Diferencias entre una emoción y un sentimiento

16 Febrero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Andrés Carrillo
Las emociones y los sentimientos están intrínsecamente relacionados, pero al mismo tiempo guardan diferencias significativas. ¡Descubre en qué difieren estos constructos psicológicos!

Las diferencias entre una emoción y un sentimiento suelen ser difíciles de determinar, tomando en cuenta que muchas veces estos dos constructos psicológicos se emplean como sinónimos. Pero son conceptos diferentes entre sí.

En este artículo vamos a revisar qué es una emoción y qué es un sentimiento, para luego ver un listado con las diferencias entre ambos. Las emociones se refieren a estados intensos y pasajeros provocados por estímulos externos o internos, mientras que un sentimiento implica procesos cognitivos subjetivos y más duraderos.

Diferencias entre emoción y sentimiento

Como mencionamos, las emociones son respuestas intensas a los estímulos que recibimos del exterior o desde nuestros pensamientos. Por lo general, es pasajera y no depende de ningún proceso superior de la cognición. La rabia, la vergüenza, la culpa, la alegría, la tristeza y la sorpresa son algunas.

En cuanto a los sentimientos, estos se tratan de la unión entre las emociones y las funciones superiores del pensamiento. Es decir, para que aparezca debemos sentir primero una emoción intensa. Es el razonamiento de las emociones lo que da origen a los sentimientos. Existen en forma positiva y negativa.

Los sentimientos negativos son los celos, la desesperanza, la culpa, la ira, la frustración, la hostilidad, el miedo y la tristeza. Mientras que los positivos son el humor, la felicidad, la esperanza, la gratitud y el amor.

Podemos establecer, entonces, que la principal diferencia entre las emociones y los sentimientos es el raciocinio. Mientras que la emoción aparece de manera abrupta y muchas veces es difícil de manejar, el sentimiento es más elaborado.

Rabia como emoción.
La rabia es una emoción que aparece de forma pasajera. Su elaboración en forma de ira será un sentimiento.

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8 diferencias concretas entre emoción y sentimiento

El raciocinio es solo la principal de las diferencias que existe entre estos dos constructos. A continuación veremos un listado con otras de las desigualdades. En la medida que aprendemos a diferenciar las emociones de los sentimientos mejoraremos la salud mental. Vamos a ello.

1. Procedencia

Las emociones provienen de la parte más primitiva del cerebro: el sistema límbico. Es por este motivo que las sentimos de forma tan intensa y, muchas veces, incluso llegamos a tener reacciones físicas acompañantes.

El origen de los sentimientos tiene lugar en la estructura más evolucionada del cerebro humano: la corteza prefrontal. Por lo que son capaces de evolucionar y perdurar mucho tiempo en la vida de las personas.

2. Orden de aparición

Las emociones siempre llegan antes que los sentimientos, debido a que no requieren de ningún tipo de análisis. Solo basta con ver, escuchar o sentir algo para emocionarse. El sentimiento tarda un poco más en llegar; hará falta que la persona piense y analice lo que siente o sintió en algún momento.

3. Tiempo de duración

Mientras que la emoción dura poco, el sentimiento puede prolongarse por tiempo indefinido. De hecho, se podría decir que las personas son capaces de elegir hasta cuándo mantener vigentes sus sentimientos.

La inteligencia emocional es importante para evitar esta prolongación más allá de lo saludable, ya que ciertos aspectos negativos afectan todo el funcionamiento orgánico y social.

4. Implicación del pensamiento

El proceso de pensamiento en las emociones se encuentra ausente. Como hemos visto, son respuestas inmediatas ante algún estímulo. Una vez que se comienza a ejercer la función analítica, las emociones se disipan y poco a poco podrían dar lugar a los sentimientos.

5. Universalidad

Esta diferencia se refiere a la facilidad con la que se pueden experimentar las emociones y los sentimientos. Mientras que los primeros son de carácter universal (los seres humanos en condiciones normales llegamos a experimentar todas las emociones), los segundos son más complejos y no están al alcance de todas las personas.

6. Nivel de intensidad

Tanto emociones como sentimientos pueden llegar a ser intensos. Pero por naturaleza, las emociones presentan gran intensidad desde que se originan hasta que se disipan. En cambio, los sentimientos pueden disminuir sin dejar de existir, quedando latentes.

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7. Consecuencias

Nuestra conducta está guiada, en gran medida, por las emociones y los sentimientos. Las consecuencias de actuar influenciados por una emoción suelen ser impredecibles; nos podríamos arrepentir o alegrarnos.

En el mismo orden de ideas, las consecuencias de los sentimientos son más evaluadas y más predecibles. El pensamiento lógico que está presente en los sentimientos sirve como dique para que los impulsos más primitivos sean canalizados de forma adaptativa.

Concepto de una mujer eligiendo entre emociones y sentimientos.
La mayor elaboración de los sentimientos hace que puedan estar en estado latente por un tiempo.

8. Nivel de expresividad

Mientras que los sentimientos pueden ser bien disimulados, al punto que hace falta expresarlos para que los demás se enteren de ellos, las emociones son fácilmente detectables a simple vista. El seño fruncido y los puños apretados, por ejemplo, son claros indicadores de rabia en las personas.

Importancia de las emociones y los sentimientos para la salud mental

Las emociones y sentimientos son parte de la vida de todas las personas; no podemos evitar ninguna emoción, como tampoco podemos experimentar todos los sentimientos.

Lo más saludable será aceptar aquellas emociones que se presenten e intentar, en la medida de lo posible, no actuar al primer impulso.

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