10 consejos para controlar gastos durante las vacaciones de verano

Las múltiples actividades durante las vacaciones de verano suponen un aumento de gastos. ¿Qué podemos hacer para ahorrar y disfrutar? En este espacio compartimos algunos consejos. 
10 consejos para controlar gastos durante las vacaciones de verano

Escrito por Rafael Victorino Muñoz, 03 julio, 2021

Última actualización: 03 julio, 2021

Llegan las vacaciones de verano y comenzamos a pensar en cuál será nuestro próximo destino; la playa, algún paraje perdido entre las montañas, otra ciudad, otro país, etcétera. No obstante, no podemos ignorar que existe el día después y que tendremos que volver a nuestra rutina. Por ello, hay que aprender a sobrellevar los gastos en esta temporada.

Es cierto que la época invita a estar relajados y a disfrutar. Aún así, hay que ser conscientes en todo a lo asociado a las finanzas para no sufrir dolores de cabeza cuando la temporada pase. Por eso, en esta ocasión queremos compartir algunas recomendaciones para controla los gastos en estas fechas. ¡Sigue leyendo!

Gastos que se incrementan en las vacaciones de verano

Ya que hablamos de ahorrar durante las vacaciones de verano, es bueno saber que con motivo de la temporada alta suelen incrementarse algunos gastos, según un análisis realizado por Fintonic, que es una aplicación que organiza información según categorías de gasto.

En este orden de ideas, los rubros relacionados con viajes o diversiones suelen ser los que consumen mayor parte del presupuesto en la época estiva; entre estos tenemos los siguientes:

  • Traslados en avión.
  • Alquiler de vehículos.
  • Combustible para los mismos.
  • Pago de habitaciones de hotel y posadas.
  • Consumos en bares y restaurantes.
  • Estacionamiento (parking) y peajes en autopistas.

Visto este panorama, con respecto a lo que más gastamos, ya sabemos en qué podemos ahorrar. A continuación, nuestros consejos para este verano.

1. A dónde ir en las vacaciones de verano

Ya sea que tengamos mucho o poco para viajar, siempre queremos elegir el mejor destino para pasar las vacaciones. Pero, al disponer de recursos limitados, lo recomendable es escoger el sitio en función de nuestro presupuesto, y no viceversa.

Plantearse primero el lugar, y después ver qué tenemos, es ser poco realistas o poco sensatos. Al respecto, debemos tomar en cuenta que las vacaciones de verano tienen lugar en temporada alta. Por ende, los lugares con más demanda son, a su vez, los más costosos.

Así pues, entre las opciones cabe considerar sitios menos concurridos o solicitados que también tienen sus atractivos. De este modo, hasta es posible disfrutar de más días.

2. Qué hacer en las vacaciones de verano

Conjuntamente con la decisión de a dónde ir, vienen aparejadas otras situaciones en las que debemos pensar, tales como las siguientes:

  • Atractivos para conocer en el lugar.
  • Cuáles son cercanos a nuestro eventual sitio de alojamiento.
  • Cuáles requieren de un traslado adicional.
  • Si en algunos se debe pagar, y cuánto.

Para seguir ahorrando, vale la pena determinar cuáles de esos atractivos quedan cerca unos de los otros y visitarlos en un mismo día.  También es conveniente averiguar qué días tienen descuento o si son gratis.



3. El presupuesto, odioso pero necesario

La pregunta no es cuánto estamos dispuestos a gastar, sino cuánto podemos gastar. Y aquí el primer principio que se debe aplicar es no disponer de lo que necesitamos para algo más. Por otra parte, debemos planificar con holgura, es decir, considerar una cantidad o porcentaje para gastos imprevistos, como un desperfecto en el coche, un aumento imprevisto en alguna tarifa, u otros.

De igual modo, una vez sepamos de cuánto disponemos, hay que deducir, de antemano, un 10 % de reserva. Lo que queda será el presupuesto real. La idea es no gastar de más, pero tampoco pasar por apuros o estrecheces.

Gastos que se incrementan en las vacaciones de verano
Definir un presupuesto para las vacaciones en verano es determinante para no gastar más de lo debido. Hay que estimar todos los gastos y posibles imprevistos.

4. Comparadores y otras aplicaciones

Para elaborar un presupuesto, necesitamos manejar cierta cantidad de información. Por fortuna, hoy en día contamos con diversas aplicaciones, que nos permiten comparar costos de traslados, habitaciones, comidas, entre otros. Así, podremos tener una mejor estimación de lo que gastaremos.

Según las investigaciones, estos comparadores han cambiado la manera en que las personas enfocan la planificación de sus viajes, ya que incluso pueden ayudar a decidir a dónde ir, según el presupuesto.

