Por qué hay parejas que discuten mucho y siguen juntos

Sí, hay parejas que discuten mucho, pero siguen juntos. ¿Cómo es posible esto? ¡Sigue leyendo para entender el por qué!
Por qué hay parejas que discuten mucho y siguen juntos
Bernardo Peña

Revisado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña.

Escrito por Yamila Papa Pintor

Última actualización: 09 abril, 2022

¿Por qué hay parejas que discuten mucho? Las peleas en una relación suelen ser algo rutinario y que a muchos se les presenta en su día a día. Si bien en algunos casos la disputa queda entre dos, en otros se hacen partícipes a quienes los rodean.

Suele llamar la atención aquellas parejas que discuten mucho pero que siguen juntos, pese a todo. ¿A qué se debe? ¿Cómo mantienen una relación basada en la disputa constante? En este artículo te lo contamos.

¿Por qué discuten las parejas?

Esta es la primera pregunta que se debe responder antes de entender por qué hay parejas que discuten mucho, pero que siguen juntas. Aunque hay distintos tipos de relaciones y no existen dos iguales; a su vez, los temas generadores de peleas puedan ser diversos.

En este sentido, los principales motivos de disputa son:

1. Dinero

Las parejas que discuten mucho pueden hacerlo por dinero.
Los problemas económicos pueden llegar a influir de forma negativa en el día a día de una relación.

No importa cuánto se tenga o cuánto se gaste, el dinero suele ser uno de los responsables de las peleas en una relación. La raíz del conflicto por motivos financieros suele estar basada en las prioridades que cada uno tiene con respecto a gastos.

En este orden de ideas, el Consejo Nacional de Relaciones Familiares explica que los problemas económicos son capaces de generar estrés y susceptibilidades que aumentan las discusiones. Por eso, lo mejor es asumir que en una relación debes ser generoso y aprender a compartir con la pareja.

2. Celos, uno de los motivos por el cual las parejas discuten mucho

Las personas celosas pueden crear una situación poco agradable en cualquier momento o lugar, sin importar donde estén. Este motivo de pelea entre las parejas es bastante común.

Según el investigador Jorge Humberto Vanegas Osorio los celos suponen control hacia el otro miembro. Y es difícil aceptar o acomodarse a una persona que llega a ser muy posesiva.

Hay que ser conscientes de una cosa: nadie debe controlar ni sentir celos por el hecho de que la pareja quiera relacionarse con otros, o explorar nuevos ambientes sociales.

Si en una pareja los celos son el principal motivo de discusión, deberías replantearte seguir con esa persona, porque puede llegar a afectarte. Pueden intentar superar este problema juntos; lo mejor es acudir a terapia para dar con una solución efectiva, si se quiere continuar con la relación.

3. Hijos

Las parejas que discuten mucho suelen tener hijos afectados.
Si bien las responsabilidades con los niños puede traer problemas, las peleas también pueden influir de forma negativa en su crecimiento.

La crianza, el cuidado, la educación, la alimentación y el futuro de los hijos también llevan a desacuerdos. Si tienen niños, quizás entiendas que hay puntos de vista diversos con respecto a la crianza, ya que venimos de hogares distintos. Y esto da a lugar a alguna que otra disputa.

No obstante, lo más importante es que ambos funcionen como un equipo a la hora de criar a un hijo. Este es un motivo por que las parejas discuten mucho, pero siguen juntos también por la misma causa: por los hijos.

4. Futuro

Los planes como pareja, ya sea del próximo fin de semana o para dentro de unos años, pueden ocasionar disputas. Las vacaciones, la boda o las mudanzas son temas conflictivos en más de una relación.

Pero, para acabar con las peleas sobre este tema, te aconsejamos que al planear un viaje intentes disfrutar del proceso y lo veas como algo divertido.

En el caso de que pensar en el futuro vaya más allá de unas simples vacaciones, tómatelo con calma, ya que lo más importante es el presente. Lo que estás viviendo en el día de hoy. Además, tomar decisiones sobre el futuro es algo que ya llegará.

Visita este artículo: ¿Tu relación tiene futuro?

5. Tareas domésticas

Hasta hace unas décadas, las mujeres eran las que solían encargarse ellas solas de hacer la casa. Este hecho aún sigue ocurriendo pero, por fortuna, cada vez son más las parejas que se dividen el trabajo de las tareas domésticas.

De esta forma, la sociedad avanza para acabar con los roles de género impuestos sobre la mujer. Ahora que esto parece que por fin ha cambiado, hay ocasiones en las que las tareas del hogar suponen un conflicto.

Una investigación realizada por la Sociedad para el Estudio Psicológico de Asuntos Sociales sugiere que lo mejor es que funcionen como un equipo y consigan hacer de la limpieza algo divertido. Así que cada quien tome un trapeador y pongan algo de música.

Discuten mucho pero siguen juntos. ¿Por qué?

Las personas a veces se enfrentan a situaciones desagradables. En los momentos de incertidumbre, frustración, ira o miedo, es cuando aparecen las discusiones. En el caso puntual de las relaciones de pareja, las peleas se pueden desencadenar cuando alguien piensa que el rumbo se está perdiendo.

También aparecen cuando hay que enfrentarse a lo desconocido, a algo nuevo o diferente. Las parejas discuten para asumir el control y no estar inermes frente a las amenazas. Lo peor que podría ocurrir es que, ante una situación adversa, a ambos los ganara la indiferencia.

Sin embargo, mientras se busca que la relación no fracase, es cuando más peleas hay. Entonces, los conflictos también sirven para que las cosas no empeoren.

Sí, así como lo lees: con las discusiones se evita perder el control de la situación, se puede llegar a acuerdos, se restablece el equilibrio y se resuelven a veces las cosas.

Básicamente, podría responderse que las peleas de pareja pueden ser un mal necesario. Son como una tempestad. Pero también la relación sobrevive a las tempestades cuando tienen un puerto seguro a donde llegar.

Pelear desde el diálogo y el respeto

No obstante todo lo anterior, hay que tener cuidado de discutir ‘por deporte’ o que las disputas aumenten de intensidad y frecuencia, ya que esto suele ser una de las causas que dañan la relación y llega a ser peligroso.

Un estudio publicado en 2013 por la Revista de Psicología Familiar declara que está bien no coincidir en todo y que se puede discrepar en algunas ocasiones. Pero siempre que las discusiones no se vuelvan constantes y ninguno de los dos quiera dominar al otro, o incluso sentir el deseo de agredir a la otra persona verbal o físicamente.

Las mejores peleas son aquellas que se hacen desde el respeto y con el objetivo de llegar a una decisión en común. Sin maldad y sin cualquier otro tipo de motivación más que la de consensuar entre ambos un tema en concreto.

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