Velaterapia: proceso, beneficios y efectos secundarios

La industria capilar nos sorprende cada vez con nuevos y más tratamientos, como la velaterapia, una alternativa para despedirse de las puntas abiertas. Tiene beneficios y riesgos que debes conocer.

El cuidado del cabello es una preocupación que ha existido desde siempre. Por fortuna, la industria capilar tiene a nuestro alcance tratamientos para todos los gustos y situaciones. Uno de ellos es la velaterapia. Se ha convertido en una alternativa para solucionar las puntas abiertas que pueden afectar la cabellera.

Muchas personas suelen cortar el cabello, sin importar la altura, para deshacerse de una vez por todas de este problema. Aunque útil y definitiva, no es una alternativa para aquellas mujeres que gozan de tener su pelo largo.

En este caso, es normal acudir a tratamientos como mascarillas, cremas, óleos o repolarizaciones. Pero en casos extremos estos no suelen ser suficientes.

Para esas mujeres que no quieren renunciar al largor de su cabello, pero sí desean eliminar las puntas abiertas, llega esta técnica brasileña. Sigue leyendo y descubre de qué se trata y cómo puedes realizártela.

¿Qué es la velaterapia?

Como ya lo mencionamos, es una de las alternativas más radicales para eliminar las puntas abiertas. Aunque hay quienes señalan que esta moda la impuso la antigua faraona Cleopatra, en los tiempos modernos se popularizó en Brasil.

Como su nombre lo sugiere, involucra el uso de una vela, es decir, de fuego. Se le conoce también como quema de velas, cabello de fuego o, en inglés, hair burning.

En esta técnica se queman las puntas abiertas del cabello. El calor y el proceso al que se somete el pelo expone las partes más dañadas y se facilita su eliminación. ¿Suena fácil verdad? Solo colocar las puntas al fuego. Pero en realidad no es tan así en la práctica.

Velaterapia para puntas abiertas.
Pensada como una técnica para las puntas abiertas, la velaterapia proviene de Brasil y cada vez tiene más estilistas que la practican.

¿Cómo se realiza?

El proceso de aplicación es sencillo a simple vista. Puede realizarse un lavado previo o no; eso depende del estilista y los deseos de la persona. A continuación describimos los pasos:

  1. División del cabello: para hacer un mejor manejo del cabello es normal que se divida en cuatro o más secciones. De cada una se tomarán pequeños mechones, los que se deben retorcer con fuerza para que las puntas dañadas sobresalgan.
  2. ¡Fuego!: una vez esté expuesto el daño, el estilista procederá a pasar la vela para quemarlo. Requiere destreza para quemar solo la parte dañada y cerrar la cutícula de las hebras.
  3. Recuperación: luego de aplicar la velaterapia en cada uno de los mechones será necesario algún tratamiento extra que nutra las hebras y las ayude a recuperarse. Puede usarse el aceite de macadamia, por ejemplo.
  4. Limpieza: al finalizar el procedimiento capilar se debe lavar la cabellera por completo y aplicar otro tipo de tratamiento para potencializar los resultados.
  5. Evaluación: la velaterapia finaliza con el aclarado y secado del cabello para verificar los resultados. Esto se hace observando las puntas.

¿Cuáles son sus efectos?

Como lo mencionamos antes, el calor al que se someten las hebras capilares elimina el daño y sella las puntas, evitando que siga subiendo y afectando cada vez más pelo. Al finalizar, siempre y cuando se haga con el mayor profesionalismo, la cabellera lucirá brillante y sana.

Riesgos y efectos secundarios de la velaterapia

Claro que no todo podría ser perfecto. Esta técnica incluye riesgos y efectos secundarios que debes considerar.

Es importante señalar que no hay evidencia científica que confirme que la velaterapia es mejor que otros tratamientos para eliminar las puntas abiertas. Debe realizarse por un experto. Por más destrezas que tengas, no intentes hacer esto en casa.

Puedes poner en riesgo tu cabello al quemarlo de forma inadecuada. Incluso puedes exponerte a quemaduras en el cuero cabelludo u otras partes del cuerpo si el fuego se sale de control. De otro lado, una mala praxis ocasiona el efecto contrario y el calor llevaría a más puntas dañadas.

Existen otras opciones

Si prefieres intentar otras opciones para reparar tus puntas abiertas, antes de hacer la velaterapia, te contamos cuáles existen:

  • Champú solo en tus raíces: a la par, en las puntas aplica una cantidad considerable de acondicionador. Déjalo actuar mientras bañas el resto del cuerpo. Esto contribuye a mantener la hidratación.
  • Evitar la resequedad: programa el lavado del cabello cada dos días. Según estudios, una de las principales causas de las puntas abiertas es la frecuencia excesiva de agua en el cuero cabelludo.
  • Productos, aceites y mascarillas naturales: si tienes un tipo de cabello muy reseco, puede que haya una mayor predisposición a que se presenten puntas abiertas; así lo establecen investigaciones.
  • Evitar el uso de utensilios de calor, como planchas y secadores: de hacerlo, usa protección y otros suplementos que ayuden al cabello a recuperarse de esta exposición.
Plancha para el cabello.
El calor de las planchas para el cabello favorece la aparición de puntas abiertas, así que no abuses del aparato.

¿Te animas a realizarte la velaterapia?

Después de conocer los beneficios, riesgos y efectos secundarios, ¿te animas a hacerte la velaterapia? Es una decisión que debes pensar muy bien.

Recuerda que parte de la solución para las puntas abiertas es la prevención. Una vez las identifiques, actúa para evitar que el daño continúe.

También deberás aprender a identificar cuándo los tratamientos no están siendo efectivos. En ese caso, tendrás que acudir a la velaterapia o al corte de cabello.

  • Garrote, A., Bonet,R. Alteraciones del cabello y del cuero cabelludo. Cosmética capilar de tratamiento. Offarm. VOL 27 NÚM 3 MARZO 2008. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-alteraciones-del-cabello-del-cuero-13116881
  • Cuidados estéticos para el embellecimiento capilar. Revista digital para profesionales de la enseñanza. 2010. Disponible en: https://www.feandalucia.ccoo.es/docu/p5sd7616.pdf