¿Qué es la cadera en resorte y cómo se puede tratar?

La cadera en resorte se denota con claridad al escuchar un chasquido durante algún movimiento de la articulación. Pero, ¿sabes cuáles son sus causas? ¿Cómo tratarla? Aquí lo descubrirás.
¿Qué es la cadera en resorte y cómo se puede tratar?
Leonardo Biolatto

Revisado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 26 junio, 2021.

Escrito por Daniel Osuna Sisco, 26 junio, 2021

Última actualización: 26 junio, 2021

La cadera en resorte —también conocida como síndrome de chasquido de la cadera o coxa saltans— es una condición benigna. Se caracteriza por un chasquido o crujido que se manifiesta al mover la articulación de la cadera.

En ese orden de ideas, la sensación en condiciones normales no genera dolor. Sin embargo, la incomodidad aparece cuando se agrega algún componente, como la bursitis o los espasmos musculares.

Para mayor conocimiento de una anomalía que tiene una incidencia frecuente y que incrementa el riesgo de daño articular, nos adentramos en sus síntomas, causas, diagnósticos, tratamiento disponible y prevención. ¡Iniciamos el viaje articular!

¿Cuáles son los síntomas asociados?

La cadera en resorte afecta de tres formas diferentes. Así pues, el síndrome se divide en interno, externo e intraarticular.

En el interno, los tendones se deslizan sobre las estructuras óseas de la zona delantera. A su vez, para el externo el deslizamiento ocurre por encima del fémur. Por último, el intraarticular no está vinculado al tendón, sino a una lesión directa en la cadera.

Los síntomas que pueden presentarse al padecer los tipos de cadera en resorte son los siguientes:

  • Inflamación.
  • Debilidad en los músculos de las piernas durante algún movimiento.
  • Sensación de desacople de la cadera.
  • Chasquido audible o sensitivo con la movilidad de la cadera.
  • Complicación para hacer actividades físicas cotidianas.
  • Dolor si se presenta bursitis.
  • Diferencias en el movimiento de las piernas durante una caminata normal.
Dolor de cadera en resorte.
La cadera en resorte duele cuando se acompaña de bursitis. De otro modo, solo debería generar incomodidad.

¿Cuál es la causa de la cadera en resorte?

Hasta ahora entendemos qué es la cadera en resorte y cuáles son los síntomas que nos permiten identificarla. Incorporar las causas a nuestro recorrido comprensivo es determinante para cambiar algunas acciones dañinas.

En términos generales, la causa de la cadera en resorte es el deslizamiento o desplazamiento de un tendón de la cadera por encima del hueso. Esa elongación aumenta la tensión y genera el sonido, pasando por reiterativos y desgastantes ciclos elásticos.

A pesar de esto, la mejor forma de develar las causas es especificando cada tipo de afección. Por ende, pon mucha atención a los desencadenantes de las variantes interna, externa e intraarticular.

Causas de la variante interna

El síndrome de cadera en resorte interno tiene como punto de partida el movimiento por encima del hueso pélvico del tendón que conecta los músculos internos de la cadera con el fémur. Además, presenta otro factor causal que es el movimiento del cuádriceps sobre la articulación esférica de la cadera (unión de la cabeza del fémur con la pelvis).

Causa de la variante externa

La causa de la variante externa se encuentra en el deslizamiento sobre la zona superior del fémur de la cintilla iliotibial o banda iliotibial. Para ser más exactos, la mencionada zona sobre la que tiene lugar el desplazamiento se conoce como trocánter mayor. Este tipo de cadera en resorte es la de mayor incidencia en el mundo.

Causas de la variante intraarticular

Como se expuso con anterioridad, el padecimiento intraarticular de cadera en resorte no guarda relación con los problemas en el tendón o en un músculo. En tal sentido, las lesiones que la originan son las siguientes:

  • Partes de huesos fracturados que quedan en la articulación, entre la cabeza del fémur y la pelvis.
  • Desgarro del labrum de la cadera.
  • Afección en el cartílago articular.

¿Cómo se puede diagnosticar la cadera en resorte?

El diagnóstico inicial se fundamenta en la evaluación de los síntomas que el paciente expone. Luego de esto, el especialista desarrolla un examen físico para corroborar factores adicionales que puedan darle información valiosa, con el objeto de una determinación final.

Hecho esto, se procede a un estudio minucioso con radiografías, resonancias magnéticas y pruebas de longitud muscular. La finalidad de los análisis mencionados es asegurar un diagnóstico diferencial con la artritis de cadera, los tumores o la inflamación crónica en la articulación.

De no ser suficiente, otras alternativas se exponen en esta lista:

  • Test de Ober.
  • Test de Patrick.
  • Hula-Hoop.
  • Test de Stinchfield.
  • Test de Thomas.

Tratamiento disponible

En cuanto al tratamiento disponible, depende de la sensación o no de dolor. Por ello, el médico suele optar por analgésicos o compresas frías para reducir la inflamación. Asimismo, en el escenario en el que solo se evidencia chasquido, se recomienda reducir la actividad para que la recuperación se produzca.

Junto a esto, la fisioterapia y los ejercicios son capaces de acelerar el proceso. Por tanto, las iniciativas físicas útiles para el fortalecimiento y reducción del dolor son las siguientes:

  • Puente.
  • Concha de almeja.
  • Estiramientos de banda iliotibial, flexor de la cadera e isquiotibiales.
  • Sentadilla con apoyo posterior y balón.
  • Glúteo medio de pie en carga.

En última instancia, si la cadera en resorte no mejora con todo lo mencionado, se considera la cirugía como método resolutivo. Los procedimientos aplicados son la liberación de la banda iliotibial, la liberación del tendón iliopsoas y el desbridamiento artroscópico de cadera.

Radiografía de cadera.
Si las imágenes confirman algún daño puntual que amerite cirugía, se programará. Pero es infrecuente el procedimiento invasivo en estos casos.

Recomendaciones y prevención de la cadera en resorte

Para reducir el riesgo de la incomodidad en la cadera hay que planificar la actividad física entendiendo los límites. Es decir, el ejercicio puede ser el principal aliado, pero también el peor enemigo.

Por esta razón, la mejor forma de proceder para tener una cadera saludable sin chasquidos ni dolores es de la siguiente manera:

  • Hacer ejercicios de potenciación del glúteo (mediano y mayor).
  • Evitar actividades que exijan un rango de movimiento extremo de forma reiterada.
  • Regular la tensión en el músculo psoas al realizar cualquier actividad.
  • Descartar el peso excesivo que pueda provocar sobrecarga en las articulaciones.
  • No desplazarse sobre terrenos irregulares.
  • Usar calzado con buena amortiguación.
  • Mantener un buen peso corporal, ya que la obesidad aumenta el estrés mecánico en los huesos de la cadera.

Las mujeres entre 15 y 40 años de edad son más propensas a esta alteración articular. En cualquier caso, ante la detección de alguno de los síntomas se debe consultar a un médico para que determine la causa exacta y el mejor abordaje.

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