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Baldosas antideslizantes con derrames pegajosos: 5 pasos para dejarlas impecables

4 minutos
La mejor manera de limpiar baldosas antideslizantes sucias con azúcar, refrescos o grasa pegada es usando cepillado y aclarado correcto para evitar residuos.
Baldosas antideslizantes con derrames pegajosos: 5 pasos para dejarlas impecables
Escrito por Estefanía Filardi
Publicado: 27 febrero, 2026 16:40

Las baldosas antideslizantes son prácticas porque reducen resbalones, pero su textura rugosa atrapa suciedad pegajosa como azúcar, miel, refrescos o grasa. Cuando intentas limpiarlas con una fregona normal, el residuo se queda atrapado en el microrelieve y deja una sensación pegajosa que no desaparece aunque repases varias veces.

La limpieza de superficies rugosas requiere cepillado y aclarado, no solo pasar la mopa. Con el método adecuado, puedes dejar las baldosas impecables sin complicarte.

Materiales que necesitas

Prepara antes de empezar un recogedor o espátula de plástico para retirar el exceso sólido, un cubo de agua limpia y otro para agua sucia. También un limpiador de pH neutro o desengrasante alcalino según el tipo de suciedad, un cepillo de cerdas medias, paños o mopa de microfibra, y agua caliente.

Evita depender solo de la fregona tradicional. Las fregonas de tiras o esponjas se enganchan en la textura antideslizante.

Paso 1: Retira el exceso pegajoso

Si el derrame es reciente y tiene partes sólidas o espesas, retira el exceso con un recogedor o espátula de plástico antes de mojar. Esto evita que arrastres más suciedad por el suelo al limpiar. Si el derrame ya está seco y pegado, pasa directamente al siguiente paso.

No intentes quitar lo pegajoso con papel absorbente si está muy extendido; terminarás usando demasiado papel y dejando restos. La espátula es más eficiente.

Paso 2: Aplica el limpiador y deja actuar

Diluye el limpiador según las instrucciones del fabricante con agua caliente. Para azúcares y restos pegajosos, un limpiador de pH neutro suele bastar. Para grasa o acumulación pegajosa con suciedad, un desengrasante alcalino funciona mejor.

Aplica la mezcla sobre la zona afectada con una mopa o paño, asegurándote de que cubra bien toda la superficie. Deja actuar entre 5 y 10 minutos para que el producto ablande los residuos. No dejes secar. Si notas que empieza a secarse, añade más producto.

Paso 3: Cepilla el microrelieve

Con el cepillo, friega la superficie con movimientos circulares o en línea, aplicando presión moderada. El objetivo es sacar el residuo pegajoso de los huecos de la textura antideslizante. Si la baldosa tiene una textura muy pronunciada, cepilla con más insistencia.

En zonas menos rugosas, bastará con menos presión. No uses cepillos de cerdas metálicas porque pueden rayar el acabado de algunas baldosas.

Paso 4: Aclara con agua limpia y retira el agua sucia

Aclara bien con agua limpia usando un paño o mopa de microfibra. Este paso es crucial: si no retiras bien el agua con el producto disuelto y el residuo pegajoso, quedará una película que volverá a atraer suciedad. Cambia el agua de aclarado cuando se ensucie.

Usa un paño seco o una mopa escurrida para retirar el exceso de agua. Esto acelera el secado y evita que queden marcas. Si tienes una aspiradora de líquidos, es la herramienta más eficiente para retirar el agua sucia de baldosas rugosas.

Paso 5: Revisa y repite si es necesario

Una vez seco, pasa la mano por la superficie para comprobar si queda residuo pegajoso. Si aún notas zonas con sensación pegajosa, repite el proceso en esas áreas específicas. Las acumulaciones antiguas o los derrames muy concentrados pueden requerir dos pasadas.

Si después de limpiar bien la zona sigue pegajosa en general, probablemente quedó producto de limpieza sin aclarar. Aclara de nuevo solo con agua limpia y retira bien el agua.

Cuidado con piedra natural y acumulaciones antiguas

Si tus baldosas antideslizantes son de piedra natural (pizarra, mármol, granito), verifica que el limpiador sea apto para ese material. Los productos alcalinos fuertes pueden dañar piedras porosas o sensibles a ácidos.

Las acumulaciones pegajosas antiguas, especialmente si llevan meses o años, pueden requerir limpieza profesional con máquina rotativa o vapor. Si has intentado limpiar varias veces sin éxito, el residuo puede haberse mezclado con suciedad incrustada que necesita tratamiento más profundo.

En suelos rugosos, la limpieza efectiva depende más del cepillado mecánico y del aclarado correcto que de usar más cantidad de producto. Echar más limpiador sin cepillar bien ni aclarar correctamente empeora el problema porque añade más residuo que queda atrapado en la textura.

La clave está en aplicar, cepillar, aclarar y retirar el agua sucia por completo. Repite el proceso cuando sea necesario, pero siempre con estos pasos en orden.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.