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Cómo limpiar sillones de cuero sintético sin que se agrieten: 5 errores a evitar

3 minutos
Para alargar la vida de tu sofá, debes realizar una limpieza de mantenimiento suave y evitar el agua excesiva que destruye la polipiel.
Cómo limpiar sillones de cuero sintético sin que se agrieten: 5 errores a evitar
Publicado: 22 febrero, 2026 18:00

Seguro has elegido un sillón de cuero sintético por su versatilidad, pero habrás notado que es un material que requiere un trato específico. A diferencia del cuero natural, la polipiel es una capa de plástico (poliuretano o PVC) sobre una tela. Si usas productos agresivos, puedes romper esa lámina plástica y el sofá empezará a pelarse o a mostrar grietas que ya no tienen solución.

Para mantenerlo impecable, el secreto es limpiarlo con suavidad. No necesitas químicos costosos; de hecho, cuanto menos satures el material, mejor conservará su elasticidad original. En pocos pasos, puedes conseguir que luzca como nuevo durante mucho más tiempo.

Paso a paso para limpiar tu sillón

Este proceso evita que la suciedad se incruste y protege la capa protectora del mueble.

  1. Usa un paño de microfibra limpio para quitar cualquier partícula de polvo suelta. Este paso evita que rayes el plástico al frotar más adelante.
  2. Humedece otro paño en agua tibia con unas gotas de jabón neutro. Escúrrelo muy bien para que esté apenas húmedo.
  3. Luego, limpia con movimientos circulares sobre una parte de la superficie, sin presionar en exceso.
  4. Una vez que hayas limpiado esa zona, pasa otro paño humedecido solo con agua (pero no empapado) para retirar cualquier resto de jabón que pueda dejar la superficie pegajosa o mate.
  5. Para terminar, utiliza una toalla de microfibra seca y elimina cualquier rastro de humedad. El agua estancada es la principal causa de que el material se estropee.
  6. Repite los últimos pasos hasta limpiar el sillón por completo.

Errores que arruinan el material

Evita estos fallos comunes para proteger la estructura del plástico por mucho más tiempo.

  • Utilizar estropajos rígidos: la fricción fuerte genera microfisuras donde se mete la suciedad, debilitando la tela del mueble.
  • Dejar un exceso de agua en las costuras: si el agua se filtra al interior, pudre la base textil y hace que las capas del material se cuarteen.
  • Aplicar calor: nunca uses secadores de pelo ni coloques estufas cerca, ya que el calor excesivo reseca el cuero sintético y lo vuelve quebradizo.
  • Usar alcohol o acetona: estos disolventes eliminan la capa superior de brillo y color, dejando el material rígido y con más probabilidades de romperse.
  • Exponerlo al sol directo: los rayos UV degradan el plástico mucho más rápido, provocando que la polipiel se agriete y pierda su elasticidad en poco tiempo.

Consejos adicionales para mantenerlo impecable

Sumar algunos hábitos en tu rutina semanal ayudar a evitar que el material sufra un desgaste prematuro. Una de las medidas más simples que puedes tomar es aspirar semanalmente el sillón para eliminar las partículas pequeñas que actúan como una lija con el roce diario de tu cuerpo.

También, puedes asegurarte de que el ambiente siempre esté ventilado, ya que la humedad excesiva ayuda a debilitar los pegamentos internos del mueble. Y, si quieres tomar una precaución adicional, aplica un protector apto para sintético cada varias semanas para mantener su flexibilidad.

En definitiva, realizar un buen mantenimiento sirve para conservar la apariencia de fábrica y evitar que el material se dañe antes de lo previsto. De todos modos, si tu sillón ya ha empezado a pelarse o el plástico se ha separado de la tela, la limpieza no podrá repararlo. Frotar con intensidad puede incluso desprender los fragmentos que aún quedan unidos. En esos casos, la solución puede ser comprar un parche de la misma tela o repararlo con cuero líquido.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.