6 plantas altas y frondosas para dar vida a patios y jardines

Cuando un patio o jardín se queda corto de altura, sembrar un árbol parece una buena opción. Sin embargo, sus raíces pueden invadir demasiado el suelo y, en espacios reducidos, un árbol grande puede resultar contraproducente. Como alternativa están las especies de plantas medianas de porte llamativo con las que se puede conseguir el mismo efecto visual sin ninguno de esos inconvenientes.
Aquí tienes especies que aportan verticalidad, volumen o una silueta reconocible, y que se comportan bien en exterior durante todo el año.
Adelfa

Es uno de los arbustos más versátiles para ganar altura en exterior. Puede superar los tres metros con facilidad, tiene un follaje perenne y denso, y florece con generosidad entre primavera y otoño.
Funciona muy bien como seto informal, como elemento de separación o simplemente como protagonista de un rincón. Soporta el calor y la sequía. Te alertamos de que todas sus partes son tóxicas, dato relevante si hay niños o mascotas en casa.
Bambú

Aporta movimiento, ligereza y un fondo verde muy homogéneo. Las variedades no invasivas, como el Fargesia, son las más recomendables para jardines privados porque crecen sin extenderse de forma descontrolada.
Alcanza fácilmente los dos metros y medio, y su efecto pantalla es inmediato. Ideal para crear privacidad frente a medianeras o separar zonas del jardín.
Cica

Su silueta recuerda a una palmera pequeña, con hojas arqueadas de color verde intenso que brotan desde un tronco central. Crece muy despacio, lo que la convierte en una inversión a largo plazo, y se adapta bien tanto a maceta grande como a suelo.
Aporta un carácter arquitectónico que pocas plantas logran, y aguanta tanto el sol pleno como la semisombra. En patios con estética mediterránea o minimalista encaja a la perfección.
Árbol de Júpiter

Durante el verano se cubre de flores vistosas en tonos rosados, morados o blancos, y en otoño el follaje vira a tonos cálidos antes de caer. En invierno queda sin hojas, pero la corteza jaspeada del tronco mantiene un interés visual propio. Rara vez supera los cuatro o cinco metros, lo que lo convierte en un pequeño árbol ornamental perfecto para jardines de tamaño medio.
Feijoa

Se trata de un arbusto o pequeño árbol de hoja perenne que puede alcanzar los tres metros, con hojas verde grisáceas en el haz y plateadas en el envés. En primavera produce flores llamativas con pétalos comestibles, y en otoño da frutos aromáticos que también son comestibles. Funciona como elemento decorativo y como planta productiva al mismo tiempo, y se adapta bien a climas templados.
Nandina

Su follaje cambia de color a lo largo del año: verde en verano, rojizo o anaranjado en otoño e invierno. Alcanza entre uno y dos metros, crece en columna estrecha y apenas requiere poda. Es una planta robusta y de bajo mantenimiento que añade color sin ocupar demasiado espacio, perfecta para patios pequeños o esquinas donde se necesita altura sin volumen excesivo.
Ganar presencia vertical en el exterior no exige recurrir a especies de gran porte. Con una selección bien pensada de arbustos frondosos y arbolitos ornamentales, es posible estructurar un jardín o patio con altura, carácter y variedad visual durante todas las estaciones.
El truco está en combinar una planta arquitectónica junto a una de follaje suave, una caduca junto a una perenne. La mezcla es lo que convierte un espacio exterior en algo bien diseñado.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







