Bolas chinas: para qué sirven y cómo disfrutar de sus beneficios

Las bolas chinas esconden más que su verdadero origen. Aprende qué son, cómo usarlas y los beneficios que acarrean para la salud sexual.
Bolas chinas: para qué sirven y cómo disfrutar de sus beneficios
Isbelia Esther Farías López

Escrito y verificado por la filósofa Isbelia Esther Farías López el 10 abril, 2021.

Última actualización: 10 abril, 2021

Hoy te hablaremos de las bolas chinas: para qué sirven y cómo disfrutar de sus beneficios. Sin duda, una herramienta tradicional que permite a algunas mujeres ejercitar y fortalecer el suelo pélvico, además de aumentar la intensidad de los orgasmos de forma satisfactoria.

Eso sí, deben usarse con previa autorización médica para vigilar la evolución y evitar posibles complicaciones. A continuación, te informamos al detalle.

El origen y la historia de las bolas chinas

Caja con bolas de Kegel

También llamadas bolas de geisha o Ben Wa, las bolas chinas tienen una historia variada según la localización. Se trata de uno de los juguetes sexuales con más antigüedad y, contrario a lo que deja creer su nombre, no tienen su origen en China, sino en Japón (como bien corrobora el siguiente estudio publicado en 2014 por la Revista Enfermería y Humanidades).

Una de las leyendas sobre sus orígenes habla de que se crearon para satisfacer las necesidades sexuales del emperador de la época feudal. Se cree que con ellas se les preparaba a las concubinas antes de tener sexo para no esperar a que la vagina lubricara.

Pero no solo la usaban las concubinas, sino también las geishas, quienes eran las encargadas entretener las reuniones exclusivas. Esta sería la razón por las que se les conoce también como “bolas de geisha”.

¿Para qué sirven y cómo disfrutarlas?

Las bolas chinas constituyen un mecanismo formado por dos bolas ligeras unidas por un cordón y contienen otras pequeñas bolas en su interior. La mujer las introduce en su vagina detrás del músculo pubocoxígeo, justo donde se colocan los tampones.

Los expertos en el campo sexual las consideran pequeños juguetes sexuales. Se cree que, en tiempos anteriores, las mujeres las utilizaban para alcanzar el orgasmo, pero la verdad es que las bolas chinas no proporcionan placer inmediato.

No se trata de un vibrador, sino de pequeñas pesas que pueden ayudar a fortalecer los músculos del suelo pélvico. Y justo esta fortaleza es lo que puede permitir un mayor deleite sexual porque:

  • Las bolas chinas mejoran la circulación sanguínea de la zona, estimulándola de tal manera que es posible aumentar el nivel de lubricación.
  • Asimismo, suelen emplearse como terapia preventiva o en casos de menopausia, incontinencia urinaria, falta de sensibilidad y disminución de intensidad del orgasmo.

¿Cómo usar las bolas chinas?

Antes de usarlas por primera vez, es importante esterilizar las bolas chinas. Para ello, basta con colocarlas en una olla con agua hirviendo durante unos 10 minutos.

Después de su uso, deberán lavarse con agua y un jabón neutro; cuidando que las manos estén limpias durante el proceso.

  1. Coloca un poco de lubricante en la punta de la primera bola.
  2. Introdúcelas en la vagina en la postura que sea más cómoda, aunque mejor de forma erguida.
  3. Las dos bolas deben quedar detrás del músculo pubocoxígeo.
  4. Recuéstate boca arriba.
  5. Haz movimientos con las piernas como si manejaras bicicleta.

Al ponerte de pie, la gravedad hará que las bolas tiendan a caer y contraerás el músculo de forma inconsciente para evitarlo. De esta manera, ya estarás haciendo pesas con el suelo pélvico.

Si no puedes sostenerlas de pie, podrás hacer ejercicio tumbada en la cama. Boca arriba, tira con una mano del cordel de extracción y con la musculatura trata de impedir que se salgan. Es una especie de pulso que ayudará a fortalecer el músculo hasta que puedan sujetarse.

Asimismo, es recomendable aprovecharlas de forma progresiva: comenzar caminando con ellas durante 15 minutos las dos primeras semanas, y luego pasar a 30 minutos al día unos tres meses.

¿Cuáles elegir?

Bolas chinas que ayudan a cuidar la salud de la mujer.
Existen diferentes modelos de bolas chinas. Por ende, varían en tamaño, color y forma.

Las bolas chinas pueden encontrarse en farmacias y negocios eróticos. También están disponibles en tiendas online y las hay de diferentes tipos dependiendo de su medida y de su peso.

Fabricadas, sobre todo, con silicona médica o hipoalergénica, suelen tener una medida de 35 a 40 milímetros de ancho, mientras que el peso puede ir desde los 28 a los 100 gramos. En general, se identifican como:

  • Pequeñas.
  • Medianas.
  • Grandes.

Lo ideal es ir poco a poco. Puedes optar por las de menos tamaño y peso e ir cambiándolas de forma gradual. En este sentido, es algo parecido a ir al gimnasio: el suelo pélvico necesita hacer pesas para fortalecerse.

Las vibraciones o choques de las pequeñas bolas que contiene en su interior contra las paredes de la vagina son las que hacen que aumente su tonicidad, lubricación e irrigación sanguínea; incrementando el tono del suelo pélvico.

Descubre sin tapujos: Cómo elegir un vibrador

No te autoprescribas las bolas chinas

Después de conocer la información básica sobre las bolas chinas: para qué sirven y cómo disfrutar de sus beneficios, es importante que consultes con el médico especialista para ver si son adecuadas para ti. En este sentido, en algunos casos pueden ser contraproducentes (embarazo, menstruación, etc.).

¿Y tú? ¿Te animas a probarlas? Lánzate al placer y mejora la salud vaginal con previa aprobación ginecológica.



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