Dieta climatarian: ¿en qué consiste?

¿Te preocupa el cambio climático? La dieta climatarian se enfoca en minimizar el impacto de la dieta en el planeta. Te explicamos cómo puedes aplicarla.
Dieta climatarian: ¿en qué consiste?
Maria Patricia Pinero Corredor

Escrito y verificado por la nutricionista Maria Patricia Pinero Corredor.

Última actualización: 17 mayo, 2022

Cuando hablamos de algunos tipos de dietas, lo primero que debemos reflexionar es sobre su objetivo. Por ejemplo, la dieta climatarian es una de esas pocas dietas que prioriza a «un todo» y no a una sola persona. Es decir, no solo protege la salud, sino también la salud del planeta. ¿Cómo puede ocurrir esto?

Aquellos que adoptan este modelo de alimentación son conscientes de que los alimentos que consumen no aumentan el calentamiento global. Su producción, procesamiento y transporte no requieren grandes cantidades de tierra o agua, no emiten gases de efecto invernadero, no acidifican los océanos, entre otros efectos.

¿En qué consiste la dieta climatarian?

La dieta climatarian, también llamada «dieta planetaria», consiste en incluir aquellos alimentos que minimizan o evitan los efectos nocivos del cambio climático, dentro de un plan de alimentación. Estos efectos se hacen cada vez más evidentes y abarcan lo siguiente:

  • Calentamiento global.
  • Propagación de enfermedades.
  • Deshielo de los glaciares.
  • Aumento de las plagas.
  • Intensificación de las tormentas.
  • Mayores olas de calor.
  • Cambio de los ecosistemas.

Dado que la propuesta no supone adherirse a recomendaciones estrictas, es fácil de cumplirla cuando se compara con las dietas restrictivas. Su propósito es comer alimentos que no contribuyan al daño ambiental.

El cultivo, el procesamiento y la comercialización son aspectos que se consideran. La idea es evitar aquellos que, de una u otra forma, provocan un fuerte impacto en el medio ambiente. En este sentido, también evita el uso de envases no biodegradables o los que producen gases de efecto invernadero.

Y es que, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el deterioro ambiental incrementa los riesgos en la salud pública.

Algunas enfermedades como las respiratorias, las cardiovasculares, los riesgos de salud mental, los golpes de calor, entre otros, pueden originarse de fenómenos meteorológicos extremos y de los cambios climáticos.

Un estudio de expertos evaluó 15 grupos de alimentos y concluyó que los alimentos con el impacto ambiental más bajo reducen el riesgo de muerte y de algunas enfermedades crónicas.

Además, los alimentos asociados a una mejor salud, como las frutas, los cereales integrales, las verduras, el aceite de oliva y los frutos secos, tienen impactos ambientales bajos. En el caso de la fuente animal proteica, se sugieren los pescados por encima de las carnes rojas y las procesadas.

¿En qué consiste la dieta climatarian?
La dieta climatarian sugiere una ingesta de alimentos orgánicos que no generan gran impacto en el medio ambiente.

Alimentos saludables con bajo impacto ambiental

Hay que aclarar que la dieta climatarian no sigue los mismos principios que una dieta vegana. Sobre todo porque hace una selección de aquellos vegetales de menor impacto ambiental y, además, da cabida a los alimentos de origen animal.

Aquellos que dejan una mayor huella en perjuicio del ambiente son descartados. Los alimentos que requieren el uso de transporte aéreo o los envasados en plásticos tampoco forman parte de esta lista.

Leguminosas

Una particularidad de los frijoles, los guisantes, los garbanzos, las lentejas, entre otras, es que son capaces de enriquecer los suelos con nutrientes y mejorar su estructura. Además, es un cultivo de poca exigencia hídrica para su crecimiento.

Por esta razón, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca a estos cultivos como multiplicadores de otros. También los recomiendan porque, al no necesitar de fertilizantes sintéticos, disminuyen el riesgo de contaminación del agua y de la emisión de gases de efecto invernadero.

En cuanto a sus efectos sobre la salud, forman parte de las dietas saludables. En el 2021, un ensayo controlado concluyó que comer 150 gramos de legumbres cocidas al día mejora la presión arterial y la composición corporal. Incluso, los niveles de lípidos en la sangre y los marcadores de inflamación también disminuyen.

Cereales integrales

Los cereales integrales o granos enteros son aquellos abundantes en fibra dietética insoluble, ya que que conservan el salvado. Al igual que las legumbres, el arroz integral, la cebada, la avena, el maíz, entre otros, son poco exigentes en agua para poder crecer.

Al compararlos con otros alimentos, encontramos que 1 caloría de grano entero requiere solo 0,13 galones de agua para su crecimiento. Entre tanto, la carne necesita 2,7 galones por caloría, las verduras 0,35 galones y las frutas 0,55 galones.

Ahora bien, el consumo de estos alimentos disminuye el riesgo de enfermedades crónicas. Una reciente publicación informó de una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, de distintos tipos de cáncer y de diabetes tipo 2 al ingerir más cantidad de estos cereales.



Frutos secos

El dióxido de carbono (CO2) es un factor principal del cambio climático. El cultivo de frutos secos es de los que menos anhídrido de carbono produce al compararlo con otros alimentos proteicos.

