten.

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