Sin embargo, al hacer estas comparaciones, ya sea usando una aplicación o no, hay que prestar atención a ciertas condiciones con respecto a tarifas especiales por temporada y detalles así. La letra pequeña puede esconder grandes sorpresas.

5. El ventajoso intercambio de casas

Los gastos más altos en un presupuesto para un viaje son el traslado, el alojamiento y la comida. Tenemos opciones para controlar unos y otros durante las vacaciones de verano.

Con respecto al alojamiento, en las plataformas de intercambio de casas, las personas ponen a disposición un espacio en su hogar para los viajeros, quienes pueden alojarse en casas de otros miembros de esa comunidad.

Se estima que el intercambio de casas puede llegar a significar un ahorro de hasta el 40 % del presupuesto de viajes. Sumado a esto, los estudios realizados sobre el tema destacan diversas ventajas en esta modalidad, como la posibilidad de una mejor experiencia en el sitio de destino.



6. Preparación de comidas

Con respecto al tema de las comidas, también podemos controlar gastos. Tal vez un almuerzo toque hacerlo fuera, para disfrutar del paseo. Pero si en el sitio de alojamiento disponemos de cocina, podemos preparar el desayuno y la cena. 

Asimismo, en los paseos tenemos la opción de llevar algo de comida preparada, como un emparedado. También podemos hacer esto durante el viaje de ida, sobre todo si vamos en coche o en autobús. Por supuesto, siempre existe el interés de probar la comida local del lugar que visitamos. En este caso, podemos escoger sitios que no sean muy suntuosos.

7. Equipaje para las vacaciones de verano

Debemos cuidar lo que vamos a meter en la maleta, porque un exceso de equipaje puede significar un estorbo para desplazarse, y más si no viajamos en nuestro propio coche. Y no solo eso, una maleta pesada también acarrea gastos. De hecho, en los aviones se permite un máximo; y aunque varía de una aerolínea a otra, cualquier extra se paga.

8. Apegarse al plan

Si bien la idea de una rutina de diversión milimétricamente planificada luce como algo tedioso, la excesiva improvisación podría ser una catástrofe, por lo menos desde el punto de vista de los gastos.

A veces, nos veremos obligados a flexibilizar o sustituir una parte del plan por otra alternativa. Por ejemplo, queríamos ir al zoológico pero está cerrado y, en su lugar, visitamos un museo. Algo válido, ya que entra en el presupuesto.

Lo que debemos evitar son los cambios drásticos, como tomar una suite de lujo cuando solo teníamos para una habitación sencilla. Estas acciones pueden limitar de forma severa nuestro presupuesto y reducir los días de disfrute de las vacaciones de verano.

Viaje en pareja
Por ninguna razón hay que gastar más de lo planificado para las vacaciones. Un gasto extra puede suponer un problema financiero al finalizar el verano.

9. Ojo con las compras compulsivas

Aparte de los gastos ya mencionados, están también los pequeños souvenirs. Hay que incluirlos en el presupuesto, porque siempre queremos llevar algo de recuerdo a esas personas especiales.

Y es que cuando entramos en una de esas tiendas de artesanías típicas, se nos van los ojos y queremos comprarlo todo. Pero ojo, hay que controlar estos pequeños gastos para no afectar el resto del presupuesto. No vaya a ser que nos quedemos varados por causa de un pisapapeles.

10. Otros consejos para ahorrar en vacaciones de verano

Cuando viajamos a otro país, en el que se usa una divisa distinta, debemos informarnos sobre el tipo de cambio. Y si queremos ahorrar, lo mejor es optar por un lugar donde el cambio de moneda nos favorezca. También nos conviene usar el transporte público, o medios de transporte como la bicicleta.

Aspectos para recordar

Trabajamos, estudiamos, nos esforzamos concienzudamente. Tenemos derecho a disfrutar de unas vacaciones y gozar de los beneficios de viajar, por nuestra salud. Ahora, he aquí el dilema, por un lado no disponemos de un presupuesto ilimitado para escaparnos por tiempo indefinido.

Por otra parte, la mayoría de la gente solo puede viajar cuando es temporada alta, lo que supone un incremento en algunos gastos. En este sentido, nos encontramos con el dilema de qué hacer con lo que tenemos. Pues bien, no queda más que aplicar lo que dice el viejo proverbio, «arroparse hasta donde nos cubre la cobija».

Aún así, lo más importante de todo es el estado de ánimo. Disfrutar depende de nosotros mismos, de la actitud, más que del lugar que visitamos. Y el que no es feliz con lo que tiene, tampoco lo será con lo que le falta. ¡Buen viaje!

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