La onicomicosis, una infección frecuente

18 Marzo, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Evita frecuentar lugares húmedos y peligrosos, como las duchas de los gimnasios, y procura no compartir calzado para minimizar el riesgo de infecciones.

Una de las enfermedades más frecuentes de las uñas es la onicomicosis, puede afectar tanto a las uñas de las manos como de los pies. Se trata de una infección micótica que puede hacer que la uña se deforme y adquiera una coloración amarillenta o, incluso, blanquecina.

Suele afectar con mayor frecuencia las uñas de los pies, puesto que en esa zona encuentran situaciones más agradables para su reproducción (oscuridad, calor y humedad).

Los pies suelen estar cubiertos y son más propensos a mantener el calor y la humedad, algo ideal para estos invasores. Si además sufres de exceso de sudoración en los pies, se obtiene el ambiente ideal para este tipo de infecciones.

Más acerca de la onicomicosis

La onicomicosis puede disminuir la calidad de vida.
Las infecciones en esta zona son muy comunes.

Las uñas cambian de color, volviéndose amarillentas o blanquecinas (según el caso). También cambian de grosor, se descaman, se rompen con facilidad y en general están mucho más frágiles. Además, tienen un aspecto y un olor desagradable.

La infección puede aparecer como consecuencia de una mala higiene, o por el contacto con alguien con tiña. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que hay personas que son más propensas a desarrollar este tipo de problemas, aún manteniendo una buena higiene. 

Factores de riesgo

  • Sufrir de diabetes.
  • Tener alguna inmunodeficiencia.
  • Padecer enfermedad vascular periférica.
  • Ser de sexo masculino.
  • Edad avanzada (los adultos mayores son más propensos a sufrir de onicomicosis).

Tratamiento para la onicomicosis

El tratamiento de la onicomicosis suele ser prolongado.
Los tratamientos son múltiples y muy efectivos.

El tratamiento para la onicomicosis por lo general incluye medicamentos antimicóticos (terbinafina o itraconazol) por vía oral. Además, puede que se contemple el uso ocasional de tratamientos tópicos (tavaborol, amorolfina, por ejemplo).

Por otra parte se le recomendará al paciente tomar ciertas medidas, tales como:

  • Secarse bien los pies después de la ducha.
  • Evitar los baños de inmersión y las piscinas.
  • En caso de utilizar calzado cerrado, utilizar polvos antimicóticos.
  • Evitar aplicarse esmalte de uñas de colores durante el tratamiento.
  • Recortarse las uñas afectadas con cuidado, de acuerdo a las pautas que haya dado el médico.
  • Evitar utilizar calzado y medias durante periodos de tiempo prolongados. Y en la medida de lo posible, se recomienda utilizar sandalias, para mantener la zona bien ventilada.
  • Poner a ventilar los zapatos después de utilizarlos durante al menos una hora al día. 
  • Cambiarse de calcetines todos los días (o tantas veces como sea necesario en caso de practicar algún deporte).

Una vez desaparezca por completo el conjunto de alteraciones, no será necesario continuar con los medicamentos. Ojo, esto no quiere decir que se deba suspender el tratamiento ante los primeros signos de mejora. La única persona que puede determinar cuándo se puede suspender el tratamiento es el médico.

Llegado a este punto, cabe aclarar que al finalizar el tratamiento la uña no tendrá un aspecto normal, pero sí comenzará a crecer sana. A partir de entonces lo más recomendable es tener paciencia y cortar la uña con cuidado.

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La prevención siempre es la mejor opción

En lo que respecta a la onicomicosis, la prevención es la mejor opción. 

En líneas generales, hay que evitar tres cosas: la oscuridad, el calor y la humedad, ya que son las condiciones preferidas por los microorganismos invasores.

Por lo tanto, es recomendable evitar el uso de calzado cerrado durante periodos de tiempo prolongados, colocarlo a ventilar después de haberlo utilizado, colocarse calcetines limpios y secos, secar bien bien los pies del baño y, en caso de dormir con calcetines, procurar que estos estén hechos de algodón (ya que este es un material que permite la transpiración).

En caso de tener heridas, es importante prestarles la debida atención para evitar que los hongos aprovechen esa vía para infectar.

Mantener una buena higiene de manos y pies será fundamental para prevenir infecciones como la onicomicosis. Esto incluye no compartir prendas como zapatos y calcetines, así como utensilios de aseo personal (como cepillos, instrumentos para las uñas, etc.).

Remedios caseros para la onicomicosis

A pesar de que en el ámbito popular se han recomendado diversos remedios para tratar la onicomicosis (como el vinagre, el bicarbonato de sodio, el limón, el ajo, la cebolla, etc.), su uso no está recomendado en todos los casos ni de cualquier manera.

Se utilizan de manera puntual, en algunas situaciones y siempre como complemento de lo que indique el médico.

A diferencia de lo que pretenden en primera instancia, cuando se usan de manera indiscriminada pueden empeorar el problema, generando diversas reacciones adversas. Por ello es fundamental asesorarse bien y proceder con mucha precaución.

En caso de querer probar algún remedio, es recomendable consultarlo con el médico antes de hacerlo. Sobre todo si se está bajo algún tipo de tratamiento de continuo.

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