¿Qué es el movimiento ecosexual y cómo se caracteriza?

El movimiento ecosexual va más allá de la relación con el cuerpo. Promueve el activismo y la comunión con la naturaleza. Conoce en qué consiste esta tendencia.
¿Qué es el movimiento ecosexual y cómo se caracteriza?
Elena Sanz

Revisado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz el 23 agosto, 2021.

Escrito por Luz Marina Carpio Hernández, 23 agosto, 2021

Última actualización: 23 agosto, 2021

La ecosexualidad o movimiento ecosexual defiende el activismo, el arte, lo natural, la sanación y el placer. No está ligado propiamente a la relación sexual, sino que apunta a lo sensorial.

El olor a agua de rosas, el contacto de los pies con las olas, los rayos del sol bañando la piel y otras sensaciones simples cargan de erotismo esta tendencia en la que la Madre Tierra se transforma en Amante Tierra.

Desde hace unos años, el término ecosexual se usa para referirse a quienes salen con otras personas cuyos intereses son similares en cuanto a prácticas y creencias ambientales. Hoy la corriente se expande.

¿Qué es la ecosexualidad?

Existen múltiples formas de definir el movimiento. Algunos consideran que es una identidad sexual, mientras que otros lo ven como el modo correcto de llamar al activismo ambiental. Asimismo, están quienes entienden la ecosexualidad como obtener placer al estar conectados con la naturaleza.

El concepto deriva de la contracción de ecología y de sexualidad. De acuerdo con sus practicantes, el fundamento es tratar a la naturaleza como amante. Y si hay una pareja humana, que comulgue con el mismo estilo de vida: respetar el medio ambiente y que las condiciones de los encuentros amorosos no perjudiquen el entorno.

Objetivos del movimiento ecosexual

Una de las apreciaciones de la ecosexualidad es la celebración colectiva de técnicas emotivas, sensuales y experimentales que narren las relaciones humanas y con la Tierra. Son 3 los objetivos vinculados al movimiento:

  • Transformación de la relación entre los humanos y la Tierra, para que ambos consigan el máximo provecho.
  • Promoción ampliada de la sexualidad, entendiendo el sexo como la ecología que trasciende al cuerpo físico.
  • Cambio a un movimiento ambiental diverso, divertido y atractivo, con el fin de llamar la atención de grupos marginados, para que se desenvuelvan en temas ecológicos.
Concepto de cuidado del medio ambiente.
El rol del cuidado del medio ambiente es central en el movimiento ecosexual, trascendiendo a las meras relaciones corporales.


Historia del movimiento ecosexual

A finales de 1990, hablar de ecosexuales era identificar a gente que tenía citas virtuales con personas que compartían sus mismas creencias ambientales. En 2008, el movimiento ecosexual sentó sus primeras bases de la mano de las artistas estadounidenses Annie Sprinkle y Elizabeth Stephens. Tres años después oficializaron la corriente con la redacción de un manifiesto de propósitos y la celebración de una boda simbólica con la Tierra.

Como sus creadoras, los seguidores de la tendencia prefieren matrimonios metafóricos con el cielo, el mar, el sol o cualquier otro elemento natural. Las ceremonias cuentan con invitados, hay música, baile, poesía y arte.

¿Cómo se expresa la ecosexualidad?

Un artículo publicado en Angelaki-Revista de Humanidades Teóricas alude a la ecosexualidad como el surgimiento de la naturaleza erótica. Es así como aparecen varias formas de expresar lo ecosexual.

Afectos a la corriente consideran que el uso de juguetes sexuales biodegradables es un modo de practicar la ecosexualidad. Más allá van quienes experimentan con elementos naturales que les provocan sensaciones orgásmicas.

Por ejemplo, apreciar cuando rompen las olas, caminar sobre hierba fresca, bañarse desnudos en el mar o el río y abrazar árboles son algunas vivencias del ecosexo. La degustación de flores, no solo en campos y jardines, sino también en platos de restaurantes, potencia los sentidos y conecta con la Amante Tierra.

¿Más experiencias ecosexuales? Abrir frutas, disfrutar su aroma, masajearlas con los dedos, frotarlas sobre el cuerpo o saborearlas. Como ya se mencionó, el movimiento ecosexual no se trata exclusivamente de consumar relaciones íntimas.



Ecosexualidad en casa

El sexo ecológico también se consuma dentro del hogar. ¿Cómo? Es posible fusionar la ecología con la pasión a través de actos que contribuyan con la conservación del planeta:

  • Ducharse en pareja: además de encender la llama, ahorrarán agua. Ceroplástico.org agrega que bañarse juntos disminuye el estrés, eleva el deseo sexual y genera confianza.
  • Regalarse detalles reciclados: con material de desecho armas cajas para guardar lo que desees. La reutilización de elementos es una forma de promover la conservación del ecosistema y decirle a la Tierra cuánto la amas.
  • Apagar las luces: una acción tan sencilla como aprovechar la luz natural va de la mano con el ecosexo. Además, contrarresta el cambio climático. Prueba ambientando con velas de parafina o luces de bajo consumo.
  • Catar afrodisíacos: chocolate, ginseng, ginko biloba o maka son excelentes ingredientes que aporta la naturaleza para avivar el deseo en la pareja.
Ducha en pareja.
Ducharse juntos es una manera de ahorrar agua y disfrutar el momento con pasión.

Un movimiento inclusivo

La ecosexualidad es inspiracional e inclusiva. Participan personas sin limitar su identidad sexual, es decir, heterosexuales, homosexuales, bisexuales, trans y más.

Es tal apreciación la que da el toque diverso al movimiento. De hecho, el quinto objetivo del Manifiesto Ecosexual puntualiza la intención de ser polimorfos y amorosos, así como resalta la ecosexualidad como identidad primaria.

Los impulsores del sexo ecológico destacan que el secreto de la satisfacción está en gozar los estímulos naturales. Hay que aprovechar al máximo los 5 sentidos, independientemente de si tienes o no compañía.

Te podría interesar...
Consejos para disfrutar de una sexualidad plena y satisfactoria
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
Consejos para disfrutar de una sexualidad plena y satisfactoria

La sexualidad plena y satisfactoria puede parecer sencilla de lograr, pero para ello es preciso tener algunos factores en cuenta.