Cómo evitar que los niños muerdan

En la etapa escolar los niños tienden a morder porque no dominan el lenguaje verbal y así expresan sus emociones. Sin embargo, es importante saber cómo se puede evitar.
Cómo evitar que los niños muerdan

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 06 julio, 2023

Generalmente, los niños muerden con más frecuencia cuando comienzan la etapa escolar. Esto sucede porque hay muchos niños juntos y ellos se sienten inseguros. También, porque para entonces ya han estrenado todas sus piezas dentales. Si estás lidiando con ello, hoy recopilamos los mejores consejos para evitar que los niños muerdan.

A los niños pequeños se les dificultan expresar sus necesidades a través del lenguaje verbal y, a veces, se comunican por medio de acciones como morder o pegar. Así manifiestan su enfado y demuestran su poder para proteger sus pertenencias. Sin embargo, a medida que van creciendo y entienden que no deben hacerlo, disminuye esta conducta.

Lo más importante es tener presente los momentos en los cuales el niño muerde para poder determinar la causa. En el caso de que el niño esté asistiendo a la escuela, se le debe pedir a la maestra que lo apoye y le haga un seguimiento. También, que reporte el momento en que sucedió el hecho para poder establecer los correctivos necesarios.

Causas por las cuales los niños muerden

¿Cómo abordar el proceso de la dentición?
Los juguetes, en especial los estimuladores de encías, son una de las alternativas que se puede ofrecer a los niños para aliviar la dentición.

A continuación, mencionamos algunas causas del por qué los niños muerden y se deben tomar en cuenta para futuros correctivos:

  • cuando se siente inseguros;
  • porque el lenguaje verbal es insuficiente para transmitir sus sentimientos;
  • para proteger sus pertenencias;
  • si han sido mordidos con anterioridad;
  • para llamar la atención de un adulto;
  • para experimentar.

Para que logres dimensionar el problema, se estima que hasta el 51 % de todas las lesiones reportadas en las guarderías se relacionan con las mordidas. Aunque la evidencia nos recuerda que la mayoría de las mordeduras infantiles son inofensivas y no rompen la piel, cuando sí lo hacen representan un riesgo para la salud de los niños.

Por ejemplo, los expertos alertan sobre el riesgo de transmisión de hepatitis B de un niño a otro a través de las mordeduras que rompen la piel. También pueden ocurrir infecciones en la herida, aunque por lo general estas son leves cuando se manifiestan. Así, es bueno que todos los padres conozcan cómo evitar que los niños muerdan.

5 Consejos para evitar que los niños muerdan

Un niño puede morder si siente un gran estrés y esta es la forma en que comunica su malestar. Para evitar que el niño muerda te describimos algunas medidas preventivas.

1. Ofrécele un juguete

En los bebés se da inicio la aparición de los primeros dientes a partir de los cinco meses. En consecuencia, las encías se inflaman causando escozor. Por eso, los niños empiezan a morder para aliviar la tensión por la salida del diente, sin la intención de hacer daño.

Si la madre está en período de lactancia, es posible que su bebé la muerda con mucha fuerza en el seno. Debido a esto, se recomienda ofrecer un juguete que ayude al bebé con la dentición y pueda calmar el malestar.

Lo más recomendables son los estimuladores de encías hechos con un material gelatinoso, ya que se pueden mantener refrigerados y el frío aliviará la comezón del bebé.

2. Implementa tiempos de espera

Si tu bebé está en la etapa en la que comienza a caminar (1 a 2 años), puedes implementar tiempos de espera para que asimile que existen consecuencias. Consiste en alejar al pequeño del lugar donde ocurrió la mordedura, así como del grupo o de la persona.

Los bebés de entre uno y dos años pueden seguir tiempos de espera de dos minutos, mientras que en los más grandes puede ser de cinco minutos. Luego, progresivamente, hay que reintegrarlo y volver a separarlo si su conducta se repite. Si el pequeño está en edad de comprender, debes explicarle por qué estás implementando este hábito.

3. Háblale sin violencia

Si observas e identificas las señales en el niño cuando tiene las intenciones de morder, inmediatamente dile «NO», de forma serena y con un tono de voz seguro. No es necesario utilizar gritos ni ofensas.

Al niño pequeño (2 a 3 años) que comienza a entender, le puede decir frases como estas: «Morder duele y hace mucho daño a las personas». Luego, dile que si lo vuelve hacer lo vas a reprender. Utiliza la autoridad y aplica consecuencias sin tener que recurrir a la violencia.

4. No refuerces la conducta del niño que muerde

Cuando los niños muerden, los adultos no deben responder de la misma forma para mostrarles cómo se sienten. Esto es, proceder a morderlos. Mostrar la misma conducta aumenta las posibilidades de que los niños copien este modelo  y actúen de manera negativa.

Además, cuando se sientan amenazados, van a responder a esos ataques de la misma forma. Lo que traerá como consecuencia que sea rechazado por sus amigos y compañeros de escuela. Recuerda: eres el adulto y eres quien debe gestionar la situación como tal.

5. Conserva la calma

Como ya hemos señalado, el hábito de morder en los niño es muy común. La mayoría de los padres deben lidiar con él al menos una vez; de manera que es muy importante que mantengas la calma. Debes ser firme, disciplinado y, más importante aún, constante en los métodos que aplicas.

A pesar de todo esto, evita perder la cabeza por el comportamiento del pequeño. Eventualmente, el hábito de morder desaparecerá, pero lo hará solo cuando tengas en cuenta todas estos consejos para evitar que los niños muerdan.

Consideraciones finales

Bebé mordiendo a la madre
A partir de los 5 meses, comienzan a salirle los dientes a los bebés, lo que les causa molestias e inflamación.

Finalmente, se considera que estas conductas suelen desaparecer a medida que el niño desarrolla su lenguaje. Ya que a través de él puede expresar deseos y sentimientos.

Sin embargo, no se puede permitir que morder se convierta en una costumbre. Porque las acciones como pegar o morder al mostrarse constantemente pueden convertirse en un problema. Debido a esto, es importante que se identifique el comportamiento para poder controlarlo o evitarlo.

Si aplicas estas medidas preventivas y el niño persiste con la actitud de morder a sus compañeros, lo más recomendable es que consulten con un especialista para que juntos puedan controlar este comportamiento del pequeño.


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  • When children at day care bite: What are the risks? Paediatr Child Health. 1998 Sep;3(5):354-8.

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