Micoplasma genital: causas, síntomas y tratamiento

10 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto
El micoplasma genital es una bacteria descubierta hace poco tiempo, pero que es importante conocerla para saber cómo prevenir la infección que causa.

Puede que no hayas oído hablar del micoplasma genital; ya que se trata de un nombre técnico y científico porque pertenece a una bacteria.

Aunque algunas de ellas son más conocidas por la mayor difusión que han tenido. El micoplasma genital, en cambio, es reciente en su descubrimiento. ¿Qué es?  ¿Cuáles son sus síntomas? A continuación, te damos la información al detalle.

¿Qué es el micoplasma genital?

Se conoce desde 1981, una vez que fue identificado como bacteria en dos pacientes que padecían una enfermedad llamada uretritis, y que no estaba causada por el germen más frecuente que las produce: el gonococo.

De todas formas, no se confirma con seguridad que se trata de una bacteria causante de enfermedades de transmisión sexual hasta años posteriores por medio de estudios científicos. Podría decirse que el estudio publicado en 2015 en la Revista Internacional de Epidemiología es la confirmación de ello.

Imagen microscópica del Micoplasma Genital
El micoplasma genital es una infección de transmisión sexual que se origina por una bacteria que pertenece a una familia de las llamadas “Micoplasma”.

En sí, el micoplasma genital es una bacteria que pertenece a una familia de bacterias llamadas “Micoplasma”. En esa familia, también cabe mencionar al Micoplasma pneumoniae y al Micoplasma hominis. Es la bacteria más pequeña que puede vivir de forma independiente, y la segunda más pequeña de las conocidas por el ser humano hasta hoy.

Se comporta como un parásito en las células humanas; habitando células del aparato respiratorio y del aparato reproductor. Por ello, es difícil diagnosticar su infección; ya que no aparece en los microscopios convencionales para pruebas diagnósticas, y cultivarla requiere de laboratorios especializados.

Las causas del micoplasma genital

Dentro de esta familia de micoplasmas, el micoplasma genital es el que se encuentra en las células del aparato reproductor del ser humano; por lo que se puede considerar una enfermedad de transmisión sexual (ETS).

Por lo tanto, se entiende que el contagio se vincula a prácticas y relaciones sexuales donde un ser humano que es portador de la bacteria lo transmite a otro. A través de los fluidos intercambiados en relaciones vaginales, anales u orales, la bacteria puede pasar de un huésped a otro.

Esto, por supuesto, sucede si se dan dos condiciones: que uno de los participantes en la relación sexual esté infectado con micoplasma genital, y que no se estén utilizando durante la relación los mecanismos de protección adecuada (como un preservativo, por ejemplo).

El preservativo es el método más eficaz para prevenir el micoplasma genital
El preservativo es el método más eficaz a la hora de prevenir esta infección. Quienes no lo usan al mantener relaciones sexuales tienen mayor riesgo de contagio.

Ciertas personas tendrán más riesgo de contraer la infección que otras (aquellas que no utilicen preservativos en sus relaciones sexuales). En esta línea, también aquellas que utilizan juguetes sexuales en sus encuentros y no toman las medidas higiénicas básicas al usarlos.

Descubre: Enfermedades de transmisión sexual (ETS), ¿de qué estamos hablando?

Síntomas de la infección por micoplasma genital

El micoplasma tiende a ocultarse por su naturaleza pequeña y su condición de parásito. De hecho, es posible que la persona infectada no tenga síntomas al principio.

En general, la bacteria tarda entre 1 a 3 semanas desde que ingresa al organismo para manifestarse. Asimismo, hay que diferenciar los síntomas que aparecen en el varón de aquellos que aparecen en la mujer.

En el varón, la presentación más común es la enfermedad denominada “uretritis”. Es decir, existe una inflamación en la uretra (conducto que lleva la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo).

Él puede sentir:

  • Ardor al orinar y hasta dolor.
  • Picazón.
  • Secreciones a través de la uretra hacia el exterior, de aspecto distinto a la orina.

Por otra parte, en la mujer, la presentación más común es la “cervicitis”. O sea, una inflamación del cuello uterino.

Ella puede sentir:

  • Picazón vaginal.
  • Dolores en la zona pélvica.
  • Sangrado durante las relaciones sexuales.
  • Aumento del flujo vaginal con cambios en el olor.
  • Molestias al orinar.

Estudios científicos recientes estuvieron asociando la infección por micoplasma genital con infertilidad, en caso de no haber sido tratada a tiempo. Y, tal y como indican varios investigadores del St Mary’s Hospital, en las mujeres embarazadas puede adelantar el trabajo de parto o provocar un aborto espontáneo.

No dejes de leer: Síntomas de una ETS que necesitan revisión

Tratamiento para el micoplasma

Según el Departamento de Microbiología Médica de la India, el diagnóstico certero de infección por micoplasma genital es difícil y  puede no estar disponible. Por esta razón, los protocolos médicos indican la realización de un tratamiento empírico a los pacientes con síntomas de enfermedades de transmisión sexual.

En otras palabras, se deben prescribir antibióticos antes de las pruebas diagnósticas confirmatorias con medicamentos que ya se han probado que son capaces de eliminar a los patógenos más frecuentes de las ETS.

Una persona con los síntomas que te hemos enumerado, es posible que reciba antibióticos de dos variedades diferentes en un esquema de tratamiento que puede ser de una única dosis o de hasta siete días. Si los síntomas persistiesen luego de este tratamiento empírico, el médico indicará una segunda ronda de antibióticos con fármacos de distinto espectro.

Además de los antibióticos, es parte fundamental la suspensión de las relaciones sexuales hasta confirmar la erradicación de la infección. Asimismo, el tratamiento debe hacerse en conjunto de la o las parejas sexuales de quien se encuentre infectado para evitar la reinfección.

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