Para generar 100 gramos de proteínas a partir de los frutos secos se emiten en total 0,26 kilos de CO2. Como punto de referencia, 100 gramos de proteína de la carne de res generan 49,89 kilos de CO2, las aves de corral producen 5,7 kilos de CO2 y los huevos 4,21 kilos.

Sin embargo, estos frutos necesitan de mucha agua para crecer. Se ha encontrado que una almendra exige 3,2 galones de agua para su crecimiento. Por esta razón, mientras se trabaja en reducir su consumo de agua, se recomienda limitar su consumo.

Se sugieren las siguientes porciones:

  • 1/4 de taza de nueces picadas o enteras.
  • 1 taza de leche de nueces.
  • 2 cucharadas de mantequilla de frutos secos.

Otro punto a favor de los frutos secos es su valor nutritivo y sus beneficios para la salud. Un estudio del 2020 reportó que las personas que comen como mínimo 1/2 onza de nueces al día tienen un menor riesgo de enfermarse del corazón o de sufrir de un accidente cardiovascular.

Alimentos locales y de temporada

La dieta climatarian promueve los cultivos locales y de temporada para reducir el procesamiento, el envasado, el transporte y la contaminación de alimentos.

Al respecto, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) ha encontrado que entre el 30 y el 40 % de los alimentos producidos en el país norteamericano se descartan y se pudren en un vertedero. En el proceso de putrefacción se produce metano, uno de los gases de efecto invernadero.

Cuando los vegetales locales son cosechados en temporada se preservan más sus vitaminas y minerales, ya que se recolectan en la madurez óptima de consumo y disminuye su tiempo de transporte.

Setas

Las setas se caracterizan porque crecen entre los desechos de otros cultivos, como en las mazorcas o en las cáscaras de los frutos secos. Esto reduce el desperdicio de los alimentos en los vertederos.

Un ejemplo de las setas son los champiñones, que exigen cantidades mínimas de tierra y agua para favorecer su crecimiento. En ese proceso liberan cantidades pequeñas de CO2.

Un estudio demostró que la parte de los hongos que crece bajo tierra resulta una alternativa al plástico sintético. Esto le da más versatilidad y beneficios adicionales.

También se ha determinado que 3 onzas de champiñones aumentan del 8 al 12 % de potasio, del 67 al 90 % de vitamina D y del 12 al 18 % de vitamina B2. Apenas aporta 1 % de las calorías totales.



Alimentos que se deben limitar

Los alimentos con mayor impacto ambiental no deben formar parte de la dieta climatarian. A continuación, los detallamos.

Carnes rojas

El principal inconveniente de las carnes rojas para el ambiente es que la ganadería produce 7,2 megatoneladas de CO2 al año, lo que contribuye con el 41 % de la emisión de gases con efecto invernadero.

Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estudiado el posible efecto carcinógeno de estas carnes, por lo que recomienda reducir su consumo.

Aceite de palma

Reducir el consumo de aceite de palma puede evitar la deforestación y la desintegración de hábitats para especies en peligro de extinción. Se requiere mucha tierra para su cultivo.

Además, es muy común en los alimentos procesados. Por ende, al reducir su cultivo, también disminuiría el consumo de los productos industrializados.

Productos alimentarios ultraprocesados

Los alimentos ultraprocesados se caracterizan por contener mucho azúcar añadido y aceite de palma. Además, una buena parte es comercializado en envase plástico no biodegradable.

Un estudio de este mismo año hizo un hallazgo interesante; por cada 10 % de las calorías provenientes de los ultraprocesados, hay un 15 % más de riesgo de muerte.

Azúcar

Está claro que el cultivo de caña de azúcar afecta el ecosistema. Requiere el uso de grandes cantidades de agua, contribuye a la contaminación del aire, a las emisiones de gases con efecto invernadero y reduce la biodiversidad.

Todo esto sumado a que el consumo excesivo de azúcar puede conllevar a la obesidad, a las enfermedades cardíacas y a la diabetes tipo II.

Productos con azúcar
El azúcar no tiene cabida en este tipo de dieta. Debe evitarse en cualquiera de sus presentaciones.

¿Cómo se recomienda cocinar en la dieta climatarian?

Ya sabemos qué alimentos incluir y cuáles no en la dieta climatarian. Pero, ¿qué hacemos con ellos? La mejor manera es comerlos crudos en el caso de los vegetales. Así se ahorra energía y no se emite carbono.

En algunos casos, como las legumbres y los cereales integrales, hay que cocinarlos para ablandarlos. Para esto, usa una olla a presión y reduce el horneado, ya que el horno es el equipo de cocina que más energía gasta.

Cuando estés haciendo la dieta climatarian, recuerda no tirar la comida y aprovechar al máximo los restos de alimentos sobrantes. Estos desperdicios producen el 10 % de todos los gases de efecto invernadero.

En cualquier caso, asegúrate de buscar asesoría con un profesional en nutrición. Dado que es necesario evitar ciertos alimentos, lo mejor es obtener un plan diseñado por un experto para prevenir posibles deficiencias nutricionales.



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