5 consejos para protegerse del acoso en línea

Para protegerse del acoso en línea es necesario tomar medidas preventivas y actuar a tiempo cuando sucede. Te contamos algunas claves al respecto.
5 consejos para protegerse del acoso en línea
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz.

Última actualización: 01 julio, 2022

El acoso en línea es una realidad a la que todos estamos expuestos y de la que hay que protegerse. Sin embargo, niños y adolescentes son vulnerables; no solo por el amplio uso que hacen de la tecnología, sino también por el desconocimiento y la impulsividad propios de su edad.

Si no se prevén y previenen las consecuencias, estas pueden ser muy dañinas. Por esto conviene enseñarles a protegerse en el mundo virtual.

El acoso en línea es cada vez más frecuente, dado que los menores se inician en el uso de internet y las redes sociales a edades tempranas. Se estima que más del 20 % de los casos de bullying se producen a través de canales digitales.

Y dado que no es posible ni conveniente alejar por completo a los jóvenes de la tecnología, nos enfrentamos al reto de mostrarles cómo mantenerse seguros. A continuación te ofrecemos algunas pautas al respecto.

¿Qué es el acoso en línea?

El acoso en línea, también denominado ciberacoso, en muy similar al que se produce en el mundo real en cuanto a intenciones o efectos. Sin embargo, en este caso son las redes sociales, los sistemas de mensajería online o las páginas web, el entorno en el que se desarrollan.

Denominamos “acoso” a una serie de conductas reiterativas que buscan dañar, atentar contra la integridad o la dignidad de la víctima. Así, no es un comentario puntual, sino una dinámica que se produce de forma reiterada y que genera una grave alteración en la vida cotidiana de la persona.

Este acoso puede tomar diferentes formas:

  • Insultos, comentarios despectivos o mensajes amenazantes.
  • Difusión de bulos o rumores sobre la víctima, difamarla.
  • Suplantación de identidad o pirateo de una cuenta personal.
  • Compartir contenido personal o sensible sobre la otra persona.
  • Fomentar e incentivar que la víctima sea excluida o agredida por otros.


Además de esto, cabe mencionar que el acoso en línea posee algunas particularidades que lo diferencian del tradicional:

  • No existen barreras de espacio ni de tiempo. Por ejemplo, el acoso escolar se produce en las aulas, pero cesa cuando el niño sale del colegio y puede sentirse seguro en su hogar. En este caso, en cambio, la persecución puede darse en cualquier momento y lugar, ya que internet y las redes sociales nos acompañan siempre.
  • Internet proporciona un cierto anonimato y una sensación de impunidad que puede hacer que el acoso se agrave. Además, al no tener en frente a la víctima, la empatía también disminuye.
  • En el medio digital es muy sencillo que el acoso tenga un mayor alcance, ya que la información se viraliza con facilidad. Esto, sin duda, hace que las repercusiones puedan ser mayores.
Acoso escolar.
El acoso escolar en su forma presencial puede cesar cuando el niño se retira a su hogar. En el ciberacoso continúa más allá de las barreras físicas.

¿Cómo protegerse del acoso en línea?

Sufrir acoso en línea puede afectar con gravedad el bienestar emocional y la salud mental de los menores. Es común que genere elevadas dosis de ansiedad y angustia, que afecte la autoestima y la capacidad para relacionarse.

Incluso, puede desencadenar una depresión y tener repercusiones a largo plazo. Así, es importante enseñar a niños y jóvenes a protegerse del acoso en línea con diferentes medidas.

1. Comunicación e información

Esta es una clave básica, pero imprescindible: hay que hablar con nuestros hijos con la verdad, explicarles qué es el acoso virtual, cómo se produce y qué consecuencias tiene. Resulta relevante no tratarlo como un tema lejano, sino como algo a lo que estamos expuestos y que hay que prevenir.

El objetivo de esta comunicación es que los menores puedan identificar qué actos constituyen acoso, tanto si los sufren como si los observan cuando otro es la víctima. Que tomen consciencia de la importancia de prevenirlos, que puedan detectarlos al ocurrir y sepan pedir ayuda.

A este respecto, los niños deben tener claro que sus padres son un lugar seguro al que acudir, que por mucho que hayan pecado de ingenuos o irresponsables no serán juzgados o castigados, sino apoyados.

De lo contrario, pueden tender a ocultar lo que ocurre.

2. Supervisión y control parental

Los menores cada vez acceden a la tecnología a edades más tempranas, sin estar del todo preparados para la responsabilidad que esto supone. Por ello es fundamental que los padres supervisen, empleando sistemas de control parental y estando al tanto de la actividad de sus hijos en internet.

Esto no quiere decir que haya que violar su privacidad o espiar sus conversaciones. Pero ellos han de saber que sus padres pueden pedirles acceso a sus perfiles o mensajes en algún momento.



3. Protección de la privacidad

Un aspecto fundamental es enseñar a niños y jóvenes a proteger su privacidad en línea. Esto implica mantener sus perfiles privados y no aceptar a desconocidos, evitar publicar datos personales y no compartir contenido sensible con nadie.

Han de ser conscientes de que una vez que publican un contenido en internet, pierden control sobre él. Así, incluso si están comunicándose con su pareja o con sus amistades, deben evitar compartir imágenes o informaciones que los comprometan de cualquier modo.

Niños en las redes sociales son víctimas de acoso virtual.
El uso responsable de las redes no es fácil en la infancia y la adolescencia, por lo que debe existir una educación acorde para ello.

4. Desconfianza sana

En la niñez y en la adolescencia somos vulnerables a bulos, rumores o estafas, precisamente diseñados para hacernos caer y sacar provecho de nuestra ingenuidad. Por esto es importante advertir sobre perfiles falsos, concursos fraudulentos o proposiciones tentadoras que provienen de extraños (como puede ser la criptosecta).

5. Tomar medidas contra el acoso en línea

Por último, si la prevención no ha sido suficiente y el menor ya es víctima de acoso en línea, es fundamental tomar medidas. Estas dependerán del caso concreto: desde avisar al centro escolar de lo ocurrido hasta ponerlo en manos de las autoridades si el acoso es serio y reiterado.

Los menores han de conocer la importancia de no eliminar las pruebas y acudir a sus padres o adultos de confianza cuanto antes.

El apoyo es fundamental para superar el acoso en línea

Además de lo anterior, la mejor forma de protegerse contra el acoso en línea es contar con ayuda. Los menores necesitan la escucha, el apoyo y la guía de sus padres para atravesar esta dura situación y tomar las medidas oportunas.

El solo hecho de contar con un adulto que crea y apoye al niño puede atenuar los dañinos efectos psicológicos del acoso virtual. Por ello, no pases por alto los indicios que sugieran que tu hijo está atravesando este proceso.

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