7 formas y consejos para ayudar a que mi hijo suba de peso

¿Por qué tu hijo no sube de peso? Puede tener algún problema o no estar estimulado lo suficiente para comer. Te decimos cómo ayudarlo de variadas formas.
7 formas y consejos para ayudar a que mi hijo suba de peso
Maria Patricia Pinero Corredor

Escrito y verificado por la nutricionista Maria Patricia Pinero Corredor.

Última actualización: 22 junio, 2022

En la consulta con el pediatra es frecuente escuchar “necesito algunos consejos para ayudar a que mi hijo suba de peso”. Muchos padres muestran gran preocupación cuando sus pequeños no están creciendo bien.

En este sentido, la doctora Rupal Gupta enfatiza que el aumento de peso y talla en los primeros años de vida de un niño se debe dar de una manera rápida y constante. Sin embargo, puede haber problemas de crecimiento.

Es decir, se trata de niños que no aumentan de peso de acuerdo a los estándares y su talla también se ve afectada. En casos extremos, la pérdida de peso puede llegar a desnutrición y a deterioro intelectual, como lo señalan en MedlinePlus.

7 formas que pueden ayudar a que tu hijo aumente de peso

Son varios los factores que pueden influir en el hecho de que un hijo no aumente de peso. Tenemos la alimentación inadecuada, las enfermedades y la falta de motivación, entre otros. Lo importante es detectar la causa y ayudarlo.

Si te sientes identificado, te daremos algunos consejos. Revisa estos 7 y ponte a trabajar en ello.

1. Enfócate en las causas

Como padre debes investigar las posibles causas de la pérdida de peso de tu hijo. Algunos problemas psicológicos generan poco interés en la comida y ciertas enfermedades impiden su aprovechamiento.

Por ejemplo, los trastornos gastrointestinales o alergias alimentarias pueden ser causa de pérdida de peso. Las presiones del grupo escolar también generan trastornos alimenticios. Toma en cuenta que la hiperactividad quema con facilidad calorías.

2. Selecciona alimentos equilibrados en nutrientes y calorías

La Asociación Española de Pediatría establece que la alimentación del niño preescolar y escolar debe ser variada, equilibrada e individualizada. Varía la cantidad de alimentos o la forma de prepararlos.

Combina carbohidratos complejos de las pastas, pan y otros cereales con una porción de fruta y otra de vegetales. Acompáñalo con alguna proteína, como huevos, carnes, queso o leche. Mientras recupera el peso no abuses con la fibra, ya que según el nutricionista Montse Vilaplana les quita el hambre y puede atrapar algunos nutrientes.

Hijo que no sube de peso porque no quiere comer.
Poder aplicar variedad en la preparación de los platos es una estrategia que estimula el apetito.

3. Atiende la calidad de las calorías que come

No se trata de la cantidad de calorías que ingiere, sino de la calidad. Por supuesto que el nutricionista te dirá cuántas necesita comer al día.

Evita las gaseosas, la comida rápida, los dulces, las golosinas y los helados. Solo aportarán calorías vacías que llenarán el estomago del niño sin ayudar a formar su masa muscular.

De acuerdo al Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá la energía que tu hijo necesita debe provenir un 90 % de carbohidratos de los cereales y solo un 10 % de azúcares simples, como frutas, lácteos y sacarosa.

Las grasas se recomiendan insaturadas, como las de semillas de linaza, aceite de oliva, canola, maíz, soja, avellanas, nueces, almendras y otros frutos secos. Los aceites los puedes agregar a las ensaladas, a las carnes o usarlos para preparar mayonesa o aderezos caseros.

Los lácteos enteros o con grasa se pueden convertir en tus aliados. Además de grasa y calorías tienen otros nutrientes importantes para el niño. Se recomiendan 2 o 3 vasos al día para pequeños de 2 a 5 años.

4. Incluye meriendas que le aporten y no que resten

Un grupo de pediatras sugiere que se debe propiciar el mayor número de comidas en casa. De un 15 % a 20 % de la ingesta calórica será para las meriendas.

Al prepararlas debes equilibrarlas en proteínas, vitaminas y minerales. Promueve el consumo de frutas, cereales, bocadillos caseros, queso, trocitos de verduras, flanes y atoles con leche.

5. Tomar agua y líquidos en el momento adecuado

El agua debe acompañar todas las comidas. Pero algunos expertos sugieren que el mejor momento para tomarla es después de comer.

Explícale que no puede tomar agua antes de la comida porque llena el estómago. Solo se permitirán unos sorbos para ayudarlo a ingerir de forma segura y cómoda.

