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Cómo devolver el filo a tu pelapapas en 6 pasos fáciles

3 minutos
No tires tu viejo pelapapas. Con una lima fina podrás devolverle el filo a la cuchilla y que te acompañe en la cocina por un tiempo más.
Cómo devolver el filo a tu pelapapas en 6 pasos fáciles
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 18 abril, 2026 11:00

Los pelapapas son utensilios de cocina muy útiles, ya que hacen la labor tediosa de pelar las patatas más rápida y sencilla. Pero cuando deja de cortar de forma fluida, asumimos que se estropeo y compramos otro nuevo.

Ten en cuenta que los pelapapas también se pueden afilar y así prolongar su vida útil. Mas no se hace igual que con los cuchillos; debes repasar su filo con herramientas pequeñas y movimientos muy controlados. Te contamos cómo hacerlo, paso a paso.

1. Limpia el pelapapas

Con el tiempo, el almidón de las patatas crea una película endurecida en la cuchilla, que oculta el filo real y hace que resbale por el tubérculo. Entonces, comienza lavando el pelador con agua caliente y un jabón desengrasante para eliminar esos residuos. Luego seca muy bien con la ayuda de un trapo de microfibras.

2. Elige la herramienta adecuada

Los afiladores de cuchillos convencionales no sirven para afilar el pelapapas, ya que su diseño impide que la cuchilla entre en sus ranuras. En este caso, necesitas una herramienta fina, como una lima pequeña de metal, que puede maniobrar en las cuchillas sin inconveniente. Si no tienes una, la base sin esmaltar de una taza de cerámica puede hacer las veces de piedra improvisada.

3. Repasa el bisel

En el filo de la cuchilla del pelapapas hay un pequeño ángulo inclinado llamado bisel. Ubícalo en el tuyo y pasa la lima contra él, en movimientos suaves y cortos, de abajo hacia arriba. Esto hará que el metal se reactive. No es necesario que lo repases demasiadas veces; con unas cinco o seis pasadas bastará.

4. Trabaja ambas cuchillas

La mayoría de los peladores de patatas de la actualidad cuentan con dos cuchillas, de manera que debes repasar el bisel en ambas. Para ello, gira el utensilio y repite el proceso anterior. Si tu modelo es de cabezal pivotante, sostén la cuchilla —con la ayuda de un trapo para evitar cortarte— mientras haces el afilado.

5. Elimina la rebaba

La rebaba es esa acumulación de residuos de metal que se le hace a la cuchilla en la zona sin bisel. Para eliminarla y que la superficie no quede áspera, vas a pasar solo una vez la herramienta de afilado por esta zona. Así quedará lisa y lista para deslizarse sobre las patatas.

6. Prueba el corte

Al terminar el afilado, vas a enjuagar el pelapapas para quitar cualquier residuo de la cuchilla. Lo siguiente es probarlo. Toma una patata o una zanahoria y desliza el pelador por su superficie; debe pasar sin resistencia. En caso de que se trabe, repite el procedimiento desde el paso tres.

Muchas veces creemos que el pelapapas no tiene salvación porque no corta, pero solo necesita un pequeño repaso para volver a hacerlo con menos esfuerzo. Y como es un utensilio tan simple, notarás la mejora enseguida. Pon en práctica este protocolo y prolonga su vida útil.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.