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¿Qué es la alcohorexia?

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La alcohorexia es un término popular que suele dar lugar a malentendidos. Te enseñamos en las próximas líneas qué es y cuáles son sus consecuencias.
¿Qué es la alcohorexia?
Diego Pereira

Revisado y aprobado por el médico Diego Pereira

Última actualización: 25 mayo, 2023

Las conductas o hábitos poco saludables continuamente dan origen a términos que no siempre están recogidos en la literatura médica. Tal es el caso de la alcohorexia, un concepto que también se suele catalogar como drunkorexia. Dado que no es una categoría médica, entender a qué hace referencia puede ser muy confuso. Hoy te hablamos de sus características o los riesgos de la práctica.

En efecto, los expertos no dejan de señalar los problemas que existen en torno a la definición de este comportamiento. Es por esto que proponen algunos como alcoholimia y piden que se realicen más investigaciones sobre sus causas y consecuencias. Aunque hasta cierto punto es un hábito desconocido, también es justo decir que conocemos algunas de sus ideas claves.

Características de la alcohorexia

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Para que exista la alcohorexia, es necesario que exista un trastorno de la alimentación ya establecido, además del consumo exagerado de alcohol.

En términos generales, los investigadores definen a la alcohorexia como ‘la combinación de hábitos alimenticios poco saludables con el exceso de consumo de alcohol’. Aluden por tanto a trastornos de la alimentación como lo son la bulimia o la anorexia que se compaginan con una ingesta descontrolada de bebidas alcohólicas.

Podemos decir que la alcohorexia es la unión del trastorno por consumo de alcohol y los trastornos de la alimentación. A pesar de que hace referencia a dos categorías bien estudiadas dentro de la literatura médica, de manera formal no se recoge el término dentro de los manuales de diagnóstico. La alcohorexia es así un concepto informal.

Se trata de un comportamiento muy frecuente entre los jóvenes, aunque por supuesto también se puede dar en los adultos. De acuerdo con la evidencia, las mujeres son más propensas a desarrollarla y a menudo quienes así lo hacen ignoran por completo los peligros a los cuales se exponen.

Existen indicios sólidos de que la drunkorexia es más común en personas que hacen actividad física y quienes tienen un historial de control de peso al comer. Las motivaciones son muy variadas, pero en general podemos sintetizarlas en las siguientes:

  • Contrarrestar el balance calórico del consumo de alcohol limitando la ingesta de comida previamente.
  • Aumentar las reacciones que genera la ingesta de bebidas alcohólicas en el organismo (embriagarse más rápido).
  • Bajar de peso al término que se expone a conductas desinhibidas tras el consumo de alcohol.
  • Cumplir con los estándares de la sociedad en cuanto al concepto de belleza.
  • Dar más espacio al estómago para poder ingerir una cantidad superior de bebidas alcohólicas.

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No existe una motivación general de por qué las personas incurren en comportamientos de este tipo. Algunos lo hacen para mantener su peso, otros para perderlo y hay quienes optan por él para potenciar la sensación de embriaguez. En todo caso, es muy frecuente que la alcohorexia esté relacionada con la bulimia y la anorexia.

Riesgos de la alcohorexia

Un comportamiento típico de alguien que desarrolla alcohorexia consiste en limitar la ingesta de alimentos antes o después de beber alcohol. Esto se hace para compensar el aporte calórico de las bebidas o para potenciar el efecto de estas. Como es natural, sus riesgos no pasan desapercibidos en el organismo. Te apuntamos cuáles son los más importantes:

  • Deficiencia de nutrientes: cuando se restringe el consumo de alimentos se restringe también el acceso a nutrientes esenciales para el organismo. Cuando el cuerpo metaboliza alcohol, demanda un mayor número de estos. Ambos aspectos se traducen en una deficiencia nutricional.
  • Mayor riesgo de intoxicación: El etanol se metaboliza más rápido cuando se ingiere con el estómago vacío. Esto implica un mayor riesgo de intoxicación, ya que solo es necesario un par de bebidas para que una persona se embriague. En caso de un descontrol, la persona se expone a lesiones físicas como el daño cerebral.
  • Aumento de comportamientos peligrosos: dado que los efectos del alcohol se asimilan más rápido con una menor cantidad de bebidas, las personas también se exponen a comportamientos sociales peligrosos. Su exceso puede limitar la toma de decisiones y favorecer actividades como el consumo de drogas, sexo sin protección o conductas que ponen en riesgo la vida.
  • Impide la recuperación muscular: no lo hemos mencionado hasta ahora, pero algunas personas acostumbran hacer ejercicio antes de beber alcohol para compensar la carga calórica. Durante su metabolización se inhibe la síntesis de proteínas y se ralentiza la reparación muscular. Esto tiene consecuencias negativas en la recuperación de los músculos.

En caso de que sea un comportamiento común a todo esto, hay que añadir también el impacto psicológico. Por ejemplo, depresión, baja autoestima, ansiedad, ataques de pánico y demás. Lo que en principio para muchos es una práctica saludable o divertida, en la práctica se convierte en un hábito nocivo con múltiples consecuencias desfavorables.

Tratamiento para la alcohorexia

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La terapia psicológica o psiquiátrica puede resultar ser de gran ayuda en los pacientes con alcohorexia.

Dado que no es un trastorno aceptado desde el punto de vista médico, no existe un tratamiento estándar para la alcohorexia. A pesar de ello, y como ya hemos expuesto, podemos entender la drunkorexia como la unión de dos condiciones bien diferenciadas: el trastorno por consumo de alcohol y los trastornos de la alimentación.

Por tanto, se pueden abordar estos trastornos por separado, lo que a su vez permitirá contrarrestar esta práctica. Considerando que es más frecuente en los jóvenes, es muy importante que estos estén al tanto de sus consecuencias. Incluso si solo se hace una vez, no hay nada que garantice un control total de la situación o que no se convierta en un hábito recurrente.

La participación de un profesional de la psicología puede ser de gran ayuda en el proceso, de manera que nunca se debe cerrar las puertas a uno de ellos. Para algunos pueden ser útiles los grupos de apoyo para personas que abusan del consumo de alcohol o que tienen prácticas alimenticias poco saludables.

La alcohorexia es un problema real. Afecta a millones de jóvenes en todo el mundo y se asocia con complicaciones en el estado de salud que pueden comprometer la integridad de forma severa. Estar atento a sus síntomas es muy importante para evitar que se convierta en un patrón de comportamiento normalizado socialmente.


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