Dentro de otros líquidos puedes considerar algunos preparados indicados por el nutricionista, como los ricos en proteínas y calorías, los batidos de frutas, las malteadas y la leche entera. Pueden ir bien en una merienda o después de la comida.

6. Cambia la conducta hacia la comida

El comportamiento hacia la alimentación también forma parte de los consejos para ayudar a que tu hijo suba de peso. Lo primero que debes revisar es el número de comidas diarias. Un niño tiene un estómago pequeño y debes distribuir las calorías en 5 o 6 comidas diarias.

Hazte más entusiasta con la comida, sin que lo vea como un castigo o algo negativo. No puedes obligarlo a que coma todo si no quiere. Lo que sí puedes hacer es apagar la televisión o cualquier juego que pueda desviar su atención.

Tú y el resto de la familia deben ser su modelo en la mesa. Incluye hábitos saludables, incorpora alimentos nuevos y descarta aquellos pocos beneficiosos. No compres comida rápida o chatarra en la calle.

Por otra parte, puedes estimular el ejercicio regular, sobre todo en los niños mayores. De acuerdo a la revista Archivos de la Medicina del Deporte, una rutina de actividad física ayudará a ganar masa muscular y aumentar de peso. Está descrito que el ejercicio también puede estimular el apetito.

7. No lo fuerces a comer

Ni por las buenas ni por las malas. Ponle en el plato la cantidad necesaria y suficiente, pero si está pasando por un período de inapetencia, sírvele menos de lo que acostumbra. Si quiere más, lo pedirá. En caso de que no lo coma todo, retírale el plato. Si cambia de opinión y pide de regreso el plato, devuélveselo.

Si pide que lo ayudes a comer, accede. Pero no te ofrezcas antes, permite que decida qué hacer, sin presión, coacción, promesa de castigo o chantaje como quedarse sin postre si no come. No le guardes el plato del almuerzo para la cena y permite que coma a esa hora lo que todos comerán.

No tiene que asociar nada relacionado con la comida con alguna forma de castigo.

Si no come a las horas acostumbradas por la familia, tal vez desee hacerlo entre horas. Es importante en este caso tener a la mano un alimento nutritivo, para que no se quite el hambre con golosinas. Un plátano, yogur o un bocadillo casero, suplirán la falta regular mientras dure la crisis de inapetencia, que suele ser pasajera.

Estas y otras recomendaciones las hace el pediatra Carlos González en su libro Mi niño no come, consejos para prevenir y resolver el problema. En este le pide a los padres armarse de una báscula que permita hacerle seguimiento al peso del niño. Y propone, con humor serio, el siguiente experimento:

1. Pese a su hijo en una báscula.
2. No lo obligue a comer.
3. Vuelva a pesarlo al cabo de un tiempo.
4. Si no ha perdido un kilo, siga sin obligarlo a comer y vuelva al paso 2.
5. Si ha perdido un kilo, se acabó el experimento.

Si el experimento funciona, recalca el pediatra Carlos González, su vida, la de su hija y la de toda su familia van a cambiar.”

Hábitos de alimentación saludable para que tu hijo suba de peso

Sembrar y cultivar hábitos saludables en nuestros hijos nos ayudará a que tengan un crecimiento acorde a su edad. Así que revisemos aquellos que incentiven un buen desarrollo nutricional:

  • Ofrecer un buen desayuno: el desayuno es la comida que inyecta la energía para iniciar el día. Acostúmbralo a desayunar de manera correcta con leche, jugos de fruta, yogur y cereales.
  • No dejes que la publicidad seleccione sus aperitivos: evita todo tipo de productos industriales que vea en la publicidad.
  • Enséñale que la mejor comida es hecha en casa: la comida casera es preparada con alimentos bien seleccionados para ayudar al crecimiento y desarrollo.
  • Desbordar diversión y creatividad en la cocina: es recomendable que tu hijo se sienta protagonista de cada plato que come. Que cocine mientras se divierte, sobre todo adornando con frutas y verduras.
  • Comer despacio: el “Manual de nutrición y dietética” explica que masticar bien los alimentos ayuda a una mejor digestión.
  • Compartir la comida en familia: el acto colectivo de comer en familia es un medio para que tu hijo socialice, aprendiendo diversos hábitos alimentarios y formas nuevas de relacionarse.

Alimentos saludables que puedes dar a tu hijo para que suba de peso

Dentro de los consejos para que tu hijo suba de peso te mostramos algunos alimentos que permitirán un crecimiento saludable de los niños. Mantén a mano el listado para saber qué cocinar en casa y con qué ingredientes hacerlo.

