5 consejos para evitar el dolor usando la postura del perrito

25 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la filósofa y sexóloga Isbelia Esther Farías López
La postura puede ser una de las posiciones más placenteras a la hora del sexo. Sin embargo, es importante aprender ciertos trucos para que el dolor no aparezca. Te contamos cuáles son.

La postura del perrito es una de las más eróticas y fáciles de realizar. En esta, un integrante de la pareja marca el ritmo del acto sexual, mientras que el otro se deja llevar y se entrega a la pasión. Además, se tiene la posibilidad de acariciar todo el cuerpo del compañero.

La penetración es directa y profunda, lo que la hace muy placentera. No obstante, este también puede ser un motivo para sentir dolor. Por eso, en esta oportunidad, te damos 5 consejos para que realices este posición de la manera correcta y disfrutes el momento. ¡Conócelos!

5 consejos para tomar la postura del perrito sin dolor

Además de permitir que la penetración se haga con mayor intensidad, el perrito favorece las caricias en todo el cuerpo y la estimulación del clítoris. Para convertir esta posición en una verdadera fuente de placer y evitar el dolor,  intenta poner en práctica estos simples pasos que detallamos a continuación.

1. Identificar la zona del dolor

¿El sexo anal duele?

Lo primero que se debe tener claro es el lugar dónde se produce la molestia. Esto es muy fácil de distinguir por la sensación y la zona, ya que el dolor puede producirse por el roce del pene. La otra alternativa es que la profundidad de la penetración esté ejerciendo presión en algún punto.

En este último caso, lo mejor será bajar el ritmo y la intensidad de la penetración. Así, se podrá establecer el límite de profundidad y el acto será mucho más placentero para ambos. ¡Anímate a descubrir la mejor manera de experimentar!

Quizá te interese: Descubre 7 posturas para lograr una penetración profunda

2. Utilizar lubricantes

Si ya identificaste que la molestia se produce por el roce, la mejor opción es usar un lubricante. Elige el que más te guste a ti y a tu pareja y aplícalo antes del coito para reducir al mínimo las molestias. El pene pasará con mayor facilidad, deslizándose suavemente, y las fricción que genere se convertirá en un estimulante muscular muy excitante.

Si, por el contrario, han descubierto que el dolor se debe a la profundidad que alcanza el miembro masculino, lo mejor es evitar estos productos, ya que hará que la situación empeore y, tal vez, termine doliendo aún más.

3. Buscar alternativas a la postura del perrito

Postura del perrito para practicar sexo anal.

La posición que se toma y la dirección en la que ingresa el miembro del hombre son muy relevantes en la generación de sensaciones. Bajar o subir la espalda hace que todo el proceso sexual se modifique. Por eso, lo mejor es probar diversos ángulos hasta encontrar el más cómodo para ambos. Una forma muy sencilla y divertida de terminar con el dolor.

4. Lento y suave

Es válido pedirle a tu pareja que introduzca suavemente su pene al momento de iniciar la relación sexual. El ritmo y la fuerza estarán bajo control del que esté detrás, así que deberá ser gentil y prestar atención a cómo se vaya sintiendo la otra persona.

En este caso, lo más conveniente es la comunicación; avísale si te duele o si te gusta, para que así los dos estén al tanto del nivel de comodidad del otro. Tu pareja agradecerá que le informes las cosas, ya que así sabrá cómo puede colaborar y hacer lo que le pides para disfrutar juntos y para no tener que abandonar la postura del perrito.

Ver también: Mejores posturas para el sexo anal

5. Nivelar los genitales de ambos

Si están a distinta altura, tal vez, esté presionando otros órganos en el coito y resulte verdaderamente doloroso. Utilizar elementos como almohadas para ponerse a la misma altura es una solución. Otra opción es que alguno esté en la cama y su compañero en el piso.

Disfruta la postura del perrito: relájate y déjate llevar

Si no logras relajarte, es probable que los músculos se pongan tensos y, por lo tanto, la penetración duela. Para combatir esto, procura dejar la tensión a un lado; disfruta y déjate llevar por lo bueno del momento. Esto hará que tu mente no sabotee el encuentro y esta vez puedas experimentar sexo placentero.

Por supuesto, la comunicación con tu pareja es fundamental. Hazle saber qué te incomoda, qué te gusta y cómo puede ayudarte a disfrutar más del momento. Por tu parte, escucha lo que tenga que decir y busca llegar a un lugar común en el que ambos estén cómodos.

En caso de intentar la postura y experimentar dolor, lo más recomendable es detenerse y cambiar de posición. En definitiva, la confianza es muy importante en la vida de pareja e, incluso, en las prácticas sexuales. Conversar sobre estos temas abiertamente puede mejorar de forma significativa el sexo. Ser sinceros acerca de sus ideas y preferencias los llevará al éxito en la cama. Así que no duden

  • Payne, K. A., Binik, Y. M., Amsel, R., & Khalifé, S. (2005). When sex hurts, anxiety and fear orient attention towards pain. European Journal of Pain9(4), 427–436. https://doi.org/10.1016/j.ejpain.2004.10.003
  • Kontula O, Miettinen A. Determinants of female sexual orgasms. Socioaffect Neurosci Psychol. 2016;6:31624. Published 2016 Oct 25. doi:10.3402/snp.v6.31624