Huevos, carnes magras y lácteos

Los alimentos ricos en proteínas son imprescindibles para que tu hijo recupere el peso perdido. En este sentido, según el Instituto de Estudios del Huevo, estos son muy nutritivos, ya que contienen todos los aminoácidos que forman los tejidos musculares. Son muy versátiles para cocinar y los pueden comer entre 5 o 6 días a la semana.

Las carnes magras, el pollo y el pescado también los nutren de proteínas, vitaminas del complejo B, fósforo, hierro y zinc. Los quesos, el yogur, la leche entera son los favoritos de la mayoría de los niños. Contienen mucho calcio y fósforo para fortalecer los huesos y los dientes.

Leche y productos lácteos para que tu hijo suba de peso.
Los lácteos tienen una buena concentración de calcio que contribuye a la salud ósea y dental de los pequeños en crecimiento.

Legumbres y cereales

Los frijoles de diversos colores, las arvejas, las lentejas, el arroz, la pasta, el pan, la avena y la cebada deben combinarse para complementar las proteínas. Se distinguen por su aporte de fibra, hierro, calcio, magnesio, zinc y fósforo.

Frutos secos

Los frutos secos, como avellanas, nueces, pistachos y almendras aportan proteínas de buena calidad, minerales y mucha grasa omega 3. Los pueden comer como meriendas, en ensaladas o dentro de un plato principal. La leche de almendra es una excelente opción para los niños con intolerancia a la lactosa.

Mantequilla de maní y aguacate

La mantequilla de maní es una exquisita fuente de energía que tu hijo no rechazará. Contiene 52 % de grasa vegetal y 22 % de proteína. Su alto aporte energético puede favorecer el crecimiento de nuestros niños. Va muy bien para untar tostadas o galletas.

El aguacate es otra fuente de grasa con la que se preparan aderezos y cremas untables que encantan a los niños. Además, algunos investigadores asumen que tiene muchos beneficios para la salud.

Frutas

Las frutas frescas o desecadas, como fresas, cambur, albaricoque y piña, entre otras, aportan fructosa, sacarosa y glucosa que se absorben muy rápido como fuente de energía. Puedes preparar ricas mermeladas o postres y mezclarlas con leche para tener un energético batido.

Para que tu hijo suba de peso hay varias fórmulas

Con estos consejos para ayudar a que tu hijo suba de peso esperamos que sepas que lo primero es visitar al profesional de salud para que evalúe su desarrollo y te oriente sobre el plan de alimentación. Además, recuerda que el crecimiento de los pequeños es un asunto de toda la familia.

Te podría interesar...
Pérdida de peso involuntaria: ¿por qué se produce?
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
Pérdida de peso involuntaria: ¿por qué se produce?

Cuando el cuerpo pierde más del 5 % de su masa en 6 meses, y no fue a través de una dieta, estamos ante una pérdida de peso involuntaria.



  • Gomez-Campos Rossana, Arruda Miguel, Luarte-Rocha Cristian, Urra Albornoz Camilo, Almonacid Fierro Alejandro, Cossio-Bolaños Marco. Enfoque teórico del crecimiento físico de niños y adolescentes. Revista Española de Nutrición Humana y Dietética . 2016 ;  20( 3 ): 244-253.
  • González, C. (2005). Mi niño no me come. Consejos para prevenir y resolver el.
  • Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá. INCAP-OPS. Alimentación en edad preescolar. Modulo IV. Cadena 24. Contenidos actualizados de nutrición y alimentación. 2010. Disponible en: https://www.paho.org/nic/index.php?option=com_docman&view=download&alias=54-cadena-24-alimentacion-en-edad-preescolar&category_slug=publicaciones-anteriores&Itemid=235.
  • Muzzo B Santiago. CRECIMIENTO NORMAL Y PATOLÓGICO DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE. Revista chilena de  nutrición. 2003,  30( 2 ): 92-100.
  • Organización Mundial de la Salud. La alimentación del Lactante y del niño pequeño. 2010. 110 paginas. Disponible en: https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2010/IYCF_model_SP_web.pdf.
  • Pérez Rosales, R., Villanueva Rodríguez, S., Cosío Ramírez, R.,  El aceite de aguacate y sus propiedades nutricionales. e-Gnosis. 2005; (3):p. 0. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=73000310
  • Raya, J y Martínez, M. Métodos de entrenamiento y aspectos nutricionales para el aumento de la masa muscular: una revisión sistemática. Archivos de Medicina del Deporte. 2019;36(6):376-385
  • Sociedad Argentina de Pediatría. Guía de alimentación para niños sanos de 0 a 2 años. 2001. 53 páginas. Disponible en: https://www.sap.org.ar/docs/publicaciones/alim_0a2.pdf.